5 de Junio de 2008
3 X 1: tres películas en un post
El pasado fin de semana alquilé un par de películas que tenía interés por ver pero que se me pasaron cuando estuvieron en el cine. Luego de verlas, la verdad fue que me alegré no haberlas ido a ver al cine porque me parecieron decepcionantes.
La primera de ellas, La Môme o La Vie en Rose, la película basada en la vida de Edith Piaf y que le valió el Oscar como mejor actriz a Marion Cotillard. Siendo que me crié escuchando sus discos, gracias a la pasión de mi padre por su música y que me convirtió también en fan de la Piaf, pensé que me gustaría esta historia. Pero no me tocó en lo absoluto.
La película parte de los últimos años de la Piaf y hace flashbacks a la infancia y adolescencia de la cantante, mostrándonos (o intentando) las dificultades materiales y emocionales que tuvo desde niña y cómo luego es descubierta cantando en la calle, cómo se convierte en una estrella popular, pero también la devastación de su enfermedad y el dolor ante la muerte del boxeador Marcel Cerdan, uno de sus grandes amores.
No sé si fue la estructura de la película, o si a pesar de todo, el querer abarcar desde su infancia hasta su muerte fue demasiado para una vida que aunque brevísima (Édith Piaf murió con apenas 47 años) fue intensa, y cuyos diversos acontecimientos forjaron el carácter difícil y contradictorio de la artista.
En referencia a la actuación de Marion Cotillard, estuvo bien, pero más impresionante que su actuación es seguramente el maquillaje que le permitió a la misma actriz interpretar gran parte de las edades de la Piaf. Vale decir que el equipo de maquillaje también ganó el Oscar.
La otra película que vi fue Lions for Lambs, dirigida por Robert Redford. Y ésta sí que no me gustó para nada.
Construida a partir de tres secuencias diferentes, la película creo que tuvo la gran pretensión de ser una crítica al sistema estadounidense y en particular a su política guerrerista. Un profesor (el propio Redford) habla con un alumno sobre otros dos que se han enlistado y están en misión en Afganistán. Mientras tanto, un senador (Tom Cruise) es entrevistado por una periodista (Meryl Streep) y le habla de una "nueva estrategia" de ataque del ejército. Y los dos alumnos que se enlistaron en el ejército se ven heridos y en una situación de asedio en las nevadas montañas de Afganistán.
Las dos primeras secuencias son de mucha plática y me parecieron totalmente faltas de pasión y de ningún tipo de convencimiento. A los alumnos que se tornaron soldados los conocimos demasiado poco como para identificarnos con su decisión de irse a la guerra. Y me pregunto si las secuencias entre la periodista y el senador no hubieran funcionado mejor si se hubieran invertido los actores: que la senadora hubiera sido Meryl Streep y el periodista Tom Cruise, porque éste último como el senador, bueno, es que no se convenció ni él mismo.
Quizás la película fue demasiado corta (apenas hora y media) como para lograr su cometido. Aunque comprendo su motivación, creo que su intención de ser crítica quedó muy tibia. Y si la intención era criticar la guerra y el sistema, me pareció algo mejor In the Valley of Elah, que vi el fin de semana antepasado.
Ésta última parte de una historia algo más personal y con menos pretensiones que la anterior: un padre busca a su hijo que ha regresado de servir en Irak. El hijo es luego encontrado muerto y Hank, el padre (Tommy Lee Jones), un oficial retirado del ejército, busca a los culpables del asesinato de su hijo.
Algo que me llamó la atención muchísimo de esta película es la reacción de Hank por lo de su hijo. Uno está esperando que aquel personaje tan contenido por fin reviente, pero se dedica en cuerpo y alma a entender lo que pasó. Y es a través de los diálogos, de las anécdotas, de lo que cuentan los soldados compañeros de su hijo que el espectador va deduciendo lo menos evidente: que las guerras enloquecen al ser humano. O también, si se quiere, que porque los humanos se vuelven locos es que existen las guerras.
Más efectivo y directo que el blabla entre académicos, senadores, periodistas y un estudiante que se las quiere dar de rebeldito.
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