11 de Febrero de 2009
Silencio
Hay épocas en que las palabras le caen encima a uno como una ola que te arrastra muchos metros en el mar, te revuelca y con suerte te escupe a la playa. Uno queda atontado un rato. Luego se sacude, se levanta, y continúa. Que mi ocasional silencio no haga pensar que no hay nada qué decir. Hay épocas en que las cosas ocurren, pero en el ámbito del pensamiento estrictamente. Y en mi mente han estado pasando/pensándose muchas cosas. Tomándose o tratándose de tomar decisiones, pensando en la inmortalidad del cangrejo (que, ya deduje, es inmortal), midiendo riesgos, preguntándome cosas, deduciendo o esperando otras.
Ando además en alguna cosa de la que no puedo hablar todavía. Ya se sabrá (algunos incluso ya lo saben).
Ténganme paciencia.
Hola, Jacinta. La obligación de expresarse porque sí es terrible. Recuerdo el artículo -que creo que recién pusiste como recomendación- en el que se habla de la "era anti-Salinger", en la que quien ha escrito palabras brillantes y las ha publicado, tiene además que seguir diciéndolas, sobre los más variados temas y haciendo uso de un magnánimo poder divino que... pues no tiene; pareciera que el escritor debe ser un portavoz de cada uno de los aspectos de la sociedad y la psique, y está claro que no lo es, que puede dejar de alimentar sus blogs y sus páginas escritas por tiempos que sólo el define cuánto durarán. El silencio también es bueno, lo apoyo por encima de la verborrea a la que a veces nos obligan.
Guillermo B. | 11 de Febrero de 2009 - 07:04 PMFue Umberto Eco, creo, que escribió en las apostillas que un autor debería escribir una novela y morirse. El silencio, como el que muchas veces se ha dicho, es el que crea o nos hace crear el sonido majestuoso de las palabras.
¿A la esterilidad del escritor cabe aplicar semejante concepción? No lo sé. ¿Usted si?
He encontrado en sus palabras Jacinta Escudos, (midiendo riesgos, preguntándome cosas, deduciendo o esperando otras) su deseo de perdurar hasta la inmortalidad, como todos, pariendo un hijo que nos asombrará, todavía no lo sé, pero espero mirar con total curiosidad ese cangrejo deseo. Asimismo, que vuelva su silencio Jacinta, para que se complemente con el nuestro, con una palabra en sus cantos.
paciencia hay y mucha, tómese su tiempo, mientras tanto me pongo a meditar en la inmortalidad del cangrejo...
antonio | 11 de Febrero de 2009 - 11:59 PMAtente al tema del artículo e intenta aportar novedad a la discusión.
Recuerda que el insulto nada tiene que ver con la libertad de expresión, por tanto si tu comentario resulta insultante u ofensivo será borrado.
