6 de Mayo de 2008
¿Agoniza la ciencia ficción?
Durante el fin de semana leí un par de afirmaciones que me quedaron dando vueltas por la cabeza. Dos cosas están a punto de morir: el género de la ciencia-ficción y también la novela en general.
La primera de las afirmaciones la encontré en el blog del escritor mexicano Alberto Chimal, presentada como una especie de introducción previo a recomendar 20 libros que todo principiante en el género debería leer, tanto en novela como en cuento. Chimal no dice realmente que la ciencia-ficción como género haya muerto, pero sí que se ha agotado, que ya no podrá presentar nada nuevo y que no tiene posibilidades de renovación.
Mucho de esto se debe a que, en su época de surgimiento y gloria, los textos de ciencia ficción parecían, sobre todo, tener una gran expectativa hacia el futuro, hacia imaginar cómo sería todo lo desconocido: desde la utilización de las máquinas (incluyamos aquí a robots y computadoras) hasta el viaje espacial (sea el de los humanos a otros mundos o la visita en éste de seres de otros planetas).
... la noción mismo del “futuro” como un espacio para la imaginación perdió el lustre que había tenido desde el XIX. No hace falta sino mirar a nuestro alrededor: más en algunos lugares y culturas, menos en otros, pero en ningún sitio se ve ya el optimismo y la expectación por el futuro que imperaban todavía hace cuarenta años en mucho de la ficción popular.
Curiosamente un comentario en el blog de The Guardian iba por la misma dirección y por el intento de algunos autores de crear una “Mundane Revolution” (o Revolución Mundana), que incluso cuenta con un manifiesto que ha generado insultos y críticas.
Science fiction has become associated with powerful myths like faster-than-light travel and alien civilizations, myths that have been much overused and have no basis in scientific fact. The Mundanistas claim that unless SF can abandon these myths, in favour of scientific realities like biotechnology or environmental change, it will become as dull and boring as mass media sci-fi.Confieso que mis lecturas del género han sido dispersas y apenas de unos años para acá he aterrizado en lo que podrían considerarse los buenos libros del género, muchos de ellos todavía imposibles de conseguir en nuestras latitudes, como por ejemplo Solaris de Stanislaw Lem. Pero creo comprender la intención del comentario de Chimal y de los Mundanistas. No he tocado ningún libro de CF contemporáneo, un poco porque ahora soy muy selectiva en la compra de mis libros y trato de comprar nada más los que sé que tarde o temprano voy a leer o que alguien, en cuyo criterio de lectura confíe, me haya recomendado. Y nadie me ha recomendado (hasta ahora) autores o novelas de CF actuales que sean de imprescindible lectura.(La ciencia ficción ha sido asociada con poderosos mitos como viajes más rápidos que la velocidad de la luz y civilizaciones extraterrestres, mitos que han sido sobre usados y que no tienen ninguna base en hechos científicos. Los Mundanistas sostienen que a menos que la CF pueda abandonar estos mitos en favor de realidades científicas como la biotecnología o el cambio ambiental, será tan aburrida y pesada como la CF de los medios masivos).
Quizás el asunto me llamó más la atención por mi intento de escribir algo en este sentido y de lo que ya había hablado por aquí. El intento, debo decir, está detenido desde enero y allaaaaaaaá muy en el fondo de mí, creo que la consideración de no estar diciendo “nada nuevo” en un género que me es apenas conocido por lecturas me dejó con la idea congelada.
Sigue gustándome la historia, el tono y la estructura de escenas bastante cortas. Cuando llego a un punto así trato de descifrar el por qué del paro. Puede tomar semanas, meses, años. También puede que no lo descifre jamás y que muera sin terminarla. Veremos...
Jacinta a las 04:23 PM | Referencias 0
Siempre existe alguien que en los períodos de decadencia de una moda otendencia, es capaz de remozar el género y darle los toques de interés para que renazca...enhorabuena por tu blog azpeitia
azpeitia | 6 de Mayo de 2008 - 05:39 PMCreo que el problema básico con la ciencia ficción es que el género ha sido prácticamente secuestrado por el ambiente de Hollywood. Debo confesar que la CF ha marcado hasta cierto punto la trayectoria de mi vida; y que soy una de esas adeptas de locura a las series de Star Trek y Galáctica. El problema con el estilo hollywoodense es que está demasiado concentrado en imágenes de efectos especiales y casi obligan a la gente a "ver" y no a "leer". Luego, y de acuerdo a los cánones económicos, hay mucho más a ganar con películas o series de televisión que con libros.
También pienso que otro de los problemas con el género es el avance vertiginoso de la tecnología. Yo misma he experimentado la ansiedad de estar trabajando con una nueva tecnología que en menos de seis meses se ha vuelto obsoleta. No me cabe la menor duda que el obsoletismo forma una barrera para el género que muchas veces demanda cierta credibilidad acerca del entorno futurista que se está presentando. Esto sin mencionar que escribir un libro toma más tiempo que hacer una película en estos días.
Sin embargo, no todo está perdido y creo que quizás es en ambiente del teatro donde el verdadero aspecto literario de la CF tiene mejor cabida. Como ejemplo, puedo proponer "Possible Worlds" de John Mighton. También hay una película del mismo nombre basada en esta obra que fue dirigida por Robert Lepage. Desgraciadamente, no he leído el libro, pero según lo que vi en la película no pude más que sonreirme al ver los paralelos con los temas de Jorge Luis Borges. Quizás esto confirma que las historias cortas son un mejor medio para la CF.
Esto me lleva a otra barrera del género... el idioma. CF es un género que prácticamente tiene que ser escrito en inglés para ser tomado en cuenta, ya que el tiempo de traducción no va muy bien con el obsoletismo del que hablaba antes. Un poco triste me parece porque la producción de CF en inglés, aunque abundante, no es necesariamente de buena calidad.
Ahora, en lo que se refiere a CF en español, quiero hacer un último comentario. Yo en lo personal clasifico varias obras de Jorge Luis Borges como CF. Este hombre tenía una imaginación y claridad de pensamiento que lo llevó a presentar elementos de mecánica cuántica y de teoría de universos paralelos antes de que se postularan como teorías científicas. Al respecto, puedo sugerir leer "El jardín de los senderos que se bifurcan" después de leer algo acerca de universos paralelos y mecánica cuántica. Después que yo hice esto, no estoy tan segura de clasificar a Jorge Luis Borges como "soft" o "hard".
Al final, no creo que puedo pronunciarme a favor o en contra de los mundanistas, lo que sí creo firmemente es que la imaginación no tiene límites.
Patricia Fontg | 6 de Mayo de 2008 - 05:46 PMLa mejor ciencia ficción siempre ha sido, y será, creo, la que utiliza los avances cientificos, reales o imaginarios, para explorar problemas humanos. Como tal, no puede agotarse, igual que tampóco lo hará la literatura normal, porque siempre necesitaremos de historias para explicarnos el mundo que nos rodea y a nosotros mismos.
Me viene a la mente Beggars in Spain de Nancy Kress, que deriva de una modificación de ingenieria genética que hace innecesario el sueño. De esa modificación se deriva una interesantísima novela que versa entre otras cosas sobre la solidaridad humana entre los más aventajados y los más rezagados.
O el relato Even the Queen, de Connie Willis, basada en un imaginativo aparato ginecologico que transforma permanentemente las relaciones de género.
Juan Murillo | 6 de Mayo de 2008 - 07:35 PMGeneralmente los que dan por muerta la novela son los que ya no tienen mucho que decir, o ya toparon técnicamente. Y los que dan por muerto un género es porque no lo entendieron muy bien.
La ciencia ficción, me parece, es un recurso: cierto ambiente, ciertos temas, ciertas cosas que uno necesita para escribir algo que no tiene que ver con el futuro, sino con el ahora mismo. Así, al menos, surgió el asunto por allí de 1929, gracias al gran Hugo Gernsback (que sí escribió un par de cuentos, cómo no). Igual la novela negra o el terror o la fantasía. Hay quien se clava de lleno, hay quien usa lo que le conviene, que es mi caso. Digo que escribo novela negra porque sigo ciertas convenciones, pero generalmente hay mucho más que eso. Si lees a Jim Thompson (Pop. 1280) o a Raymond Chandler (El largo adiós), ves mucho más que género negro: ves la vida desde cierta perspectiva. Igual con Lem o el mejor Bradbury, o con Tolkien, O con Shakespeare, vamos.
A mí me cae mal cuando alguien trata de dictar en un artículo --o caso peor: en un Hensayo, y la H es de Cortázar-- el futuro, el presente o el pasado de cualquier literatura o forma de literatura. Imagino que saben que no tienen razón, pero pos qué tentación la de que haya gente que te pueda creer o hacer caso, ¿no?
Mi novela negra de ciencia ficción está detenida porque estoy cargando pilas. Creo que ya sé de qué va la segunda parte. Y es divertidísimo escribirla. No sé qué vaya a salir, pero en serio que la estoy pasando bien. Y el futuro realmente no me interesa, ni la "ciencia dura"; eso a lo sumo dará cierta ambientación; igual podría servir la cumbre del Kilimanjaro o un cuartucho en algún lupanar de Casablanca o San Salvador. Lo que pasa hoy es el centro de todo, y no veo mejor modo de especular que los recursos de la ciencia ficción, a falta de tiempo y entusiasmo para la filosofía.
En fin... Sí, hay que creerle menos a Hollywood. Pero igual tienen películas buenísimas.
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