12 de Junio de 2009
Blogs: ¿la nueva forma de hacer y/o acceder a la literatura?
1.
Mi blog comenzó sin premeditación. En el 2005, alguien tradujo un texto mío y lo publicó en su blog (con mi debida autorización). Me lo mandó. Lo leí. Y comencé a leer otros blogs. Algunos me gustaron, otros no.
Aunque ya había oído mencionar la palabra “blog”, no me había interesado demasiado en el asunto. Me pareció una moda pasajera, como tantas que vemos nacer y morir. Pero me quedé pensando en qué puede impulsar a alguien a escribir algo así como un diario “a la vista”.
Así, arrastrada más por la curiosidad que por la certeza, sin saber muy bien para qué lo hacía, comencé a escribir mi blog Jacintario en febrero del 2005.
Lo que pensé sería una especie de experimento temporal se convirtió en un ejercicio de escritura con varias enseñanzas, etapas y cuestionamientos.
Las primeras preguntas que me hice fueron: ¿Qué tan privado puede ser uno? ¿Qué tan público? ¿Qué tan personal? Luego me pregunté también si el ejercicio afectaría mis otros espacios de escritura, mis crónicas, mis columnas, mis ficciones.
También pensé que, dadas las interminables dificultades para publicar, ésta podía ser una “alternativa” para poder escribir sin pasar por los muchos intermediarios que hay entre el escritor y el lector (a saberse: editores, imprentas, distribuidores, librerías y transportistas, entre otros).
Escribir sin censura de espacio, de temáticas, de opiniones. ¿Existe semejante aparente interminable ilimitada libertad? Pienso que no y que finalmente siempre hay restricciones a esa libertad como la auto-censura, la auto-limitación. A fin de cuentas, uno no puede decirlo todo siempre.
Además son numerosos ya los casos de personas despedidas por algo que dijeron en su blog en referencia a sus lugares de trabajo, las personas que han sido detenidas en países como Irán, Irak y otros más; las restricciones de acceso a internet mismo como ocurre en China o Cuba, o casos como el de Yoani Sánchez, de Cuba, a quien las autoridades le niegan permiso de salida de la isla para hablar sobre la experiencia de mantener su blog, Generación Y, un blog enfocado en la vida cotidiana de los cubanos. Visto así, el blog también puede ser subversivo ya que para los regímenes totalitarios, la libertad de expresión que ofrecen es una seria amenaza a la dominación del individuo.
No puedo dejar de mencionar la experiencia ocurrida en El Salvador, donde la limitación de acceso a la prensa escrita y la sucia campaña electoral emprendida por el entonces partido gobernante en los medios de comunicación como radio y televisión, hizo brotar un gran número de blogs de carácter político, donde las discusiones, las noticias, las denuncias y los furibundos ataques contra el gobierno de Arena, fueron un elemento significativo para impulsar el triunfo del FMLN en las pasadas elecciones de marzo de este año.
Quien escribe un blog pasa un poco a convertirse en reportero de su cotidianidad, de su propia vida, de su entorno. Se convierte en un perseguidor de sus propios pensamientos, descubrimientos, imaginaciones, experiencias. Es un testigo de su tiempo, un testigo que deja un rastro escrito al alcance de todos, gracias a la existencia de la web.
Por lo demás, el blog resulta un registro perdurable no sólo de nosotros mismos, sino de otras cosas que, en lo personal, queremos conservar y compartir, como páginas web y blogs, fotos y videos, canciones y curiosidades de todo tipo. El blog se convierte entonces en una especie de baúl lleno de recortes y borradores, retazos de nuestra vida, souvenirs de nuestro andar por la red.
Pienso, leyendo blogs, en el talento natural que tiene mucha gente para la escritura. En cómo la escritura es una herramienta a la que todos pueden acceder. Y me pregunto también cuántas de éstas personas escriben un blog por soledad, porque no tienen con quién hablar o compartir sus cosas. Un elemental desahogo, un querer decir lo que les pasa, un dejar constancia de su experiencia. La soledad es, sin duda, uno de los signos de nuestro tiempo. Si no, no buscaríamos en internet y el mundo virtual que nos ofrece, lo que nos falta en la realidad de la vida material y tangible.
La transformación de la web como un espacio participativo y de intercambio masivo, lo comprueba de muchas maneras. Desde páginas como Second Life o Sims, que le permiten al usuario crear un segundo yo y “hacerlo vivir” en una realidad virtual, pasando por Facebook, Hi5 o MySpace, donde extraños se hacen amigos de extraños, los salones de chat, y hasta los mismos blogs que, a través de los comentarios a las entradas posteadas, crean interminables redes de enlaces, internet se ha convertido en una especie de mundo paralelo que, con sólo apretar algunas teclas, nos garantiza encontrar a alguien en algún lugar a cualquier hora del día o de la noche. La soledad, pues, parece estar conjurada. O quizás eso queremos creer.
Por lo menos, eso fue lo que manifestó María Amelia López, una bloguera española quien recibió el blog como un regalo de cumpleaños de su nieto. María Amelia llegó a ser conocida como “la bloguera de mayor edad en el mundo”, y comenzó su blog a los 95 años. Recién falleció el 20 de mayo pasado y la noticia de su muerte le dio la vuelta al mundo. En su blog reconoció en más de alguna ocasión que el hecho de escribirlo había servido para aliviar su sensación de soledad, y que le había dado ánimos para continuar viviendo un rato más.
“El anciano es un ser vivo, no está muerto. Quiere vivir su vida y estar en sociedad, no en un rincón”.
“El Internet es una necesidad para un anciano. Quita las penas, puedes escribir todo lo que quieras, es tu defensor...”
“Mi blog es para entretenerme y comunicarme con mis blogueros. Y para animar a todos los ancianos a que tengan el Internet. Y para que sus familiares hagan un esfuerzo por enseñarles. Así podrán conocer gente nueva, comunicarse y aprender cosas todos los días. A mí me sacó 20 años de encima”.
“Mis blogueros son la alegría de mi vejez. Yo no sabía que había tanta bondad en el mundo. Supisteis que necesitaba comunicación y me disteis esa alegría”.
“Mi blog es de mis blogueros que quisieron ayudar a esta anciana a pasar estos momentos de soledad que tenemos todas”,
Son algunas de las reflexiones que hizo esta señora en su blog.
Para el escritor, el blog es un medio para escribir cosas que posiblemente no cabrían en una novela o en otro tipo de libros. Y sin embargo, en un blog caben todo tipo de textos.
Por eso mismo me preguntaba si algún día los blogs llegarían a constituir una especie de género literario por sí, que las entradas lleguen a tener un estilo que los caracterice por sí mismos y si eso podría ser reconocible cuando son publicados en papel, como ha ocurrido con más de algún caso. Coincido con el poeta guatemalteco Alan Mills quien en su blog Revólver escribió alguna vez que sería fabuloso tener como epígrafe un link.
Me parece que el atractivo que tiene el blog para un escritor radica en su accesibilidad, su espontaneidad, y porque convierte una página en un espacio dinámico, vivo, cambiante, interactivo. Un blog nos da siempre la impresión de acompañar a alguien que está vivo y presente detrás de la página. El escritor y el lector se acercan como nunca antes. Los papeles se intercambian porque, por lo general, el que escribe un blog se convierte en lector de otros blogs, y el lector de blogs, aunque no tenga uno, al escribir su comentario, se convierte no sólo en alguien que opina, sino también en un escritor, obligado a expresar, por escrito, lo que piensa.
Si esto cambiará los hábitos de los escritores, no lo sé. Intuyo que no mucho o que no a todos. O quizás, a largo plazo, los cambie de manera positiva. Quizás, por ejemplo, podamos eventualmente leer más textos de nuestros escritores preferidos sin tener que esperar a que una editorial (sobre todo acá en Centroamérica), nos haga el favor de publicarnos un libro.
2.
Los blogs han parecido llegar a su punto máximo de apogeo y puede decirse que ha entrado a su siguiente fase de evolución, con espacios como el micro-blogging, en que diferentes páginas como Twitter o Tumblr ofrecen espacio para que la gente exprese en pocas palabras o caracteres lo que desea decir.
Aunque miles de blogs se siguen abriendo al día, muchos de ellos no pasan de un par de entradas. Algunos duran pocos meses o un par de años. Casi toda institución, periódico o revista que se precie tiene a estas alturas su sección de blogs.
Si bien la propuesta original del blog era escribir algo a diario, el concepto se ha superado a sí mismo y cada quien utiliza el espacio según su mejor conveniencia. Así, encontramos gente que escribe de manera quincenal, una vez al mes, irregularmente o que abre blogs para promocionar o informar sobre algún evento o circunstancia particular. Lo que era pensado como un diario personal ha adoptado también las más diversas formas y contenidos imaginables.
Los involucrados en el mundo literario han sabido aprovechar la existencia de los blogs como una herramienta de usos múltiples. Desde quienes han montado talleres literarios (como el escritor peruano Jorge Benavides en El Boomerang) hasta escritores que han publicado su nueva novela por entregas (como hizo Alesandro Baricco en el 2006, con I Barbari en el periódico italiano Reppublica).
Otros han visto ocurrir el proceso contrario, es decir, saltar del blog al libro impreso. Como el escritor argentino Hernán Casciari, que tras publicar algunos libros de escasa difusión, escribió una historia virtual en capítulos titulada Los Bertotti. La obra fue reconocida como la mejor bitácora del mundo por la emisora de radio y televisión alemana Deutsche Welle en 2005 y en pocas semanas este autor ganó fama. La novela luego se publicó en formato de libro bajo el título Más respeto que soy tu madre. Lo que comenzó como un blog se ha convertido además en una de las obras de teatro más populares que se han presentado en Buenos Aires.
Otro caso similar es el de la columnista de revistas Carolina Aguirre, quien escribe el blog Bestiaria, que fue dos veces finalista, en 2006 y 2007, de los Weblogs Awards de Estados Unidos y finalmente ganadora de ese galardón en 2008.
Bestiaria, definido como “relatos e imágenes de mujeres, costumbres femeninas y relaciones de pareja”, fue elegido por el público como mejor blog en español en 2008 en el marco del certamen de Deutsche Welle, y ganó el premio Intel como mejor blog de Arte y Cultura de Latinoamérica. La editorial Alfaguara lo publicó ese mismo año como libro. Entonces Aguirre se animó con La Peleadora, otro blog que se publica en la edición virtual del diario Crítica, de Buenos Aires.
Me parece que Aguirre sintetiza muy bien el atractivo que tiene para algunos escribir ficción y colgarlo en un blog. En una entrevista concedida a la agencia IPS a comienzos de este año, dijo:
“Cuando escribís un blog escribís con el lector adentro. La novela, hasta que no está terminada, no tiene un lector, que además será siempre invisible y mudo. En el blog, las dos instancias corren paralelas. Todos los días alguien lee lo que escribí y yo soy consciente de que alguien está ahí. La novela tiene una distancia más higiénica entre quien escribe y quien lee. Nada me condiciona, pero, a la vez, nunca sé si estoy escribiendo una gran historia o una porquería. Es como si el termómetro estuviera roto”.
(Primera parte de mi conferencia presentada en el I Encuentro Iberoamericano de Blogs, Managua, junio 2009. Sigue mañana...)
Jacinta a las 05:01 PM | Referencias 0a pesar de las laaaargas sesiones, me gustaron los momentos en que los periodicos y los "escritores de marca" quedaron en jaque ante las preguntas de los participantes, LOL
por ahi tengo un resumen del evento en mi pagina, date un vueltin
saludos =D
PS: lastima me tuve que ir y no pudimos tomarnos la cervezita con rosa chaves =(
ojala haya mas proximas veces pronto!
Rodrigo Penalba | 12 de Junio de 2009 - 06:23 PMMe ha parecido muy interesante. Yo acabo de descubrir este "enredado" mundo de blogs. Y estoy como quien a descubierto, de nuevo, América.
Capitán Clostridium | 12 de Junio de 2009 - 07:05 PMGracias Rodrigo, visité tu resumen y me parece muy bueno, te dejé un comentario.
Lo que tenemos que armar es el BarCamp, ya sabés que me apunto para eso.
Gracias también al Capitán Clostridium, muy buen nick ;)
Jacinta | 12 de Junio de 2009 - 07:38 PMEl nick tiene su sentido, ácido, crítico e irónico. Pero me arrepiento de haberme bautizado con un nombre tan largo de escribir.
¡Nos leemos!
Hola, Jacinta. Para mí la respuesta a la pregunta que da título a tu artículo no puede ser más que un sí rotundo y sin medias tintas. En Costa Rica, no son pocos los escritores que se han hecho de los servicios de este sistema privilegiado (por la diversidad, las posibilidades, lo heteróclito): Alexánder Obando, Rodrigo Soto, Juan Murillo, Laura Fuentes, Carlos Alvarado, Heriberto Rodríguez, Jacinta Escudos... El blog es un reducto de reflexión y, como prueba de que el acceso a la literatura es uno de sus usos más extendidos, vas a ver blogs adscritos a importantes revistas literarias y suplementos culturales en línea. Es función de los propietarios mantener la salud del sistema mediante el comentario inteligente, la reflexión seria (que puede ser cómica o ácida, ojo) y el texto trabajado. Un blog mal cuidado es como una de esas ediciones de libros horrendas con múltiples erratas; el formato no le quita la nobleza a la creación.
Guillermo B. | 13 de Junio de 2009 - 06:01 PMHola Guillermo, me gusta cuando mencionás lo que el formato no le quita la nobleza a la creación. Hay blogs con formatos muy sencillos y con contenido excepcional, aunque lo mismo ocurre al revés.
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