Marzo 31, 2008
Cuando vivir duele
“Los hombres de genio, los grandes creadores, ¿no se encuentran precisamente entre los depresivos y los melancólicos?”, preguntaba Aristóteles ya en su tiempo.
Como decíamos al comienzo de esta serie, la relación entre enfermedad mental, suicidio y creatividad siempre ha estado bajo la lupa pero nunca ha podido comprobarse científicamente. Aunque no hay estudios específicos que analicen el suicidio entre escritores, hay varios sobre su relación con la enfermedad mental que han arrojado conclusiones interesantes.
Arnold M. Ludwig, un profesor de psiquiatría ya retirado del Centro Médico de la Universidad de Kentucky, realizó una investigación cuyos resultados fueron publicados en 1995 en el libro The Price of Greatness: Resolving the Creativity and Madness Controversy (El precio de la grandeza: resolviendo la controversia entre creatividad y locura).
Ludwig estudió a más de 1,000 personalidades prominentes con 18 profesiones diferentes, 8 de ellas del área creativa y artística. La investigación lo llevó a concluir que eran los artistas los que tenían mayores problemas. Entre sus sujetos de estudio, el 20% de los poetas había cometido suicidio en comparación con el 4% de suicidios de todas las otras profesiones examinadas.
En el estudio de Ludwig, los poetas vivían un promedio de 59.6 años y los científicos sociales 73.5. Los escritores de no ficción llegaban a los 70.6 años y los músicos apenas alcanzaban los 57.2.
Algunos años después, el psicólogo James C. Kaufman, de la Universidad del Estado de California, analizó a 1,987 escritores muertos, tanto hombres como mujeres, de diversos orígenes (estadounidenses, canadienses, mejicanos, chinos, turcos y de Europa del Este).
