27 de Enero de 2010
Para no perder totalmente mi tiempo: una entrevista
El lunes de esta semana una periodista, de El Diario de Hoy de El Salvador, me envió un cuestionario de 13 preguntas para hacer un reportaje sobre talleres literarios en el país. Contesté la entrevista a pesar que de que me había pasado casi todo el día en la calle y estaba, además de cansada, colmada de trabajo y de pendientes. A pesar de no ahondar mucho en las respuestas, fui cuidadosa en su contenido, como siempre hago cuando me entrevistan, por lo que contestar todo esto y escribirlo me llevó poco más de una hora.
Resulta que hoy salió el reportaje en el periódico pero de las dos páginas y las 941 palabras en total que tuvo todo lo que envié, apenas se citaron 13 palabras mías (¿qué onda con el número 13?). Me di cuenta porque por casualidad compré el periódico (normalmente no los compro). Ya había leído la nota en internet y no había visto nada, pero pensé que quizás en la versión impresa venía más información.
Me molesta, no porque no me hayan citado ni hayan utilizado nada de todo lo que escribí ni porque crea que lo que yo digo es importante (en realidad no digo nada nuevo. Ahora pienso que quizás no les gustaron mis respuestas...). Lo que me molesta es el tiempo que uno invierte para contestarle a un periodista (que además me apura y me dice que el reportaje debía salir hoy), y que luego no se utilice el material. Es decir, yo perdí una hora de mi vida en algo que no se utilizó para nada.
Si uno tiene la buena voluntad de contestar una entrevista es porque uno sabe lo deteriorada que está la información cultural en los periódicos nacionales y porque con ello se puede quizás contribuir un poco a que las notas culturales no mueran o desaparezcan totalmente de nuestros periódicos. Pero es lamentable no sólo el desprecio por la cultura en nuestro país, sino que tampoco se valore el tiempo que una persona se toma para ayudarles con sus reportajes a los periodistas y que después, eso se traduzca en tiempo perdido para el entrevistado. Me parece francamente una falta de respeto.
En la hora que invertí para contestar esta entrevista, bien hubiera escrito un artículo que tengo pendiente o mi siguiente columna, que también debo entregar, o (precisamente), dedicarla a organizar mi próximo taller de narrativa.
No tengo tiempo de sobra, y si lo tengo es para dedicarlo a escribir mis libros y mis columnas. Pero por suerte tengo este espacio, y no daré por perdido mi trabajo en esa entrevista.
Se las comparto a todos mis queridos amigos lectores. Y cuando digo "queridos amigos", no lo digo como una cortesía de rigor, sino porque realmente muchas de las personas que me leen (sean en este blog o en La Prensa Gráfica), me envían frecuentes mensajes de afecto y de respeto por mi obra, que me conmueven día a día.
Es para ustedes para quienes yo escribo. Gracias y aquí la entrevista.
1. ¿Desde cuándo imparte talleres y cómo surgió la iniciativa de compartir su experiencia como escritora con los interesados en la escritura?
Yo empecé a dar talleres en el 2002 aquí en El Salvador. Durante la década de los noventa, en la UCA de Managua, yo llevé un semestre de post-grado específicamente sobre cómo dar talleres literarios y métodos de investigación. Los primeros talleres los di en La Luna.
2. ¿Qué temáticas incluye en los talleres que brinda?
Hasta ahora he dado talleres de cuento y de narrativa en general.
3. ¿Incluye alguna metodología para sus alumnos?
Los talleres incluyen una parte teórica y otra práctica, así como lecturas que les asigno a los participantes y ejercicios prácticos que deben realizar.
4. Por lo general, ¿cuánto tiempo duran los talleres?
Depende del acuerdo al que se llegue con la institución que lo contrate. Lo mínimo son 8 sesiones de 3 horas cada una, sobre todo si es un taller de cuento, pero esto varía de acuerdo a quien lo solicite.
5. ¿Qué se espera de los alumnos, que escriban algo, que publiquen?
En lo personal, yo espero que se suelten a escribir, que las lecturas, las discusiones y los elementos técnicos que se comparten en el taller le sirva a los asistentes para desarrollar su oficio personal como escritores. Si escriben algo o si publican termina siendo iniciativa de ellos. A fin de cuentas, un escritor no "se hace" en un taller, escribir es un oficio de por vida y el taller sólo sirve como facilitador de algunas técnicas o intercambio de impresiones.
6. ¿Es importante que se impartan talleres de literatura en el país?
Depende del tipo de taller que se imparta. Sí me parece interesante que los escritores con alguna experiencia compartan su visión del oficio, y eso enriquece a los escritores que están comenzando o que piensan tomarse el oficio con seriedad. También pueden ser importantes los talleres para aquellos escritores que comienzan y que no saben cómo organizar sus propias ideas y sobre todo su disciplina de trabajo, pero recordemos que al final, la escritura es un oficio solitario y que el único que determina la escritura es el escritor mismo, no un taller.
7. ¿Se considera detractora o partidaria de los talleres?
Nuevamente, creo que depende del método que utiliza el director del taller. No creo que un taller tenga que servir para hacer clones del escritor que lo imparte ni para imponer su visión de la escritura ni para criticar mediante la humillación a los participantes porque presenten material de poca calidad. La idea que yo tengo (y que ejecuto) en mis talleres es que cada quien escriba dentro de su voz y su estilo personal, pero que conozca elementos técnicos para mejorar su contenido, que amplíe su marco de lecturas y que comprenda que la escritura es una forma de vida, no un hobby. También trato de fomentar la crítica constructiva, es decir, me niego a decirle a alguien que tire un texto a la basura porque es pésimo; en todo caso le digo que lo vuelva a escribir completo tomando en consideración a, b o c factores. Creo que se puede criticar sin destruir al otro y eso es algo que espero también se aprenda en mis talleres.
8. ¿Recomendaría a los jóvenes que quieren empezar una "carrera" como escritores que se acerquen a los talleres literarios para formarse como tales?
No lo considero necesario. Como dije antes, el escritor se forma por sí mismo, sobre todo mediante la práctica misma de la escritura y de la lectura. Resulta útil para intercambiar ideas, pero no lo considero imprescindible en la formación personal de un escritor.
9. ¿Cuál es el papel del director del taller y cuál el del alumno?
Lo que dije antes (y me referiré a mi experiencia personal, porque cada director de taller seguro tiene otro concepto): como director de un taller me interesa compartir mi experiencia y facilitar mi conocimiento de la técnica y trucos literarios. El participante espero que llegue con la mente abierta (y no en plan agresivo o retador), dispuesto a escuchar lo que otros tengan que decir de sus textos y a absorber todo lo posible de lo que se discuta.
10. Puede mencionar algunas experiencias cuando ha impartido los talleres, algún caso en especial. (Esta pregunta no la contesté porque realmente no se me ocurrió nada en especial, o sí habría, pero hubiera sido muy largo de explicar y mejor se deja para otra ocasión).
11. ¿Algún resultado de sus talleres la ha sorprendido?
Es lamentable decirlo pero del montón de gente que ve uno pasar por los talleres, muy poca gente termina tomándose el oficio en serio o le da continuidad. He tenido a 3 o 4 personas con gran talento, pero que no continúan escribiendo. Y ahí ya no puedo hacer nada. En Costa Rica, una muchacha que estuvo en un taller mío ganó un par de concursos locales de cuento y eso por supuesto me llenó de entusiasmo, pero no sé si sigue escribiendo ni si terminará un libro de cuentos.
12. ¿Qué debería esperar un alumno al terminar su taller de escritura?
Saber si quiere ser escritor en serio o no. Creo que eso sería lo más importante. Y luego, que lea y que continúe con su oficio.
13. Ya que está viviendo en el país, ha pensado en ofrecer talleres de escritura. Si es así, ¿dónde podrían contactarla los interesados?
Precisamente estamos organizando un taller que será los sábados de marzo y abril en la Sala Nacional de Exposiciones, en coordinación con el Foro de Escritores. Recién estamos en las pláticas, pero el programa incluirá varios temas sobre narrativa en general. (Cuando tenga la información en firme, la comparto aquí en el blog).
Pero, Jacinta, ¿no sabías que así era la cosa? Abrazo
César Fagoaga | 27 de Enero de 2010 - 10:41 PMAh bandido, seguro fuíste vos quien me hizo la entrevista con nombre falso, jajaja. Abrazote.
Jacinta | 27 de Enero de 2010 - 10:55 PMBienvenida al club. A mí ya me la hicieron un par de veces, pero nunca más. Un abrazo.
Rafael Menjívar Ochoa | 27 de Enero de 2010 - 10:59 PMCabal, nunca más. Abrazote para vos Rafael.
Jacinta | 27 de Enero de 2010 - 11:05 PMQué bueno que nos contaste todo el contenido de la entrevista por esta vía. ¡Viva la web 2.0! (P.D.: Las horas de cierre en los periódicos son abominables)
Blanca Abarca | 27 de Enero de 2010 - 11:18 PMA LO MEJOR QUERIAN UTILIZAR TU NOMBRE PARA AUMENTAR EL NUMERO DE LECTORES DE SUS PAGINAS.JAJAJAJAJA
LUIS BORJA | 27 de Enero de 2010 - 11:26 PMQué mal... pero qué interesantes tus respuestas. La nota... floja.
Aniuxa | 27 de Enero de 2010 - 11:34 PM"...es porque uno sabe lo deteriorada que está la información cultural en los periódicos nacionales y porque con ello se puede quizás contribuir un poco a que las notas culturales no mueran o desaparezcan totalmente de nuestros periódicos. Pero es lamentable no sólo el desprecio por la cultura en nuestro país..."
Es lamentable ver paginas y paginas (incluso revistas completas) en los periódicos nacionales dedicados a "la farándula" internacional, siento pena y lastima por el periodismo nacional…
Ricardo | 27 de Enero de 2010 - 11:34 PMMaledetto gremio!
Roberto | 27 de Enero de 2010 - 11:38 PMBlanca, he trabajado en periodismo y precisamente porque sé lo abominable que son las horas de cierre, me senté de inmediato a contestar la entrevista cuando regresé a mi casa, para que le diera tiempo a la chera de armar su nota.
Roberto y Luis, jajaja, ;)
A todos, gracias por sus comentarios.
Jacinta | 28 de Enero de 2010 - 12:21 AM"Los primeros talleres los di en La Luna." ...Yo estuve en uno de estos talleres...Un Abrazo Jacinta, que bueno que estas por estos lados de nuevo.
Carlos Moreno | 28 de Enero de 2010 - 07:23 AMcomo me gustaría asistir a uno de esos talleres !bonito porque a veces pienso que serà por el lado artístico que habrá una explosión en ES
Un día quizà,mientras tanto,que tengas buen día
No hubieras gastado tus $0.50, podrías haber visto la edición impresa de EDH "digital".
Al utilizar únicamente las últimas 13 palabras de tu respuesta nº 5, fácilmente manipulan tus palabras, porque el tema es extenso y no se conoce el contexto en que las haz mencionado. Pero no se puede esperar mucho de 'nuestros' periodistas, en el artículo se menciona que los escritores han sido entrevistados vía correo electrónico y solamente publican unas pocas palabras de c/u , creo que todas las demás respuestas las utilizó la periodista para crear el artículo y 'proyectar' un falso conocimiento...
Vamos Jacinta... ¡un poquito de humildad! Por cierto, se veía guapa en la foto que le sacaron en el diario :)
Kabralina | 29 de Enero de 2010 - 10:14 PMY no sólo es eso Jacinta, muchas veces cortan y pegan frases y terminan escribiendo lo que ellos quieren que uno diga. La calidad y ética periodistas es nefasta en los medios locales.
Por eso hay que protegerse grabando.
Luis | 2 de Febrero de 2010 - 02:07 AMAtente al tema del artículo e intenta aportar novedad a la discusión.
Recuerda que el insulto nada tiene que ver con la libertad de expresión, por tanto si tu comentario resulta insultante u ofensivo será borrado.
