26 de Marzo de 2008
Recuerdos de Semana Santa
No sé por qué tenía cierta ansiedad por las películas de Semana Santa de este año. Tenía antojo por repasar algunas películas que, por regla, los canales de televisión centroamericanos (y no sé si los del resto de Latinoamérica), nos recetan en dosis concentradas durante esos días.
Sentí que este año, la dosis se reconcentró entre jueves y viernes santos y que los demás días transcurrían casi como si fueran días normales. No cabe duda que, año con año, se desgasta más el sentido de esta efemérides. Cuando era niña, la Semana Santa era casi como una semana muerta. No se debían hacer muchas cosas como cantar, reír, bailar o vestir “atrevidamente”. Jueves y viernes santos no había ninguna emisora de radio trabajando, nada más Radio Nacional y si acaso, un par más, transmitiendo música sacra o fúnebre y sólo por algunas pocas horas (creo que ya para las 5 o 6 de la tarde, la transmisión concluía).
A las procesiones se iba con mantilla (o sea, las mujeres nos teníamos que poner un trapito sobre la cabeza) y era una cosa super solemne. Los negocios estaban cerrados, muchos desde el lunes santo y casi de manera obligatoria a partir del miércoles al mediodía. Muchos se iban a “temporar” a la playa y la ciudad quedaba solitaria. La carretera donde vivíamos también quedaba en silencio absoluto. No había buses, no había funciones de cine, los supermercados y las tiendas estaban cerrados, no había lugar donde comprar comida y había que abastecerse con tiempo, pues lunes y martes de pascua todavía había gente de vacaciones y los supermercados tardaban en reabastecerse. Parecía que ni el viento soplaba...
Pero los tiempos han cambiado. Y aunque mucha gente sale a descansar desde el lunes, todo funciona con bastante normalidad y hasta los supermercados están abiertos.
Algo que ha cambiado menos es la programación de las películas por la tele. Todo lo que medianamente suene a religión, Biblia o Jesús nos es recetado en esos días. Muchas de ellas se han convertido en clásicos del cine y cuando uno las vuelve a ver, siguen manteniendo su excelencia y su vigencia. Pocas películas como aquellas han vuelto a filmarse.
De algunas sólo vi partes, pero las que volví a ver de cabo a rabo fueron 3:
Marcelino pan y vino. La muy conmovedora historia del pequeño Marcelino, huérfano, que es criado en un monasterio y que, cuando ya está grandecito, descubre una imagen de Cristo en un abandonado ático. El niño comienza a llevarle pan, vino y hasta una manta, para los días de frío. Y la imagen de Jesús cobra vida y acepta aquellas ofrendas que el niño le da con toda inocencia.
La volví a ver como si fuera nueva, porque no recordaba muchos detalles de la historia, y al final volví a llorar como lloré cuando niña.
Ben-Hur. Igual, la volví a ver como si fuera nueva. No recordaba casi nada de la historia del judío que, por una traición, es enviado como esclavo a remar en naves romanas. Recobra eventualmente su libertad y al hacerlo, recibe el favor del cónsul romano Quintus Arrius.
Me gusta un detalle en particular de la historia, cuando Ben-Hur, interpretado por Charlton Heston, es llevado con los demás esclavos y se detienen en un lugar. Los romanos prohíben que le den agua precisamente a Ben-Hur, pero alguien se acerca a darle agua. Ese alguien es nadie menos que Jesús, de quien sólo vemos el pelo (porque esta película pertenece a aquella época en que se consideraba casi una blasfemia representar a Jesús físicamente, por lo menos en el cine estadounidense. Siempre salía de espaldas y los más audaces, se permitían presentar un tercio de perfil, pero nunca de rostro entero. La película que rompió con esto fue Rey de Reyes, de 1961, escandalosa en su época por representar a Jesús de frente).
Luego, cuando Ben-Hur busca al Nazareno para que cure a su madre y a su hermana leprosas, resulta que llega demasiado tarde: Jesús acaba de ser condenado por Pilatos y va camino al Gólgota. Cuando Jesús cae, Ben-Hur intenta darle agua a Jesús, pero es empujado por un romano. (Y “la corazón de pollo” que les conté, chille y chille...).
Jesucristo Superestrella. La he visto 5 mil veces y las 5 mil me vuelve a gustar. La música no envejece y no pierde su excelencia así como tampoco la interpretación de los actores-cantantes entre los que destaca sin duda Carl Anderson, el Judas más impresionante que hemos visto en pantalla y quien le hace un excelente contrapunto a Ted Neely, como Jesús. Pero también destaca todo el elenco, la coreografía, la filmación en zonas desérticas donde ruinas, piedras, y algunas pocas estructuras metálicas son usadas como escenario. Una ópera rock con larga vida.
no será tan clásica, pero la que quedó para siempre en mi memoria es una en la cual a Jesús se le mostraba sólo de espaldas ¡y no se movía!, creo que era española y por supuesto a blanco y negro; la lista es grande, así que la plática sería la de no acabar.
fran | 26 de Marzo de 2008 - 05:13 PMY la nueva, y creo que única en mucho tiempo, La Pasión de Cristo de Mel Gibson, le gustó? Creo, estimada Jacinta, que nos debe ese comentario. A mi gusto es demasiada Truculenta, como las peliculas del señor Ismael (no recuerdo el apellido) que dirigía a Pedro Infante en pelis como Pepe el Toro, Ustedes los Ricos, etc.etc., guardando las distancias, claro está.
Carlos | 26 de Marzo de 2008 - 06:34 PMFran, estoy segura haber visto esa película, pero no recuerdo cómo se llama...
Carlos, vi la Pasión de Mel Gibson y la verdad me gustó. Pero hagamos algo: para comentarla con más detalle, la voy a volver a ver completa cuando la pasen y entonces le prometo un post.
Saludos.
Jacinta | 26 de Marzo de 2008 - 11:36 PMYo vi dos películas de la temporada completitas: "Salomón y la reina de Saba" (con los protagónicos de Yul Brynner y Gina Lollobrigida) y una más moderna: "Padre Pío" (protagonizada por Sergio Castellito). Me quedaron debiendo una miniserie que me gusta mucho: "Masada", con Peter O'Toole, Peter Strauss y Barbara Carrera.
Arbolario | 27 de Marzo de 2008 - 04:22 AMAcá en Colombia es similar, antes la semana santa era de mucha tradición y solemnidad, y ahora han cambiado bastante las cosas (algunos la llaman "parranda santa").
Para mí, siempre ha sido tiempo de descanso, claro que la televisión ha mejorado mucho desde que tenemos cable, porque los canales nacionales siguen presentando todo lo relacionado con la vida de Jesús, sobre todo de jueves a domingo santos. Eso sí, Marcelino pan y vino no es película de TV, esa y El mártir del calvario son dos películas que religiosamente (literalmente!!) una única sala de cine proyecta cada año.
Arbolario: Tengo ratos de no ver esa de Salomón. Y vi pedazos del Padre Pío, nunca la he visto completa, pero me pareció bueno lo que vi.
"Masada" jamás la he visto.
La que quise ver de nuevo fue "Sinuhé el egipcio", pero era a la misma hora que "Jesucristo Superestrella", así es que... otra vez será.
DianaCats: acá Marcelino se presenta estrictamente por televisión.
Saludos
Jacinta | 27 de Marzo de 2008 - 04:29 AMhola Jacinta,
hablando de peliculas de Semana Santa creo que Ben -Hur es un clásico que no hay que perder... es increible la realización de la pelicula siendo en una epoca que los efectos espceciales carecían de tecnología... me encanta la pelicula y todas las que dan de Jesus..
carina | 3 de Abril de 2008 - 02:50 AMAtente al tema del artículo e intenta aportar novedad a la discusión.
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