Junio 29, 2007
Junio 28, 2007
Mañanas de seda azul
Lo escribo antes de que el recuerdo tome formas opacas:
Un cuarto en penumbras, un despertador sonando poco antes de las 5 de la mañana, despertar, maldecir, ponerse en pie. Tomar la ropa del día anterior, ponérsela, entrar al baño, encender la luz, ver la cara de zombi, lavarse la boca. Tomar circulación, licencia, llaves, libro. Y los cupones, sobre todo los cupones.
Abrir y cerrar puertas. Subir al jeep Toyota Land Cruiser celeste con techo blanco creo que año 78. Manejar un par de kilómetros. Llegar a la gasolinera. Sorpresa: ya hay 4 o 5 carros esperando.
Son apenas las 5. El día va a clarear. Me parqueo detrás del último carro. La gasolinera abre a las 7. Esperar dos horas.
El problema no es el tiempo, el problema es si alcanzará.
No sé qué año es. Quizás fue en el año más crudo de la guerra. Quizás fue en el año más intenso del amor.
Es Managua. Es el tiempo de la guerra de la contra, del embargo de los gringos. Hay racionamiento de gasolina. Tengo dos papeles en mis manos que valen más que todo el dinero del mundo: dos cupones de gasolina. Blancos y azules, un 5 bien grande y el logo de Petronic.
Dos cupones de 5 galones cada uno. Diez galones de gasolina: soy millonaria.
Tan millonaria como el que sabe de alguien que compra dólares a buen cambio en el mercado negro. O del que sabe en cuál de todos los Supermercados del Pueblo hay papel higiénico. O pasta de dientes. O azúcar. O en qué tramo del mercado Roberto Huembes se consiguen frijoles negros o la carne enlatada soviética.
Junio 27, 2007
Poniatowska Premio Rómulo Gallegos
Elena Poniatowska se alzó ayer como la ganadora del XV Premio Rómulo Gallegos, que se entrega en Venezuela bianualmente, por su novela El tren pasa primero. Ojalá esto anime a los señores de Alfaguara a distribuir su obra en Centro América (por lo menos acá en Costa Rica no he visto este libro ni ningún otro de Poniatowska). Mientras tanto, me conformaré con leer la extensa entrevista que le hizo Eunice Shade (y publicada en Marca Acme), semanas antes de ganar el galardón. ¡Felicidades Elenita!
Siguiente Página
Paolo Lüers nos invita a leer Siguiente Página, un blog de opinión que nace a partir del revolú entre El Faro y el propio Lüers a causa de una columna retirada de la edición (o censurada, como quiera llamarla).
Según definen, Siguiente Página existe por "el placer de generar ideas y de ponerlas a pelear":
...es un espacio de opinión colectivo, no personal. No se está creando un grupo, sino ideas y debates. SIGUIENTE PAGINA no tiene dirección ni editor, solo coordinación. Cada autor asume la plena responsabilidad de sus columnas. Los temas son definidos por los autores. El debate puede ser duro, pero nunca incluir insultos, agresiones, incitación de violencia. Las mismas reglas valen para cartas y comentarios que además no se publicarán si son anónimos o con seudónimos. SIGUIENTE PAGINA no es competencia para nadie. Es complemento a otros esfuerzos de apertura.Ahí se puede encontrar la columna de la discordia, "Del P.C. y su madre la K.G.B.".
Los colaboradores de este nuevo espacio serán, además de Lüers, Aldo Salazar Marxelly, José Ricardo Perdomo y Rodrigo Samayoa Valiente.
En lo personal, celebro esta idea que promete abrir un espacio para la generación de ideas y el debate e intercambio de altura, ejercicios tan necesarios en nuestra región.
Junio 26, 2007
Regina José Galindo: el cuerpo como lenguaje artístico
Se colgó a diez metros de altura en una céntrica calle de Ciudad Guatemala a recitar sus poemas. Subió a un ring de lucha libre y se enfrentó a una luchadora profesional. Vivió tres días en un hospital psiquiátrico con una camisa de fuerza puesta. Se metió en una bolsa de plástico transparente y fue colocada en un basurero. Se sometió a una himenoplastia (reconstrucción del himen) que fue filmada. Encerrada en un cubículo, se dio un golpe por cada mujer asesinada en Guatemala entre enero y junio del 2005, amplificando el sonido de los golpes para ser escuchados desde fuera. Se dejó maquillar en una funeraria por una maquilladora de cadáveres. Permaneció encadenada y con grilletes durante cuatro días realizando sus actividades cotidianas.
Regina José Galindo de Guatemala, es sin duda una de las artistas que en años recientes ha presentado una propuesta pocas veces vista en Centro América, donde el material artístico son su cuerpo y sus propias emociones dentro de situaciones límite que implican puntos de reflexión intensos para los espectadores.
Su estilo personal remite sin duda al Body Art, así como también al Accionismo vienés y al Arte Autodestructivo de los años 60 y 70. Y aunque parecieran ya acciones “fuera de uso”, la verdad es que nunca es tarde para confrontar al espectador centroamericano con este tipo de trabajo, luego de la dura pausa de las guerras que detuvieron el desarrollo normal de prácticamente todas las disciplinas artísticas y literarias de la región.
Su trabajo ha merecido reconocimientos importantes como el León de Oro de la Bienal de Venecia en el 2005. También recibió el Premio Único de Poesía en Guatemala de la Fundación Myrna Mack en 1998.
Junio 25, 2007
Hoy en la historia: All you need is love
El 25 de Junio de 1967 se realizó la primera transmisión satelital en vivo. Se trató de un programa llamado "Our World", que enlazó segmentos de 19 países diferentes y que fue transmitido en cadena a 26 países del mundo. Se estima que tuvo una audiencia de 350 millones de televidentes, la audiencia más grande para un programa de televisión hasta aquella fecha.
Por el Reino Unido fue presentada "All you need is love", de The Beatles. Fue escrita por John Lennon y Paul McCartney a petición de la BBC especialmente para este programa (aunque McCartney diría después en una entrevista que la canción ya existía y que le hicieron algunos arreglos). La canción sería incluida en el disco Magical Mistery Tour.
Entre los invitados a la transmisión estaban The Rolling Stones, Marianne Faithfull, Donovan, Eric Clapton y Keith Moon. Algunos de ellos pueden verse entre los asistentes.
Cuarenta años después, el mensaje es tan válido como entonces.
Junio 19, 2007
Hasta el lunes
Por motivos de diversa índole no podré actualizar el blog durante toda la semana. Espero estar de nuevo por aquí a partir del lunes 25. Gracias.
Junio 18, 2007
El veneno que nos une a la ciudad
En el capítulo 22 de su libro Estambul, ciudad y recuerdos, Orhan Pamuk cuenta que cuando era un niño tomó el hábito de contar los barcos que miraba pasar en el Bósforo. La descripción es tan vívida que podemos visualizar al niño, apoyado en algún balcón, viendo hacia el agua y contando los barcos. Pocas páginas después de ese párrafo nos encontramos con una fotografía donde se ve a un muchacho apoyado en un balcón. Al fondo de la foto se ve, por supuesto, el Bósforo y un par de barcos. Suponemos que el muchacho de la foto es el joven Pamuk.
El autor cuenta que llegó a un punto en que comenzó a tomar nota en un cuaderno de todos los barcos que iban y venían. Y además, se dio cuenta que su manía no era original, que su hermano, amigos y conocidos también contaban los barcos del Bósforo.
En este libro, Orhan Pamuk ha tenido la gran habilidad de recrear su infancia al compás de la ciudad en que ha vivido toda su vida y desde donde, nos lo confirma en una que otra línea, escribe precisamente las memorias que tenemos entre manos.
Parecería que es imposible que un lector de cualquier país se conecte con las memorias de un chiquillo en Estambul. Pero lo que permite que un salvadoreño, por ejemplo, pueda identificarse con un niño turco son esos recuerdos que subsisten a través del tiempo y que Pamuk relata con tanto acierto. El relato de los juegos infantiles, las peleas con el hermano, el primer amor, las escapadas de la escuela, disparan los recuerdos del propio lector porque son cosas que todos hemos vivido aquí y en la Cochinchina.
Junio 15, 2007
Junio 14, 2007
Bob for the Nob'!
Ningún premio me ha emocionado tanto como cuando ayer le fue concedido a Bob Dylan el Premio Príncipe de Asturias de las Artes. Casi me siento como si me lo hubieran dado a mí, así de emocionada estoy. Y de alguna manera es así, porque cuando miro atrás, Dylan es parte importantísima y vital del soundtrack de mi vida. Siempre estuvo, desde niña. Y pensé además qué privilegio el que tuvimos (y tenemos) los que crecimos escuchando la música de gente como Bob Dylan, Los Beatles, Los Rolling Stones, Led Zeppelin, Donovan, Jimi Hendrix, Janis Joplin, The Doors y de tantos magníficos compositores, cantantes y grupos que tenían algo que decir y un indiscutible don musical. Y lo lamento por los pobres niños de hoy que crecen escuchando música tan desechable como la de Britney Spears o el regetón.
Pero la presencia de Bob Dylan en mi vida particular no fue tan solo musical. En lo que yo llamo "mi primer exilio", cuando mi padre nos sacó de El Salvador por la guerra y nos mandó para Alemania a inicios de los 80, descubrí al Dylan dibujante en un libro suyo llamado Writings and Drawings que compré en una tienda de instrumentos musicales en Berlin Occidental (todavía existía el muro), muy cerca de la Ernst-Reuter-Platz y de la Frei Universität. El libro compilaba una gran cantidad de las letras de sus canciones, algunos poemas inéditos y dibujos (líneas gruesas y dibujos bastante sencillos, como los de un niño).
Junio 13, 2007
Bob Dylan, Príncipe de Asturias
MADRID (Reuters) - Bob Dylan, Príncipe de Asturias de las Artes 2007
El legendario músico estadounidense Bob Dylan fue galardonado el miércoles con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2007 por ser un "mito viviente en la historia de la música popular y faro de una generación que tuvo el sueño de cambiar el mundo". Considerado el poeta del rock, Dylan, de 66 años, ha sido reconocido como una de las mayores influencias musicales del siglo XX, además de encarnar el movimiento antibelicista de los sesenta. Entre sus éxitos destacan temas como "Blowing in the wind" y "Like a rolling stone".
"La fiesta del sabor"
En medio de la nada, a pocos kilómetros de Cuatro Cruces y Barranca, está el restaurante Caballo Blanco y justamente a la par, el así auto-denominado "restaurante" llamado “La fiesta del sabor”.
El primero es una gran cabaña de madera con árboles, que se mira bastante agradable. De hecho, si anduviera en carro propio, podría ser un lugar en el cual me detendría a tomar un bocadillo y descansar un poco.
El segundo es un galerón de aspecto bastante triste y mal construido, con mesas de plástico y otras de metal o madera, comida a la vista y todo tipo imaginable de chucherías en el rango de lo salado a lo dulce, bebidas y hasta sorbete.
A ambos lugares los divide un muro, de manera que no se puede ver lo que hay al otro lado.
Es en “La fiesta del sabor” donde el autobús de Transportes Deldu (el así llamado “bus de los nicas” que viaja entre San José y la frontera con Nicaragua) siempre se detiene, sea a la ida o a la vuelta, para que el chofer coma y los pasajeros vayan al baño.
Los baños son, ehm, rústicos, están más o menos limpios y... mejor digamos que es un lugar al que yo no me metería a menos que me esté reventando de las ganas.
La comida a la vista me apetecía pero por otro lado, siempre tengo resquemor de comer en lugares que tienen ese aspecto. Digo, quien no tiene limpio un baño no veo por qué vaya a tener limpia su cocina.
Junio 12, 2007
Ojos Verdes
El hombre que va sentado junto a mí en el bus tiene los ojos verdes con algunas pringas amarillas. Me gustaría verlos con más detenimiento, nada más que para satisfacer mi curiosidad científica porque ojos así son muy raros, pero por supuesto no lo hago.
Es delgado, con los pómulos huesudos, bigote, barba a medio crecer. Lleva puesta una gorra azul, una camiseta rojo con azul, bastante desteñida, sin mangas y un blue jean. No soy muy buena calculando edades pero puede ser que tenga entre 30 y 35 años.
La primera vez que lo vi fue en la fila de espera en migración. Él estaba delante de mí. Luego lo vi en la fila para subir al bus. Él estaba detrás.
Cuando entramos al bus, él se sentó detrás de mí. El bus iba lleno casi a totalidad. Sólo el asiento junto al mío y otro iban vacíos. Pero subió una mujer con su niña y quería sentarse con su hija, así es que le pidió a Ojos Verdes si podía sentarse en uno de los vacíos. Claro, dijo Ojos Verdes. Y se sentó junto a mí.
Es nicaragüense, como casi todos los que siempre van en ese bus. El pasaporte lo llevaba en el bolsillo de atrás de su pantalón. Lo sacó en cada una de las tres revisiones que hicieron los policías ya en territorio tico.
En algún momento me pregunta cuánto tardaremos en llegar a San José. El viaje apenas comenzaba. Eran las 11 de la mañana, el bus había salido de Peñas Blancas a las 9 y media y si no había retrasos en la carretera, con suerte llegaríamos poco antes de las 4.
Junio 11, 2007
El día en que descubrió el vacío
La pobre niña rica llega a la cárcel. Su jaula mide lo que su cuartito de guardar carteras (el de guardar carteras es de hecho más grandecito). Solamente hay una mesa, una silla, un retrete (sin tapa, qué horror) y una cama de dos pisos, de tamaño estrechamente individual.
El pijama es anaranjado y no hay en su talla exacta. Nada de cinturones ni bufandas. Una hora al día ella puede salir de su jaula y en esa hora tiene que correr para ducharse, llamar por teléfono y tomar el sol, pero no en bikini y por supuesto, sin bronceador (no le permitieron entrar con su bolso de cremas y cosméticos).
A las pocas horas de estar en esta situación sin Blackberry, sin televisor, sin computador, sin internet, sin DVD, sin Ipod, sin home theater, sin el chihuahuita, sin el chef personal (¡una sola comida caliente al día, por Dios!), sin espejito espejito ni te pregunto quién es la más bella del reino porque ya sabemos que soy yo, sin nadie con quien hablar, sin ventanas, y con una rejilla por la que alguien puede asomarse en cualquier momento para verla, incluso cuando esté usando el inodoro o cuando duerme o cuando se sienta a tratar de decidir en qué pensar, entonces es cuando se vuelve loca, y el guardián se asoma a decirle que se calme, ¿y cómo quiere que me calme, le gritará ella, totalmente histérica, congestionado su delicado y terso rostro por el llanto y las emociones, cómo quiere que me calme si aquí no hay NADA?
La pobre niña rica descubre el vacío.
(Foto: Paris Hilton llorando en el asiento trasero de la patrulla que la llegó a sacar de su casa para ir de nuevo ante el juez que la volvió a meter en la cárcel. Tomada de Canada.com).
Junio 07, 2007
Contando barcos
En el capítulo 22 de su libro Estambul, ciudad y recuerdos, Orhan Pamuk cuenta cómo, cuando era un niño, tomó el hábito de contar los barcos que miraba pasar en el Bósforo. La descripción es tan vívida que podemos visualizar al niño, apoyado en algún balcón, viendo hacia el agua y contando barcos. Pocas páginas después de ese párrafo nos encontramos con una fotografía donde se ve a un muchacho apoyado en un balcón. Al fondo de la foto se ve, por supuesto, el Bósforo y un par de barcos.
Supongo que el muchacho de la foto es el joven Pamuk y que, con aquella paciencia infinita que tenemos los que contamos barcos, permanecerá en aquella posición hasta darse por satisfecho y haber examinado los barcos.
Pamuk cuenta que llegó a un punto en que comenzó a tomar nota en un cuaderno de todos los barcos que iban y venían. Y además, se dio cuenta que su manía no era original, que su hermano, amigos y conocidos también contaban los barcos del Bósforo.
Yo también conté barcos alguna vez. Eso fue en Saint-Nazaire. Viví 6 semanas en un apartamento ubicado en el décimo piso de un edificio en la desembocadura del Loira, cerca de Nantes, en Francia. El apartamento tenía un balcón con una panorámica excepcional: el río, las esclusas para la entrada de los barcos, el astillero (cuando yo estuve ahí, se construía el Queen Mary 2), el puente, la ciudad.
Yo también comencé a tomar nota sobre cada barco que entraba o salía. Anotaba el día, la hora, el nombre del barco y su puerto de origen (muchos llevaban anotado, en letras más pequeñas, debajo del nombre del barco, el nombre de la ciudad). Y luego anotaba cualquier detalle que me llamara la atención como cuántos remolcadores lo acomodaban en la esclusa, qué tipo de carga llevaba, el detalle de alguna bandera (que a veces hasta dibujaba), el color del barco. Los barcos entraban y salían a cualquier hora, y tal era mi manía que no importaba la hora, yo me levantaba cuando escuchaba el timbre que anunciaba el paso de un barco, tomaba mi cuaderno de apuntes, y me disponía a pasar entre media y una hora viendo el trajín correspondiente.
A veces también anotaba cosas que se me ocurrían, como con uno llamado Jonás, en que anoté: “Jonás es una inmensa ballena verde”. O con otro, llamado Ali Baba: “Como buen ladrón, Ali Baba entra de madrugada y sale de madrugada. Se desliza sobre el agua en silencio, sin agitarla. Pareciera que flota, que levita sobre el elemento, que resbala por una inmensa superficie estática”.
Pamuk escribe en el mismo capítulo: "Cuando me voy de Estambul, a veces pienso que mi deseo de volver lo antes posible a la ciudad se debe a que quiero seguir contando barcos".
Y coincido: qué bueno sería volver a cualquier lugar donde alguna vez contamos barcos.
(Foto: tomada desde el balcón, en Saint-Nazaire, al atardecer. Noviembre del 2000).
Junio 06, 2007
¿Debemos cobrar los escritores por nuestro trabajo?
En Marca Acme encontré hace un par de días un artículo escrito por Luis Benitez, escritor argentino, con el título del post de hoy. Es un asunto del que se habla poco y que cuando se discute llega a suscitar burlas, rechazo o incomprensión entre los mismos colegas escritores.
Con la autorización del autor y de Marca Acme, reproduzco el artículo en su totalidad.
Lo único que se le olvidó mencionar a Benitez es otro de esos "regalos" que hacemos los escritores: textos para antologías, por los cuales muy rara vez se le paga al escritor los derechos correspondientes y, en el peor de los casos, no recibe de los editores un ejemplar de cortesía o por lo menos, la ficha técnica del libro para agregarla al curriculum personal. Y podría, por experiencia, citar varios ejemplos más de trabajos que hacemos los escritores de gratis pero... mejor lean el artículo:
¿Debemos cobrar los escritores por nuestro trabajo?
Entre los problemas que afectan a los escritores en América latina, uno de los fundamentales es la falta de reconocimiento del valor económico que tienen nuestras actividades. A diferencia de lo que sucede con nuestros colegas de Europa y los Estados Unidos, para los latinoamericanos el pago de nuestra participación en publicaciones, mesas redondas, conferencias, encuentros culturales y otros eventos es más una excepción que la regla misma. En recuadro (más abajo), un nomenclador sugerido por la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC), para regir la actividad en la Unión Europea, da cuenta de la brecha que existe entre la valoración del trabajo de un autor de un lado y del otro del Atlántico.
El tema no es tan inocente ni la respuesta a la pregunta tan obvia. En Latinoamérica, muchas lucrativas editoriales, más revistas y periódicos con centenares de avisadores, siguen pensando que no.
Curiosamente, cuando esas mismas compañías le encargan un artículo a un periodista o una sesión de tomas a un reportero gráfico, a nadie –en general- se le ocurre que vayan a hacerlo gratis. Ninguno de esos profesionales aceptaría hacerlo por el “honor” de que sus palabras o sus fotografías sean publicadas, con el único premio de que sean apreciadas por los lectores de esos medios.
Junio 05, 2007
Ronald Morán: Opciones para escapar
Si vive en San José de Costa Rica o piensa venir de visita durante este mes, le recomiendo la muestra del artista salvadoreño Ronald Morán llamada "Opciones para escapar" y que se exhibe en el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo (MADC).
Al respecto, escribí este artículo-entrevista para Centroamérica 21, que hoy comparto. Las fotos son mías (tomadas de la video-proyección).
Opciones para escapar
Las imágenes utilizadas por el artista Ronald Morán en su reciente muestra “Opciones para escapar”, funcionan como llaves que abren la cerradura de la memoria. Todo espectador se sentirá tocado y seducido a sumergirse en la memoria de sus viajes y mudanzas, un común que nos identifica tanto: el movimiento, la migración, el traslado, el viaje que miles han hecho llenos de esperanza a otra parte, para ir o regresar, para comenzar una aventura o para concluirla.
La exhibición que actualmente se presenta en el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo de San José, Costa Rica, consta de dos series de fotografías y una video-proyección. Todas las fotografías que componen las series comparten un elemento común: una línea horizontal que cruza la foto en dos. La línea puede ser la estela de humo que dejan los aviones en el cielo; caminos, carreteras, vistos desde el aire; la estela que algún barco o lancha puede dejar sobre el mar, también visto desde arriba.
Según el artista, esa línea simboliza “las divisiones, el rumbo, las fronteras, todos esos anhelos que desparecen o que en el mejor de los casos se cumplen, como las líneas en el cielo o en el agua, lo que queda en el caso de los caminos”.
Morán sitúa el origen de este trabajo en su interés por el tema de las migraciones, “sobre todo estando en contacto directo, donde hasta la economía de todo un país depende de ese hecho. Me intrigaba mucho trabajar el tema y tratar la manera de no caer en lugares comunes, aunque este tema curiosamente tampoco se ha abordado tanto por los artistas salvadoreños. Me interesó no caer en regionalismos porque creo que la migración es de todos los humanos, por lo tanto quise no sólo enfocar mi propuesta en la realidad inmediata, sino tratar de verlo como algo global”.
Junio 04, 2007
Lecturas recomendadas
Acuse de recibo: El catálogo de la artista guatemalteca Regina José Galindo, un sumario fotográfico de sus diferentes perfomances entre el 2000 y el 2006. Incluye artículos apreciativos y textos escritos por la propia Galindo, así como algunos de sus poemas.
Juan José Dalton nos invita a leer Contrapunto, una revista latinoamericana que aunque producida en Ecuador, asombrosamente, incluye bastante material sobre Centro América. Todos los lunes, nueva edición.
"Escribo para saber quién soy" se titula la entrevista a uno de mis escritores preferidos, Mario Bellatin, aparecida en El Universal de México. También hay un comentario en El Financiero sobre su última novela El Gran Vidrio.
Escritores.org ha renovado su diseño. Recomendables son como siempre sus secciones de noticias literarias, sus enlaces a diccionarios y enciclopedias, revistas literarias en español, inglés y francés y por supuesto la sección de concursos literarios.
Carátula No. 18 correspondiente a junio-julio: entrevista con la escritora puertorriqueña Mayra Santos-Febres, fotos de Nicaragua de Francisco Cobos, poemas de Milagros Terán y Javier Alvarado, entre otros.
Los 10 libros que según el público mejor definen el Siglo XX fueron votados a través de The Guardian Unlimited Books.
Junio 01, 2007
Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band
It was 40 years ago today...
Ficha técnica del disco
Estudios: Abbey Road y Regent Studios
Fecha de grabación: 6 de diciembre de 1966 al 3 de abril de 1967. El 21 de abril se grabaron unas galimatías para el final del álbum, para evitar el ruido que hacían los antiguos tocadiscos no automáticos con el último surco que siempre quedaba vacío.
Tiempo de producción: En total, 700 horas de grabación. La primera canción en quedar lista fue "When I’m Sixty-Four", ese 6 diciembre, con la toma cuatro. Detalles de grabación de cada canción aquí.
Debut: Fue lanzado al mercado el 1 de junio de 1967, en Gran Bretaña; el 3 de junio debutó en las listas de popularidad y el 10 de junio llegó al número 1 estando en esa posición 23 semanas. En Estados Unidos fue publicado el 2 de junio de ese mismo año y vendió un millón de copias de manera anticipada. Número 1 en Billboard durante 15 semanas.
Canciones: Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band; With a Little Help From My Friends; Lucy in the Sky with Diamonds; Getting Better; Fixing a Hole, She’s Leavinng Home; Within You, Without You (*); When I’m Sixty-Four; Lovely Rita; Good Morning, Good Morning; Sgt. Pepper’ Lonely Hearts Club Band (reprise); A Day in the Life.
Compositores: Todas las canciones son de John Lennon-Paul McCartney; excepto (*) por George Harrison. (Comentarios de cada uno sobre las canciones de este disco aquí).
Duración del disco: 39:46.
Productor: George Martin (también tocó el clavicémbalo).
Distinción: en el 2003 fue elegido por la revista Rolling Stone como el mejor álbum de todos los tiempos.
La portada: Se convirtió en un ícono en sí misma. La tomó el artista Peter Blake en los estudios Chelsea Manor de Londres el 30 de marzo de 1967. Incluye a más de 50 personajes diversos. Algunos fueron sacados del arte final, como Jesús (luego de aquellas famosas declaraciones de Lennon), Mahatma Gandhi (porque pensaron que los indios se ofenderían por su presencia) y Germán Valdés, "Tin Tan" (porque le pidió a Ringo que en vez de poner su foto pusieran el dibujo de un árbol mexicano).
Y aunque me gustan todas las canciones, comparto la que forma parte de mi top 25 de todos los tiempos, "A day in the life".

Rock & Roll