17 de Febrero de 2009
Sobre el concurso "Letras Nuevas"
En las últimas semanas he estado dedicada a la lectura de 187 cuentos, que fueron los participantes del concurso "Letras Nuevas" de La Prensa Gráfica de El Salvador. Fui miembro del jurado de la sección de cuento junto a Rafael Menjívar Ochoa y al escritor venezolano Carlos Sandoval. Ayer lunes se dieron a conocer los ganadores, tanto en las ramas de cuento como de poesía.
Como siempre ocurre cuando tengo la oportunidad de conocer textos de escritores no publicados, la experiencia se transforma en algo muy enriquecedor a nivel personal. Créanme que aprendo mucho de la lectura de tanto material. En esta ocasión en particular, capitalizaré la lectura para alimentar mis talleres de cuento, porque una cosa es hablar a partir de la teoría o la experiencia personal y de los textos de los participantes en un taller, pero otra es hablar a partir de la lectura de tantos cuentos que vienen de un rango de edades y experiencias muy diferentes.
Precisamente hoy, dentro de pocas horas, salgo para El Salvador a participar en las actividades alrededor de la premiación del concurso. Y ya iremos dando a conocer algunas de las impresiones de los jurados.
Quiero por el momento subrayar algo: a las personas que tan amablemente me han escrito y solicitado entre ayer y hoy un comentario personalizado de su cuento, debo decirles que lo lamento mucho pero no podré complacer dichas peticiones. No porque no quiera. Pero entiéndanme: si lo hago por algunos, tendría que ser justa y hacerla por todo el que lo solicite, o por todos en general. Y analizar 186 cuentos sería una inversión de tiempo muy grande para mí, un tiempo con el cual no cuento, porque uno tiene que dedicarse a otras actividades para sobrevivir económicamente, y sobre todo, a la propia escritura (que para mí es mi prioridad número uno).
Lo que sí les garantizo y prometo (y que es algo que ya tenía pensado hacer) es que, cuando regrese de este viaje, plantearé en este espacio (y ojalá podamos reproducirlo también en el blog de Letras Nuevas), las diversas reflexiones que me provocaron las participaciones y sobre todo, a partir de ello, dar algunos tips de carácter muy concreto por medio del cual se puedan trabajar y mejorar los cuentos.
Una de las personas que me escribió me decía que enterarse de que los cuentos no habían tenido la calidad suficiente (que fue el motivo por el cual decidimos no otorgar ninguna de las dos menciones que tradicionalmente se dan en este concurso), era “un balde de agua fría para los participantes”. Y un par de líneas después me asegura que escribió su cuento en un par de semanas porque se dio cuenta del concurso demasiado tarde y tenía que enviarlo a tiempo antes del cierre.
Creo que eso responde su propio comentario: un cuento jamás se escribe en dos semanas. No creo que Cortázar, Borges, Salarrué, Poe, Ambrose Bierce y tantos cuentistas más, hayan escrito nunca uno de sus cuentos en un par de semanas. Y si lo hicieron, bueno, ellos son los maestros y por algo será.
En todo caso, agradezco mucho sus comentarios y, como dije, dedicaré la próxima semana a hablar mucho del cuento como género literario. Por el momento, pueden explorar en la sección de categorías (que está en la parte izquierda de esta página), la denominada “escritura”. Ahí hay varias notas sobre temas prácticos y de fondo sobre cómo escribir que quizás les puedan servir. O claro, pueden buscar en las otras categorías temas que sean de su interés.
Quedan en su casa y nos leemos pronto.
Pues yo participe y no gane, igual la experiencia de "soltar" algo que uno en lo mas intimo de sus cosas guarda, para que ojos extraños lo vean, es sencillamente gratificante.
Porque? pues porque solo de esa manera veremos si el camino que elegimos, lo estamos transitando de la mejor manera.
No creo ser un maestro y tal vez no lo logre en mucho tiempo, pero la paciencia y perseverancia son actitudes que me impulsan a seguir echandole ganas.
Gracias Jacinta por la sinceridad y la critica constructiva que ha sido, el decir que la calidad de las obras no era la esperada, eso hara, al menos en mi, en esforzarme mas para la proxima.
welcome to the jungle jeje...bienvenida a su país...y deberían de hacer un forum o algo..siempre es agradable escuchar sus opiniones!
Julia! | 17 de Febrero de 2009 - 09:20 PMMe pregunto yo cómo será la evaluación de los jueces en un hipotético concurso ya no de 187 cuentos, sino de 187 colecciones de cuentos (o 50, digamos, que siguen siendo una eternidad escrita). ¿Conocés el sistema de descarte en esos casos?
En esto, y antes de que pongás el post en el que se profundiza más en el arte del cuento, te digo que la subjetividad es imposible de eliminar. Alguno de los otros 186 pudo haber sido excelente, pero ninguno de los jueces supo apreciarlo; me gustaría pensar eso, y no que ninguno cumplía parámetros mínimos de calidad. En cuanto al tiempo de elaboración, también es algo que no se puede evaluar; a pesar de que me parece ridículo eso de componer un cuento en dos semanas expresamente para un concurso, sí pienso que a alguien podría resultarle suficiente.
Imaginate, no quiero ni pensar en los concursos como el RFI, al que llegan más de 5000 cuentos: una cosa de locos.
Saludos.
Guillermo B. | 17 de Febrero de 2009 - 11:08 PMHola Jacinta, acabo de platicar con vos hace un par de horas. Estoy de acuerdo con la paciencia que debe tener un texto, con la dedicación que se le debe dar. El trabajo del escritor es como el trabajo del gambusino: se debe "colar" y "colar" todo aquello superfical hasta que quede la pepita de oro.
El trabajo del escritor es de paciencia, de disciplina, un cuento, un buen cuento, dudo mucho que se escriba en un par de semanas, a menos que se sea tan talentoso como Poe, o Cortázar, no sé.
Un abrazo y fue un verdadero gusto cruzar alabras de oficio con vos.
aqui dejo una reseña de ti y de la premiación
http://blogotepeque.blogspot.com/
Saludos y gracias!
Guillermo: te lo juro que entre los 186 cuentos no había cuentos con la calidad suficiente como para ganar menciones honoríficas. Parte de lo que quiero hacer la otra semana es destacar el tipo de errores que se cometieron en ellos: faltas de ortografía, puntuación y acentuación, desconocimiento de las normas elementales de redacción, dispersión de la idea, puntos en los títulos, un personajes que en la primera página tenía un nombre y ya en la segunda el nombre cambiaba (pero porque parece que el autor se le antojó, no porque "pasó algo mágico" que hizo que el personaje cambiara de nombre).
Por suerte nunca he tenido que evaluar libros de cuentos, no sé cómo se haría eso, porque en un libro suelen haber cuentos más afortunados que otros... eso debe ser una tarea mucho más difícil.
Ya hablaré de mi método para evaluar en este caso.
Lo del tiempo de escritura tenés razón, a veces puede ser que se escriba un cuento y que salga "de un golpe". Pero eso no quita que el cuento deba pulirse, que creo fue lo que faltó en los poquitos (3 o 4) que consideramos para una mención, pero que tenían fallos muy evidentes. Y los 3 jurados pensamos lo mismo.
Hkadejo, Julia y Ricardo, gracias por sus comentarios.
Jacinta | 20 de Febrero de 2009 - 11:28 PMAtente al tema del artículo e intenta aportar novedad a la discusión.
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