11 de Marzo de 2009
Muere Director del Instituto Nacional de Cultura de Panamá
Ayer por la mañana murió Anel Omar Rodríguez, director del Instituto Nacional de Cultura de Panamá. Anel se encontraba, podríamos decir, en el lugar equivocado a la hora equivocada. Había llegado a las cercanías de la Lotería Nacional, en ciudad de Panamá, a despedir a una delegación cubana que había participado en el montaje de una obra de teatro. En ese momento, unos asaltantes intentaron robar un camión blindado y se armó una balacera entre los ladrones y la seguridad. Tres de los tiros de la balacera le cayeron a Anel y perdió la vida allí mismo.
A Anel lo conocí brevemente el año pasado cuando estuve en Panamá como parte de los jurados internacionales invitados para definir los Premios Nacionales de Literatura Ricardo Miró. Anel estuvo muy pendiente de nosotros, de atendernos y cerciorarse de que estuviéramos bien.
En las oportunidades que pudimos departir, era obvia su pasión por la cultura. Tenía menos de un año de haber asumido el cargo y era realmente fascinante todo lo que había logrado en tan poco tiempo. Impulsó el mejoramiento de las condiciones laborales de la Orquesta Sinfónica y el Ballet Nacional aumentándoles sustancialmente los salarios, reactivó varias galerías, museos y salas de exhibición a lo largo del país. Pero quizá su obra más importante para la cultura en Panamá se conocerá más adelante, ya que justo en estos momentos su despacho trabajaba en una propuesta para la creación de la Ley de Cultura, con el asesoramiento de varios expertos nacionales e internacionales. Además tenía varios proyectos en mente, muchos de los cuales estaban dirigidos a impulsar la cultura, el arte y la lectura particularmente en las provincias y pueblos más alejados de la capital.
Como resultado de las sugerencias que varios de los jurados emitimos para mejorar la calidad competitiva para el Premio Nacional, organizamos algunos talleres. Precisamente esta semana tendría que comenzar un taller de poesía impartido por el poeta cubano Roberto Manzano y en abril, estaba (o estoy, ya no sé), invitada para dar un taller de novela.
Cada vez que lo escuchaba hablar me deseaba una persona con esa eficacia en el cargo correspondiente allá en El Salvador. Anel utilizaba su cargo para alcanzar logros muy concretos y no para hacer política ni realizar objetivos invisibles que al final son pura ideología, frente a las necesidades reales de nuestros ambientes culturales.
La noche de la premiación nos despedimos con la certeza de un reencuentro, pues varias de las pláticas indicaban que comenzaríamos algunos trabajos de cooperación. Ya no será.
Se siente como propia esta pérdida y lo es realmente, para todos los amantes de la cultura.
El jueves 12 de marzo a las 10 de la mañana habrá una misa de cuerpo presente en la Iglesia Catedral y luego se trasladará su cuerpo a la provincia de Aguadulce, donde será enterrado.
Mis condolencias a su familia, al personal del INAC y a todos los que conocimos y admiramos la labor de Anel.
Que pérdida lamentable para la cultura panameña en particular y para la centroamericana; tal y como Ud. lo dice es triste que los supuestos encargados de "cultura" no sean mas que voceros gubernamentales que no se interesen en cumplir su rol a cabalidad, por eso no nuestra cultura salvadoreña está como está porque no se le da relevancia y los que ocupan los puestos los utilizan para seguir arengando a favor de su partido. Saludos pre-electorales.
antonio | 11 de Marzo de 2009 - 10:03 PMAtente al tema del artículo e intenta aportar novedad a la discusión.
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