Diciembre 28, 2007
¡Hasta nunca, 2007!
Los Tacuazines All Stars les desean a todos un maravilloso 2008...

moar funny pictures
Diciembre 27, 2007
Diciembre 26, 2007
Era la noche de la muerte: Reinaldo Arenas
El 7 de diciembre de 1990, un hombre de 47 años, escribió lo que de seguro sería el texto más difícil de su vida: “Queridos amigos: debido al estado precario de mi salud y a la terrible depresión sentimental que siento al no poder seguir escribiendo y luchando por la libertad de Cuba, pongo fin a mi vida. En los últimos años, aunque me sentía muy enfermo, he podido terminar mi obra literaria, en la cual he trabajado por casi treinta años. Les dejo pues como legado todos mis terrores, pero también la esperanza de que pronto Cuba será libre. (...) Pongo fin a mi vida voluntariamente porque no puedo seguir trabajando. Ninguna de las personas que me rodean están comprometidas en esta decisión. Sólo hay un responsable: Fidel Castro. Los sufrimientos del exilio, las penas del destierro, la soledad y las enfermedades que haya podido contraer en el destierro seguramente no las hubiera sufrido de haber vivido libre en mi país”.
La breve nota sería firmada por él con la precisa instrucción de ser publicada y enviada a todos sus amigos. Luego de escribirla, Reinaldo Arenas preparó un cóctel de alcohol y pastillas. Y bebió.
La leyenda urbana afirma que Lázaro Gómez Carrillo estaba presente aquel día en el apartamento de Nueva York, que posiblemente Arenas le dictó aquella última carta a Lázaro y que éste le ayudara a ingerir el cóctel de pastillas.
La presencia de Lázaro Gómez no es improbable debido a que en los tres años anteriores a su muerte, Arenas llegaría a estar en muchas ocasiones tan debilitado y enfermo que no podía escribir y dictaba todo en una grabadora. Lázaro se convirtió en un asistente cercano. Arenas siempre describió su relación como una amistad que se había convertido “en una suerte de hermandad” aunque muchos creen que fue su amante.
Diciembre 24, 2007
Diciembre 21, 2007
Working class cats
¡Última hora! Nuestra corresponsal itinerante recién nos envía desde Nueva York este enlace para el blog Working Class Cats... ¡el colmo! Nuestras majestades felinas que viven en La Gran Manzana deben ganarse los ratones para vivir...
Lecturas recomendadas (post 555)
-El gran viaje de Kapuscinski, I Seminario Virtual de Literatura y Periodismo a través del portal de El Boomeran(g). Ponencias de varios autores y ejercicios prácticos para quienes participan. Y lo mejor de todo: ¡es gratis!
-También en El Boomeran(g), un mano a mano entre los escritores Jorge Volpi y Mario Bellatin hablando sobre diversos tópicos.
-Tökland, una revista audiovisual de fomento a la lectura.
-Las señales inequívocas de que usted está teniendo un mal día... (cortesía de un montón de lindos gatitos).
-La Metamorfosis de Franz Kafka, en una versión ilustrada por Peter Kuper.
-Denoted: un blog mediante el cual se nos invita a anotar una frase, una pregunta o un comentario gracioso en un billete, escanearlo o fotografiarlo, hacerlo llegar a este blog y luego poner en circulación ese billete, pagando algo con él. ¿Volverá a ver su billete? ¿Hasta dónde, en qué manos caerá? ¿Se anima alguien a hacer la prueba?
-El más rígido y estricto reglamento para tratar a los gatos callejeros que pretenden acercarse a usted o a su casa (es efectivísimo, lo sé por Mr. Dickens... encender los parlantes).
Y para los que gustan de las estadísticas, éste es el post #555 de Jacintario...
Diciembre 20, 2007
Sobre la calidad en la poesía
Me pasó hace poco que leí un demasiado largo poema que tenía como motivo recurrente una idea nada novedosa. De pronto habían un par de líneas o imágenes que podían salvarse y pensé que lo que el poema quería era una buena podada. Que era como un arbusto con flores bonitas pero que se había crecido demasiado y no lucía su belleza como podría con un buen recorte de ramas sobrecrecidas. Que quizás, si el autor se hubiera tomado el trabajo de hacerlo, hubiera podido construir algún tipo de joyita.
Es un error común pensar que la poesía es un “género fácil”. Por eso sufrimos de una “sobrepoblación de poetas”. O de autodenominados poetas que creen que escribir poesía es cortar un texto en frases cortas y ya. Poema. Pocos se toman el tiempo de trabajar la poesía, de dejarla madurar en silencio, de dejarla quieta un tiempo, de pulirla como se puliría un diamante para sacarle su mejor brillo.
La poesía no puede dejar expuesto su andamiaje porque se nos presenta con mucha más desnudez que los géneros narrativos donde la extensión, el lenguaje, la historia y la estructura permiten disfrazar algo mejor las carencias de un texto. Digo “algo mejor”, porque cuando un texto es malo, no hay nada que pueda salvarlo. Pero eso, en poesía, es mucho más difícil.
Dándole vueltas a esa idea, pensé que en la poesía, la falta de calidad no puede disfrazarse. Que la poesía es un género tan exacto, tan preciso, que no puede caber dentro de su estructura ni la mediocridad ni lo “regular”, para que funcione. Para que conmueva al lector, para que lo toque.
La poesía, la buena, la que sacude al lector de una manera u otra, es así de rigurosa en su escritura.
Diciembre 19, 2007
Sobre no ganar el Nóbel: Doris Lessing
Quizás por el hecho de que Doris Lessing no haya acudido en persona a recibir el Nóbel; quizás porque desde que se ganó el Nóbel, muchos que ya conocían su obra bostezaron aburridos ante una obra que consideran “ha perdido vigencia”; quizás porque, a diferencia de Pahmuk o Coetzee, Lessing pasa de los 80 años y se recibió el premio sin mayor entusiasmo; quizás porque su discurso, lejos de ser un nostálgico recorrido por su encuentro con la literatura, dice un par de verdades sobre la humanidad y su cultura del despilfarro, quizás por todos estos motivos u otros que se me escapan, el discurso que escribió para recibir el Premio apenas ha sido comentado.
Lástima, porque es un texto que merece mucho la pena leerse y porque nos lleva a reflexionar sobre este mundo lleno de desigualdades donde los que quieren leer y ser escritores no tienen libros ni apenas acceso a ellos. Y los que tienen los libros, la cultura y la escritura al alcance cotidiano lo desprecian con una facilidad que da escalofríos.
Lessing hace en su discurso un paralelo entre una escuela cualquiera en la polvosa Zimbawe y una opulenta escuela de varones en Londres. De cómo los maestros en las escuelas africanas tienen que dar clases con piedras para enseñar matemáticas porque, de seguro, alguien se robará la tiza. O de cómo tienen que enseñar el abecedario dibujando las letras con un palito sobre el polvo. De cómo, en esas escuelas polvosas y en medio de la nada, hay un medio cuarto que debería ser la biblioteca pero donde no hay ningún libro porque, claro, “no hay presupuesto”, y de cómo esos maestros y alumnos ruegan a los trabajadores de otros países que por favor, les envíen libros. Sed de libros, de leer, de aprender, de saber. Y luego, sed de escribir.
Lessing advierte sobre lo difícil que es convertirse en escritor viniendo de una casa donde no hay libros. O de un lugar, ciudad, villa, poblado, donde no hay una biblioteca. Ella menciona la choza tradicional de lodo donde vivió varios años con su familia, pero donde, aunque no hubieran ciertas comodidades urbanas, había libros.
Diciembre 18, 2007
Archivos Plath
-Biografía breve con bibliografía de Sylvia Plath en español.
-Sylvia Plath en Neurotic Poets, homenaje a Sylvia y una página con una detallada biografía y comentarios sobre sus libros.
-"Lady Lazarus" en inglés y en español.
-Una buena colección de sus poemas en inglés.
-Sylvia en Wikipedia, español e inglés.
-La tumba de Sylvia Plath.
-Sylvia Plath lee "Ariel", "Fever 103" y en este video lee "Daddy" (el texto del poema en inglés y en español).
Diciembre 17, 2007
Morir es un arte y yo lo hago excepcionalmente bien: Sylvia Plath
La mañana del 11 de febrero de 1963, se levantó temprano. Hacía frío, mucho frío. Aquel había sido uno de los inviernos londinenses más crudos y el frío intolerable sólo había servido para aumentar su depresión. Sus dos hijos dormían. Previendo que al levantarse tendrían hambre, fue hasta la cocina, sirvió un par de vasos con leche, preparó algo de pan con mantequilla y colocó los alimentos en el cuarto de los chiquillos, sin hacer el menor ruido.
Fue por unas toallas, todas las que pudo encontrar, y las mojó. Con ellas tapó la ranura inferior de la puerta, a manera de aislar totalmente el cuarto de sus hijos. Revisó una última vez la carta que dejó sobre alguna mesa. Era una carta dirigida a Trevor Thomas, el vecino que vivía en el apartamento justo debajo de ella. En la carta estaba anotado el nombre y el teléfono de su doctor.
Luego se encerró en la cocina, selló cuidadosamente la puerta con más toallas (algunas versiones dicen que con cinta adhesiva), encendió el gas y metió la cabeza en el horno. También se ha dicho que antes de eso, ella habría ingerido algunos barbitúricos. El olor a gas alertó a los vecinos y finalmente, cuando llegó la niñera, se tumbó la puerta para encontrar a Sylvia Plath, muerta en su cocina.
Hay quienes dicen que lo minucioso de todo este escenario pretendía no ser un suicidio definitivo sino un poderoso llamado de atención para todos los que la rodeaban. Aparentemente, según la lógica de Plath, sería encontrada fuera por la niñera o por Thomas, quien se estaría levantando y comenzando el día justo en el momento en que ella encendió el gas (de ahí el detalle de dejar el número del doctor anotado por ahí). Sin embargo, el informe del forense aseguró que su cabeza estaba metida “lo más adentro posible del horno”, lo cual le hizo concluir que “la víctima tenía toda la intención de morir”.
Diciembre 14, 2007
El mejor vendedor del mundo
Un niño me ofrece en el bus 10 jícamas por 2 colones. Es un niño al que ya he visto antes y que por capricho se me mete, tiene cara de llamarse “Óscar”. Son un poco pequeñas, le digo. Pero están dulces, dice él. A mí me gustan más grandes, insisto. Pero las grandes no son dulces, subraya.
Me echa un rollo sobre la cosecha de jícamas en diciembre, mientras se sienta junto a mí. Le digo que de todos modos no quiero. Él se queda callado, viendo las tres bolsas de jícamas que tiene acomodadas en la mano.
Cada tantos minutos, mientras el bus avanza a paso lentísimo gracias a un congestionamiento en pleno mercado, insiste. “Cómpremelas.” Como si yo fuera la única pasajera. Repito que “no” cada vez.
Por hacer plática le pregunto si va a la escuela. Dice que sí. Me cuenta que tiene 10 años, va a quinto grado por las mañanas. En las tardes ayuda a su mamá vendiendo en los buses. Le pregunto cómo va en las clases. Dice que bien. Orgulloso agrega que desde que comenzó siempre saca 9 en todo. Me alegra esa noticia. Lo felicito.
El bus avanza un poco más. El niño insiste: “cómpremelas, así las va comiendo en el camino y no se aburre”. Me río. Mala táctica. Él se aprovecha de mi sonrisa. Insiste con un bombardeo de “cómpremelas, cómpremelas”. “Vaya pues, dámelas”, le digo, vencida.
Saco una “cora”. Empieza a buscar el vuelto. Le digo que se lo quede. Mientras tanto, el bus rueda con más soltura. Los vendedores comienzan a bajarse. El niño hace lo mismo. Pregunto su nombre. Me grita un “Josías”, mientras va apurado hasta la puerta. Pero antes de tirarse, se voltea, me regala una gigantesca sonrisa y me dice adiós con la mano.
(Publicada el 6 de diciembre del 2003 en La Prensa Gráfica. Una "cora" es un quarter, la moneda de 25 centavos de dólar. La moneda oficial de El Salvador desde el 2001 es el dólar. En la época de transición del cambio de moneda, todavía circulaba el colón mientras iban metiendo el dólar, de ahí que los precios todavía se daban en colones aunque uno podía pagarlos en dólar. Dos colones equivalían a 0.22 centavos de dólar).
Diciembre 13, 2007
Secuestro Express
Alguien me había advertido con inusual vehemencia que por favor, bajo ningún concepto fuera a ver jamás esta película de lo pésima que era. Confiando en el criterio de quien me lo dijo, no la fui a ver al cine ni alquilé el DVD. Pero el fin de semana la pasaron por Cinemax y pensé ver aunque fuera el comienzo, advertida de lo horripilante que iba a ser. Sin embargo, me llevé una buena sorpresa y la vi hasta el final (y me pasé preguntándome casi toda la película por qué me habían dicho que era tan mala...). Tampoco voy a decir que sea una obra maestra, pero la película tiene varios aciertos aunque también, algunos fallos.
Secuestro Express narra lo que por desgracia es una de las formas de criminalidad más usuales en estos tiempos en Latinoamérica, el secuestro de alguien por unas pocas horas para sacarle algo de plata. Situada en Caracas, en tiempos de Chávez, la película narra el secuestro de Carla y su novio Martin por 3 malandros que se los llevan en la lujosa camioneta que maneja la muchacha. A partir de entonces empiezan lllamadas a la familia para pedir el rescate y las vueltas por la ciudad para matar el tiempo hasta el momento de recibir la plata.
Diciembre 11, 2007
Archivos Mishima
-Algunos cuentos de Mishima en español.
-The Mishima Yukio Cyber Museum: biografía, bibliografía y ciber-museo (este último en japonés).
-"I cut the head of Yukio Mishima": reportaje en inglés por John-Ivan Palmer, quien intentó durante años entrevistar a Hiroyasu Koga, quien fuera el que cortara la cabeza de Mishima.
-Mishima en la Wikipedia (con varios enlaces interesantes).
-Video sobre Mishima y el fisicoculturismo, Mishima hablando acerca de los samurais con subtítulos en inglés y sobre varios temas más.
-Vida y muerte de Yukio Mishima: fotos de diferentes etapas de la vida del autor, más video de lo que llegó a ser conocido como "El incidente Mishima", en el cuartel de Ishigaya. Al final, parte de las honras fúnebres y una imagen de su tumba. (Advertencia: hacia el minuto 4:06, imágenes no aptas para los muy sensibles).
Diciembre 10, 2007
El último samurai: Yukio Mishima
Casi al mediodía del 25 de noviembre de 1970, un hombre sobre cuya frente va ceñida una cinta con el emblema japonés, arenga a los soldados desde un balcón del Cuartel de Ichigaya. En su discurso, que pocos escucharon con atención, protestaba contra la constitución impuesta por los USA en el Japón de la post-guerra y llamaba a los japoneses a recuperar la importancia de la figura del Emperador y rescatar las tradiciones japonesas. Pero fue abucheado por los soldados. Luego de tres vivas al Emperador, aquel hombre entró de nuevo al cuartel.
Ésa sería la última aparición en público de Yukio Mishima, de 45 años, un escritor altamente respetado en Japón, tres veces nominado al Premio Nóbel de Literatura. Lo que ocurrió luego adentro del cuartel fue un meticuloso ritual suicida llamado Sepukku (conocido en occidente como Hara-kiri). Pero aunque la planificación de los detalles de esta acción comenzara 12 meses antes, hay muchos indicativos de que el Sepukku y la toma del cuartel eran algo que venía rondando obsesivamente a Mishima desde hacía muchos años atrás.
Para los que han leído Caballos desbocados, una de las novelas que conforman su tetralogía “El mar de la fertilidad”, el argumento y las circunstancias de aquella mañana de noviembre son demasiado similares como para ser una casualidad. Y si bien es cierto dicha tetralogía fundamentó su visión del Japón de aquel entonces, es en esta novela donde las motivaciones ideológicas detrás de lo que se convertiría en su suicidio están fríamente desglosadas.
En su juventud, Yukio Mishima era un hombre extremadamente tímido, muy bajo, delgado y “feo”, según algunas mujeres que lo conocieron entonces. Además, el asumir su identidad homosexual no fue un proceso sencillo. Ello está relatado en su libro Confesiones de una máscara.
Diciembre 07, 2007
Gatocafés en Tokio
La más nueva tendencia en el entretenimiento de los habitantes de Tokio son los “gatocafés”. Luego del trabajo o el estudio, los japoneses se van a meter a uno de estos cafés donde los esperan gatos de diferentes razas y tamaños. El cliente puede tomarse un té, un café o un jugo mientras le acaricia la panza a un gato, mientras juega con alguno o simplemente los observa. Por el momento se han abierto 3 de estos establecimientos en Tokio y han sido un éxito rotundo.
Quizás para nosotros sea incomprensible que exista un lugar así, pero es conveniente para los japoneses por un par de factores. Por ejemplo, los que no pueden tener un gato porque algún miembro de la familia es alérgico, pueden ir allí y no renunciar a su gusto por los gatos. Por otro lado, muchos edificios de apartamentos en aquella ciudad prohíben o hacen muy difícil para los japoneses que tengan animales en sus viviendas.
Takafumi Fukui, dueño del Calico Cat Cafe y gran amante de los gatos, renunció a su trabajo para abrir este establecimiento, concebido sobre todo como un lugar para relajarse y olvidarse de los problemas. El Calico cuenta con 14 gatos, tiene aromatizadores en todas partes, los gatos tienen todas sus vacunas al día y reciben constante vigilancia veterinaria, las cajas de arena están fuera de la vista o del alcance del público y las personas están obligadas a lavarse las manos antes de tocar a los gatos.
Estos establecimientos juegan también un rol social pues cuelgan en sus vitrinas anuncios de gatos que necesitan ser adoptados. Debido a las regulaciones mencionadas antes, es muy común que la gente los abandone por lo que anualmente se calcula que 240,000 gatos y 160,000 perros son “gaseados”, según estadísticas del gobierno.
Otros dos cafés populares con este concepto son el Curl Up Cafe, que tiene a disposición a 14 gatos de raza, y también el Neko no Mise, que cuenta con más de 20 gatos de bengala y también otras razas.
A diferencia de otros cafés, aquí se paga por permanencia. El precio promedio es de unos 7 dólares la hora, lo cual incluye una bebida. Y aquí les dejo un video sobre uno de dichos cafés. No entiendo ni jota, pero los gatos y la gente se ve que lo están pasando bomba.
Diciembre 06, 2007
"El cuento no vende"
Es curioso como a veces un tema nos acosa por vías diferentes. En los últimos días hay una frase que he estado escuchando de manera recurrente: “el cuento no vende”.
No es la primera vez que la escucho. Tengo dos libros de cuentos inéditos y publicarlos ha sido bastante difícil, tanto que ya ni los ofrezco ni pienso en hacerlo. Uno de ellos, llamado Crónicas para sentimentales, me hubiera gustado publicarlo inmediatamente después de Cuentos sucios pues siempre me parecieron libros hermanos, dos caras de una misma moneda. Si en Cuentos sucios exploraba los amores torcidos, en Crónicas para sentimentales exploraba el romanticismo, los amores platónicos y la fraseología de la cursilería.
Los cuentos de ambos fueron escritos en la misma época, pero por su diferencia tan radical de enfoques, decidí repartirlos entre dos libros donde los títulos de cada uno orientaban hacia su contenido y el ambiente general trabajado.
Aunque Crónicas para sentimentales ganó un concurso en El Salvador (que no incluía publicación), lograr editarlo ha sido imposible. Solamente una editorial de España me dio una explicación de contenido sobre el por qué no le interesaba publicarlo, cosa que les agradezco y que me demuestra su seriedad como editorial en medio de un mundo de publicación cada día más orientado hacia el comercio que hacia la literatura en sí.
El pretexto que más he escuchado para no publicar ese libro o el otro que también está inédito es que “el cuento no vende”, que a la gente no le interesa leer cuento y que las editoriales no pueden publicar cuento a menos que sean de un “autor consagrado” que es el único que garantiza que se va a vender, y eso más o menos.
Diciembre 05, 2007
Debate sobre Venezuela en Siguiente Página
Para los interesados, Siguiente Página está impulsando un debate sobre Venezuela, en el cual pueden participar todos sus lectores.
Siguiente Página convoca a sus lectores, colaboradores y amigos a opinar sobre el resultado del referendum venezolano sobre la constitución.Ya están colgadas tres primeras participaciones y la semana que viene tendremos más.
Queremos preparar una edición especial de Siguiente Página, analizando el resultado, la situacion en que deja a Venezuela, el conflicto interno, y las consecuencias que todo esto puede tener para América Latina y El Salvador.
Por favor mandar sus contribuciones -no más largas que 600 palabras- hasta el jueves 6 de diciembre. Prepararemos la edición para el fin de semana.
Diciembre 04, 2007
Lecturas recomendadas
-Carátula No. 21 ya está en la red. Con:
Un avance de los poemas de Carlos Enrique Fonseca, nicaragüense, quien ganó el Premio Creación Joven de la Fundación Loewe, España.
Entrevista de Carlos Payán, de La Jornada de México, a José Samarago.
Las fotos de Xavi Soria, "Potosí o el final de una utopía".
Convocatoria para el Premio Centroamericano de Literatura "Rogelio Sinán", con sede en Panamá, que para el 2007 corresponde a poesía y el 2008 será para novela.
-Para los amantes y aficionados de la ópera, pueden visitar Ópera de El Salvador, con referencias históricas, un video operístico del mes y un muy útil glosario operístico. Página para visitarse con los parlantes encendidos.
-Si usted es dueño de un gato decadente, es decir, de un gato moderno, chic y a la moda, deberá visitar Modern Cat, una página llena de implementos, muebles y juguetes para nuestros amos felinos (ellos piden, nosotros nos preocuparemos de conseguir el dinero para complacer sus caprichos, miau miau).
-100 palabras por minuto, un blog dedicado a las noticias y comentarios sobre literatura, con énfasis en lo centroamericano.
-El Boomeran(g) ha renovado su fachada, agregado un par de autores a sus blogs (como Clara Sánchez), retornó Jorge Volpi (pero ya no está Santiago Roncagliolo), pero lo que quiero comentarles es que dentro de todo se encuentra una sección llamada "Consignas para escritores", a cargo de Jorge Eduardo Benavides, quien estará dando recomendaciones para aquellos que quieren escribir. Jorge tiene una gran experiencia dando talleres de escritura, así es que de seguro, ésta será una sección interesante que no deberán perderse.
-Babelia tuvo varios artículos interesantes el pasado fin de semana:
Una entrevista con Arturo Pérez-Reverte a propósito de la aparición de su más reciente novela, Un día de cólera.
"Grandes viajes al corazón de la guerra", una lista de las 16 mejores batallas narradas en el cine.
"Un grito en la noche", un retrato sobre Louis-Ferdinand Céline hecho por Manuel Vicent.
"Tribulaciones entre cuento y corto", en la sección de debate, donde se habla del cuento y del corto de cine como dos géneros que, aunque valiosos, parecen ser "despreciados" por muchos.
Y por último, un revelador artículo de cómo funcionan los libros en las bodegas de las grandes editoriales, en este caso, la de Random House Mondadori, "Biblioteca codificada".
Diciembre 03, 2007
El Club de los Escritores Suicidas: El suicidio y la literatura
Virginia Woolf, Ernest Hemingway, Cesare Pavese, Jack London, Sandor Marai, Alfonsina Storni, Jack London, José Asunción Silva, Yukio Mishima, Jacques Rigaut, Horacio Quiroga, Anne Sexton, Vladimir Maiakovski... La lista de escritores y poetas que han cometido suicido en diferentes épocas y lugares, de las más diversas (y a veces brutales maneras) es bastante larga.
El suicidio y los procesos creativos de los artistas es una relación que ha fascinado a estudiosos y aficionados desde hace mucho tiempo. Una de las obsesiones de los que se acercan al tema es descifrar si, al analizar los escritos dejados atrás, hubiera sido posible predecir el final de dichos autores. Lo que durante mucho tiempo fue apenas una fascinación morbosa comenzó en algún momento a tornarse en asunto para estudios más serios.
Posiblemente no fue sino hasta fines del siglo XIX cuando intentó dársele confirmación científica, con la publicación en 1889 de Genio y locura escrita por el médico y antropólogo italiano Cesare Lombroso. El autor planteaba que el genio artístico era una forma de desequilibrio mental hereditario y para apoyar esta afirmación, se dedicó a coleccionar lo que llamó “arte psiquiátrico”, escritos, dibujos y pinturas realizados por pacientes encerrados en hospitales mentales. Lombroso también vinculó el genio artístico con la esquizofrenia, debido al alto índice de pacientes que sufrían de este mal y que lograban plasmar por medio de la expresión creativa, su atormentado y complejo mundo interior.

