13 de Diciembre de 2007
Secuestro Express
Alguien me había advertido con inusual vehemencia que por favor, bajo ningún concepto fuera a ver jamás esta película de lo pésima que era. Confiando en el criterio de quien me lo dijo, no la fui a ver al cine ni alquilé el DVD. Pero el fin de semana la pasaron por Cinemax y pensé ver aunque fuera el comienzo, advertida de lo horripilante que iba a ser. Sin embargo, me llevé una buena sorpresa y la vi hasta el final (y me pasé preguntándome casi toda la película por qué me habían dicho que era tan mala...). Tampoco voy a decir que sea una obra maestra, pero la película tiene varios aciertos aunque también, algunos fallos.
Secuestro Express narra lo que por desgracia es una de las formas de criminalidad más usuales en estos tiempos en Latinoamérica, el secuestro de alguien por unas pocas horas para sacarle algo de plata. Situada en Caracas, en tiempos de Chávez, la película narra el secuestro de Carla y su novio Martin por 3 malandros que se los llevan en la lujosa camioneta que maneja la muchacha. A partir de entonces empiezan lllamadas a la familia para pedir el rescate y las vueltas por la ciudad para matar el tiempo hasta el momento de recibir la plata.
Seguramente el mejor atributo de esta película es su velocidad, que está lograda por la combinación de la fotografía, las texturas visuales (sobresaturación de colores, cuadros, distorsiones), todo acoplado por un excelente trabajo de edición. Esto le imprime mucha velocidad a la película y contribuye a la tensión general. Muy efectivo el detalle del locutor radial dando la hora, "son las 5 y media en Caracas", que nos van advirtiendo del tiempo que la pareja permanece capturada.
Hay algunos giros absurdos en la historia que le agregan un toque de humor a toda la situación y descargan la tensión dramática, como cuando los secuestradores salen a la calle con Carla (luego de haber dejado a Martin con un travesti colombiano) para descubrir que les han robado la camioneta.
Sin embargo hay un fallo en la película, uno que a mí en lo personal me molestó bastante porque me pareció innecesario y es tratar de contar una historia forzándole un mensaje socio-político. Desde los créditos y las imágenes iniciales se nos presenta con toda claridad una Venezuela chavista. Y me parece innecesario para la efectividad de la historia. Por desgracia, como ya mencioné, el "secuestro express" es una modalidad de criminalidad que ocurre desde México hasta Argentina y en cada país tiene variantes y ocurre desde hace años. Acá en Centro América es bastante común y los secuestradores te llevan de banco en banco o de cajero en cajero hasta vaciar tus cuentas.
Luego, hay un discursito demasiado forzado y que me parece pretende ser en parte, una suerte de justificación o explicación de los criminales, cuando Trece le dice a Carla algo así como que "nosotros los pobres y ustedes los asquerosos ricos, odiamos a los ricos porque andan pavoneando su riqueza", etc. etc. Es un parlamento demasiado evidente, que deja al descubierto la intención del director y escritor del guión, Jonathan Jakubowicz, quien fuera víctima él mismo de este tipo de secuestro.
"Menos es más" se suele decir en literatura y en varias otras disciplinas. Y pienso que el discurso socio-político era innecesario, que de seguro podría haber maneras mucho más sutiles de plantearlo, si eso era en realidad tan importante para el director. Creo que para el espectador no es necesario. No vamos a ver una película para comprender por qué ocurre la criminalidad y no se trata de un documental que iba a desentrañar el meollo del asunto. De los secuestradores tenemos brevísimos atisbos de sus vidas personales pero no los suficientes para comprender o saber por qué se dedican a la criminalidad.
El hincapié en lo social y lo político desvía la atención del espectador de una posible reflexión sobre la violencia como un signo de nuestros tiempos y la focaliza como algo local o como un problema de clases en un país y un régimen determinado.
Pienso por otro lado en una película como Kamchatka, donde lo que no se dice, lo que intuimos, lo que sabemos (porque está basado en un hecho real), y la no mención expresa de ese trasfondo de violencia de la Argentina post-golpe, le dan una gran fuerza a la historia y de hecho sirve para crear una fuerte tensión en el espectador.
Yo por lo menos creo que merece verse y que si la vemos estrictamente como un entretenimiento, logra su cometido. En todo caso, si le interesa, puede verla en Cinemax y luego me platica qué le pareció.
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