11 de Agosto de 2009
En Guatemala y Filgua 2009
Estuve en Guatemala invitada a la Feria del Libro 2009. Fuerte contraste con la Filgua del año pasado. Por lo menos en lo referente a la parte del Encuentro de Escritores hubo varios desaciertos organizativos, como por ejemplo, escritores que llegaron sin saber en qué mesa redonda les correspondía participar. O escritores que, como fue mi caso, se nos dijo participaríamos en una mesa, y a la hora de llegar resultaba que en el programa aparecíamos en otra mesa con un tema que nada que ver. Por ejemplo: yo tenía que hablar en una mesa relacionada con el pago de derechos de autor, y terminé apareciendo en una mesa con uno de esos temas de cajón como "la unión centroamericana y la literatura"...
Escasa asistencia a las mesas o su horario chocando con otras actividades “más importantes”, hizo que se suspendieran varias de ellas. Y fue realmente lamentable, lo hicimos notar en algún momento, que en una mesa estuvieran sentados, por ejemplo, Claribel Alegría (cuyo nombre lo dice todo), Arturo Arias (Premio Nacional de Literatura de Guatemala), Alfonso Chase (respetado narrador costarricense) y que en el público hubiese menos de una docena de personas. Convocar a escritores de tanta trayectoria y no aprovechar su presencia al máximo (escucharlos, conversar con ellos) es un lujo que no podemos permitirnos, sobre todo en una región donde tendemos a subvalorar la cultura de mil y una maneras diferentes.
Pero finalmente estos encuentros son una manera para que nosotros los escritores nos reunamos y reencontremos porque muchas veces no podemos vernos ni en nuestro propio país (bromeábamos sobre eso con el poeta salvadoreño Otoniel Guevara a quien siempre me lo encuentro en otros países, pero con quien jamás nos vemos en El Salvador mismo).
No puedo decir nada de los libros y los stands. Yo, que no tengo ni un petate en que caer muerta, prefiero evitar la tentación y no ver nada (aunque no pude evitar ver libros cuando fui a Sophos, cuya nueva sede no conocía y que por cierto, no tuvo stand en la Filgua... ah, qué libros más buenos hay allí. Creo no exagerar al decir que hoy por hoy es la mejor librería de Centro América). Solamente compré un libro, pero es un libro tan especial que del mismo se hablará en otra entrada.
¿Y después? Idílica fuga de 4 días a Panajachel, de donde no dan ganas de salir (tiene imán el lugar). Maravillosa la presencia del lago y los volcanes, como 3 vigilantes señoriales y atemporales, espíritus protectores sobre aquellos que tenemos el privilegio de visitar aquel rincón del planeta. Rápidas giras por San Marcos y Santiago Atitlán.
Y luego volver a San José con un sentido de desubicación. Insisto: No soy urbana. La ciudad me agobia. Y acaso ese agobio fue el que me terminó dando una gripe como hace años no tenía pero que por suerte no resultó ser la pandémica.
Y hasta ahora, medio repuesta, tratando de retomar el hilo.
(Foto: lago de Atitlán y el volcán San Pedro, vistos desde la carretera que baja a Panajachel).
Jacinta a las 06:06 PM | Referencias 0Es realmente deprimente. La Feria de Costa Rica fue un espectáculo tristísimo. Espero que no estemos ante el principio del fin de uno de los pocos espacios que hay a ese nivel en nuestros paises para la literatura.
Juan Murillo | 11 de Agosto de 2009 - 08:35 PMYo espero que no. Para mi la Filgua era la mejor feria centroamericana del libro, pero cambió de administración un par de veces en un año y lo que hubo fue mucha improvisación y una obvio bajón de calidad, sobre todo en cuanto a las actividades de la feria, su publicidad, asistencia, etc.
Casi repito lo que escribí en el post de Luis Chaves sobre el tema: allá (Filgua) escritores de primer orden a los que no se los pone a hacer nada; acá (otrora Filcr, en estos momentos ni siquiera internacional) nada de nada, un ridículo. ¿Algo se podrá salvar?
Guillermo B. | 11 de Agosto de 2009 - 09:41 PMCreo que se debería de retomar todo el concepto de cómo se organizan estas actividades. En algunos países parece haber derroche de recursos (como en Guate), en otros países, las ferias se arman con la uñas y terminan en el parqueo de un centro comercial (como en El Salvador el año pasado).
Ojalá algo se salve, porque como bien dice Juan son pocos los espacios que tenemos para la literatura y deberíamos ampliarlos y consolidarlos, no hacerlos tambalear.
Saludos.
Cabe destacar que al final de cuentas pudiste salvar la Filgua 2009 divirtiéndote menos que poco con la imagen que nos has mostrado del lago Atitlán y el volcán de san Pedro. (Estuve allí cuando tenía tres años según me cuentan mis abuelos y yo ni siquiera puedo recordar ese volcán mucho menos el lago) y no sólo veo esa divertida charla que tuviste con otros escritores, bueno, en fin son de la misma camada que siente morirse bajo los auspicios tan parcos que da la literatura.
(¿Porqué no escribes una crónica de tus charlas repentinas con tus amigos escritores algo rescatable no crees que deba de haberse para ser compartido con curiosos jacinteros como yo?)
¡Sí hubiese podido estar por allí seguro ya me estoy imaginando toda la gama de preguntas que hubiese hecho yo, que desperdicio por dios!
Jacinta ¿ya estás invitada para la XIII FILCEN? Bueno la verdad aquí somos malinchistas creo que respetarían más a los escritores que vengan del extranjero, pero, en fin si vienes allí estaremos.
P.D. Yo que al fin pude se seleccionado ganador en una convocatoria literaria Mirando al sur de la AICID y el centro cultural España por haber escrito el cuento “La Brecha en el jardín”. Me curé en salud invitando a toda mi familia a mi conferencia a conocidos y desconocidos y uno que otro compañero de parranda para que hiciesen un bulto de respeto. En fin, era César Castro Fagoaga (séptimo sentido que según me dijo hace cuatro meses vive en el D.F. siendo vecino de Orus Villacorta) el moderador y había solo por respetar su crónica “Los predicadores del parque bolívar” cuyo autógrafo le solicité para mostrarle mis respetos y grata asistencia, al final, fue una charla muy amena y la pasé bien, aunque mi familia ya sabía de mi cuento. ¿A quién le va interesar en fin la tragedia de los emigrantes y mucho menos escrito en un cuento si hay peores en la ficción que la cruda realidad inmigrante que se vive a diario?
Esos fueron mis 15 minutos de fama que habla Andy Wharol los demás minutos y horas me lo doy yo obsequiando mi cuento ilustrado.
Pues sí, al fin cada invitado rescata el viaje como puede.
Es posible que escriba algo sobre las cosas conversadas con los amigos, pero no las cosas divertidas o personales (no tengo autorización para ello), sino algunas inquietudes generales que surgieron en torno a varios temas.
Y no, no me han invitado a la Filcen de El Salvador (curioso, segunda vez que me lo preguntan hoy).
Saludos Thomas y felicidades por tu premio.
Jacinta, leí en un periódico que de nuevo iba a estar en la Feria, pero no pude ir. Tengo muchas más actividades este año que el pasado, pero además la "oferta" de libros era muy pobre, comparada también con la del 2008. Y no sé por qué insisten en tener de invitado a un país pero solo para ver los libros, pues no los venden. Había ausencias (sophos la más notoria) y creo que con el afán de tener feria cada año no se ganó. Encontré algún libro que me sirve, pero más por cuestiones de trabajo, y no encontré ninguna joya, nada extraordinario.
En fin, espero que la próxima feria mejore. Y finalmente conocerla. Saludos.
me sumo a tus comentarios. me parece un desperdicio de recursos, dinero de países pobres tirado a la basura (lo digo por lo menos porque CR como país invitado pagó los boletos de la delegación). es algo más grave de lo que parece y una queja formal no estaría de más.
Lo de los boletos es casi que tema aparte. A la mayoría de invitados nos llegaron menos de 48 horas antes del viaje. Sé de un par de gentes que, aunque invitados, jamás les llegó el boleto, aunque estaba comprado.
Y como yo salía de CR querían que fuera a hacer no sé qué gestiones al Ministerio de Cultura acá y que pusiera dinero de mi bolsa (que me sería reembolsado luego)...
Me ofrecería a organizar lo de la queja, pero estoy fatal de la gripe y casi no puedo pensar, pero me parece importante hacer y decir algo a los organizadores.
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