19 de Mayo de 2008
I'm not there
La premisa de I’m not there es “simple” pero a la vez muy compleja: Todd Haynes presenta una propuesta audaz al abordar 6 ángulos diversos de la personalidad de Bob Dylan, ponerles un nombre diferente y armar a través de ellos, no una historia, sino la estructura de un personaje, la sospecha de un ser real, su poética, retazos de su vida, su pensamiento, su alter-ego y hasta su imaginación.
La idea cuesta más explicarla que verla. Yo misma no podía imaginarme el resultado concreto de esto y no lo comprendí (si es que podemos usar esa palabra), hasta ver la película. No estamos ante una historia lineal ni lógica, aunque esto es un decir. Metidos en la propuesta de Haynes, logramos asirnos al hilo conductor, un personaje que sin estar realmente allí (no en vano el título), está omnipresente a través de quienes se le semejan, lo evocan, y hasta se le parecen.
Tenemos a un niño negro que se llama Woody Guthrie, que con apenas 11 años es ya un “hobo”, vagando por los caminos de los Estados Unidos, saltando de tren en tren y tocando sus canciones de los días de los sindicatos. Está Jack Rollins, el cantante que se convierte en “la conciencia de una generación” y que mucho más adelante, 20 años para ser precisos, lo veremos convertido en un pastor evangélico. Arthur Rimbaud es un poeta sometido a juicio y contesta, cigarro tras cigarro, incansable e irreverente, preguntas de unos invisibles jueces, sobre por qué escribe o deja de escribir. Robbie Clark es un cantante de éxito que filma películas, que tiene una esposa e hijos y también, algunos amoríos. Jude Quinn es el cantante que llega a ser millonario, que es cuestionado por la prensa, que cambia la guitarra acústica por la eléctrica y que es acusado de Judas en un concierto. Y Billy the Kid vive apartado del mundo, ajeno al mismo en un lugar llamado Riddle, hasta que debe enfrentar a su némesis Pat Garrett, quien desalojará a todos para construir una autopista. Cualquier similitud con la vida de Bob Dylan, ¿es casual? Por supuesto que no.
No se trata de 6 historias o personajes que se cuentan de manera ordenada. Todos se alternan, entrecruzan, irrespetando toda norma o lógica de tiempo. Pero si se cree que esto es confuso, les garantizo que no lo es. aunque me pregunto si alguien que no conoce bastante de la vida de Bob Dylan le podrá encontrar sentido y/o gusto a esta película. Quizás y nada más aquellos que tienen la mente lo suficientemente abierta y flexible para contemplar propuestas imaginativas. En este caso, la propuesta vale mucho la pena verse pues es de primera calidad.
Para los que hemos crecido con la música de Bob Dylan metido en el soundtrack de nuestra vida, reconoceremos los constantes guiños, entre canciones, citas de entrevistas, fotografías, conciertos. La compleja edición de la trama alterna momentos en blanco y negro, colores y foto fija, con intervenciones y testimonios de supuestos testigos de la vida de los personajes. A veces tenemos la impresión de ver un documental, otras de estar viendo un “happening” de los años 60, a lo que contribuye la muy acertada ambientación.
Todos tendrán sus momentos favoritos y seguramente la representación favorita. La nominación al Oscar de Cate Blanchett como Jude Quinn, el personaje más evocador de Dylan, no es gratuita. Que lo hubiera perdido ante Tilda Swinton en Michael Clayton, una injusticia (el papel de Swinton no tenía el nivel de dificultad y reto que supuso para Blanchett este papel).
Notable me pareció la actuación de Marcus Carl Franklin, el niño que la hace de Woody Guthrie. También me encantó Arthur Rimbaud, encarnado por Ben Whishaw, a quien vimos hace relativamente poco en la película El Perfume, basada en la novela de Patrick Süsskind. Y es inevitable sentir algo de tristeza al ver a Heath Ledger (como Robbie Clark) en una de sus últimas actuaciones.
Por supuesto que hay mucha, pero mucha música de Bob Dylan, en versiones originales del mismo cantante, pero también en excelentes covers de Sonic Youth, John Doe (excelente su versión de "Goin' to Acapulco"), Calexico, Yo La Tengo y si se aguantan los créditos finales, una versión de "Knocking on Heaven’s Door" por Antony and the Johnsons.
I’m not there es sin duda una película que debe verse más de una vez para captar todas las sutilezas y contenido de los diálogos. Hay una intensa e inevitable carga poética en los parlamentos, ironía, y la postura de alguien que siempre se negó a ser etiquetado, a ser adjetivado como “la conciencia de una generación” o un cantante folk o de protesta, y que simple y llanamente, se metió a escribir y a hacer música.
Cuando Jude Quinn entra corriendo a una limosina y la prensa corre detrás de él gritándole “una palabra para la prensa”, Jude (tan idéntico a Dylan mismo) piensa en exactamente una palabra para la prensa. “Astronauta”, contesta apurado, y cierra la puerta.
Así de exacto.
Mmm.. Vieras que la vi anoche y no me gustó mucho. Mi casa está repleta de libros sobre Dylan y el experto es el cowboy, pero los dos nos quedamos un poco fuera de onda con la película. No me gustó el personaje de Rimbaud, me estorbó montones durante toda la película, y otros personajes como Billy de Kid me parecen referencias fáciles, aguantables para el pop culture gringo. Woody Guthrie por otra parte, es totalmente apropiado, igual que los beatles. En general me gustó que esté llena de guiños y pequeñas referencias, eso fue bonito y muy cuidadoso.
itzpapalotl | 25 de Mayo de 2008 - 01:24 AMMe parece que es un propuesta interesante y diferente, y ahí radica su valor. A unos les gustarán unas cosas más y a otros menos. Y en efecto los guiños y referencias dylanescos son los que llevan al espectador a conectar con la compleja puesta en escena.
No conocía nada sobre la vida y música de Bob Dylan antes de ver la película, pero me gusto mucho y desde que la ví empecé a conocer sus canciones!Me encantaron las actuaciones de Heath Ledger, como siempre, y de Cate Blanchett!
Constanza | 30 de Mayo de 2008 - 09:19 PMExcelente film sobre la mitica vida del que influencio tanto en los beatles, creo que mejor homenaje no habria sido posible de otra manera.
felicitaciones, congratulaciones al director
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