28 de Julio de 2009
Curiorífico y curiorífico: la vida de Lewis Carroll

Un pequeño bote avanza tranquilo sobre el río Isis, como se le llama al río Támesis, cerca de la zona de Oxford, Inglaterra. Sus ocupantes, dos hombres y tres niñas. Los hombres reman abrumados por el calor de aquel 4 de julio de 1862. Han salido del Puente Folly y reman hacia la esclusa de Godstow, para hacer un picnic.
Las niñas, algo aburridas por el viaje de ocho kilómetros, le piden a uno de los hombres que, para entretenerlas, les cuente una historia. Charles Lutwidge Dodgson, con su voz de tono bajo y bien modulado, comenzó a contar un cuento tan, pero tan descabellado, que mantuvo en vilo a las niñas.
A veces, Dodgson hacía pausas demasiado largas y cerraba los ojos, como si se quedara dormido a media historia, mientras su amigo, el reverendo Robinson Duckworth seguía remando. Luego, Dodgson decía que continuaría con la historia “más tarde” y las chiquillas gritaban “¡ya es más tarde! ¡Continúa!”.
Las niñas Lorina, Alice y Edith Liddell escuchaban fascinadas. Llegaron a los campos cercanos a la esclusa y se sentaron junto a unos montones de paja. Tomaron el té y comieron bocadillos. Para hacer la historia más interesante, Dodgson incluyó algunas situaciones relacionadas con el frustrado picnic de dos semanas atrás, en que les había llovido. Los presentes eran parte de la trama. Lorina fue un loro y Edith un aguilucho. Robinson pasó a ser Duck y Dodgson fue Dodo (Dodgson era tartamudo y cuando se presentaba y decía su apellido, por lo general decía Do, Do, Dodgson). Alice, la más entusiasmada con la historia, mantuvo su nombre a través del cuento.
De regreso en Christ Church, donde todos vivían, Alice le rogó a Dodgson que escribiera el cuento. Él se pasó buena parte de aquella noche reconstruyendo de memoria la historia y terminó un primer borrador que dejó guardado un tiempo.
Dodgson puliría luego el texto y se lo regalaría a Alicia para Navidad. Dos años después publicaría aquella historia, titulada Alicia en el país de las maravillas, bajo el pseudónimo de Lewis Carroll.
Charles Lutwidge Dodgson nació el 27 de enero de 1832 en Daresbury, condado de Cheshire, Inglaterra. Hijo de un párroco anglicano, tuvo 3 hermanos y 7 hermanas.
El joven Charles fue precoz en sus lecturas y tenía un particular talento para las matemáticas. Comenzó a ser educado en su casa. Era tartamudo lo que le hacía penoso el relacionarse con otras personas. Su “vacilación” al hablar, como la llamó en sus diarios, parecía más notable ante los adultos que ante los niños y era una condición compartida con todos sus hermanos.
A ello se sumó una fiebre que tuvo siendo un niño y que lo dejó sordo del oído derecho. Era zurdo y por mucho tiempo, los adultos intentaron forzarlo a escribir con la mano derecha, sin lograrlo.
A los 12 años fue enviado a una escuela en las afueras de Richmond y luego a otra en Rugby. En enero de 1851 se trasladó a la Universidad de Oxford, específicamente a Christ Church, el mismo lugar donde había estudiado su padre. Pero a los pocos días de llegar tuvo que regresar a casa con urgencia: su madre moría de meningitis.
Su indudable habilidad para las matemáticas contrastaba con un espíritu que divagaba demasiado y que prefería la elaboración de acertijos, rompecabezas e historias imaginarias. Perdió una beca importante por esa falta de interés pero en 1857 se hizo merecedor de un puesto como profesor de matemáticas en Christ Church, cargo que desempeñaría sin particular entusiasmo durante los 26 años siguientes. Cuatro años después fue ordenado deán, aunque nunca se ordenó sacerdote.
Fue precisamente durante esa temporada en Oxford donde le fue diagnosticada una epilepsia del lóbulo temporal. En aquellos tiempos, tener epilepsia era un estigma social considerable pues se creía que era causada por exceso de masturbación o por otro tipo de “desviaciones sexuales”. Lo cierto es que Dodgson convivió con su epilepsia de manera muy discreta. Dodgson sufría también de migrañas con fase de aura, una etapa previa donde miraba luces y formas semi-alucinatorias.
Muchos estudiosos han concluido que algunas de las descripciones que hizo el autor de Alicia en el país de las maravillas hacen alusión a los síntomas de sus ataques epilépticos y migrañas: Alicia cayendo por un agujero, el crecer y decrecer en tamaño tanto del personaje como de los objetos alrededor de ella, son reconocidos como sensaciones comunes a los ataques sufridos por epilépticos y a las fases de aura de las migrañas.
El período de 1854 a 1856 fue uno de sucesos significativos en su vida. Aunque escribía y publicaba desde bastante joven, no fue sino hasta esos años en que comenzó a publicar cuentos y poemas en revistas de distribución nacional como The Comic Times y The Train.
Fue con un poema titulado “Soledad” con el que estrenó el pseudónimo de Lewis Carroll. Éste se originó al tomar sus dos nombres (Charles Lutwidge), latinizarlos (Carolus Ludovicus), traducirlos de nuevo al inglés (Carroll Lewis) e invertir su orden. Dodgson utilizaría ese pseudónimo para publicar su obra literaria, y publicaría con su nombre real varios libros de lógica y matemáticas.
En 1856 uno de sus tíos lo introdujo a la fotografía. Dodgson tomó en consideración dedicarse a ello para ganarse la vida y dejar las clases de matemáticas. Se dedicó a fotografiar de todo: animales, paisajes, personas y posteriormente, niños. Sus retratos de Dante Gabriel Rosetti y Lord Tennyson llegaron a ser muy conocidos.
Ese mismo año arribó a Christ Church un nuevo deán, Henry Liddell, con su esposa y sus 3 pequeñas hijas. Dodgson y los Liddell desarrollaron una gran amistad y se convirtió en algo muy frecuente que Dodgson y las niñas realizaran picnics, con el correspondiente viaje por el río Támesis y cuentos de hadas incluidos.
Las hermanas Liddell, sobre todo Alicia, que tenía 10 años, se convirtieron en sujeto de las fotografías de Liddell, con la debida autorización de sus padres. Pero la moral victoriana le causaría problemas. Dodgson había adoptado como filosofía propia la creencia de que todo cuerpo humano encierra belleza, y que ésta era expresión de la divinidad, entendida como un estado de perfección moral, estética o física.
Mientras más se adentraba en la fotografía, más ávido fue en perseguir ese concepto de belleza, por lo que se dio a fotografiar a niñas desnudas, en trajes de baño, acostadas sobre divanes o disfrazadas de ángeles o indigentes.
Sin embargo, hacia 1880, y sin explicación alguna, Dodgson abandonó la fotografía y destruyó dos terceras partes de las casi tres mil fotografías de su colección. Menos de mil se conservan hasta hoy en día.
Muchos misterios rodearon la vida de Dodgson, misterios que permanecen irresueltos hasta hoy y que han dado en crear lo que académicos contemporáneos denominan “el mito Carroll”.
A pesar de que le sobrevivieron sus diarios y gran parte de su correspondencia escrita, algunos de sus diarios fueron mutilados por sus familiares y dos de sus trece tomos desaparecieron para siempre. Se ignora lo que decían esas páginas arrancadas y volúmenes desaparecidos, pero el asunto lanza más dudas que respuestas sobre una serie de aspectos de su vida.
¿Eran los episodios de los libros de Alicia alucinaciones provocadas por el láudano que tomaba para aliviar los dolores de su artritis (siendo el láudano un derivado directo del opio)? ¿Estaba enamorado de Alice Liddell? ¿Era pedófilo (sospecha incrementada porque nunca se casó y prefería rodearse de niños que de adultos)? ¿Por qué no quiso ordenarse como sacerdote cuando tuvo la oportunidad? ¿Cuál fue el motivo del alejamiento con la familia Liddell?
En junio de 1863, Dodgson y la familia Liddell rompieron abruptamente la amistad. No está claro qué fue lo que ocurrió. Se rumoró que Dodgson se habría enamorado de Alice y que el rompimiento fue causado ante su petición de matrimonio. En ese momento, Dodgson tenía 30 años y Alicia 11 (aunque en aquel tiempo, las niñas eran casaderas desde los 12).
Sin embargo, otras versiones suponen que Dodgson le habría propuesto matrimonio a la mayor de las Liddell, Lorina, o a la institutriz de las niñas. También se cree que la señora Liddell no aprobaba la estrecha relación de Dodgson con sus hijas. Otros rumores suponen que Dodgson no estaba de acuerdo con ciertas reformas que quería impulsar el deán Liddell y su manera de dirigir el colegio de Christ Church.
En todo caso, las relaciones se rompieron. Dodgson y Alice mantuvieron correspondencia esporádica hasta 1892. A partir de aquella ruptura, Dodgson negaría que el personaje de Alicia estuviera basado o inspirado en la niña Liddell, pese a que ambos libros están dedicados a ella, con nombre y apellido, y que al final de Alicia a través del espejo hay un acróstico que deletrea su nombre.
Charles Lutwidge Dodgson murió el 14 de enero de 1898, a la edad de 65 años, al contraer una influenza que se complicó en neumonía.
Alice Liddell no acudió a su funeral.
(Este artículo se publicó el domingo pasado en la revista Séptimo Sentido de La Prensa Gráfica, en un número especial dedicado a Harry Potter y Alicia en el país de las maravillas, sus versiones cinematográficas, los libros y el estreno en marzo del próximo año de la versión de Tim Burton sobre este último).
Jacinta a las 05:15 PM | Referencias 0que significa "curiorifico y curiorífico" ??
casulmente, y debido a una larga historia ese es mi nick en el msn: "curiorífico y curiorífico" y todo lo que se es que es una cita de alicia en el pais de las maravillas, pero realmente no se su significado ni el contexto ni nada... si eres tan amable de explicarmelo, me pasare mañana o en un par de dias aver si has respondido, muchas gracias!
M | 21 de Enero de 2010 - 02:03 AMAtente al tema del artículo e intenta aportar novedad a la discusión.
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