24 de Octubre de 2007
"Otro mundo" y la olvidada calidad de vida
La Deutsche Welle TV está presentando una interesante serie llamada Otro mundo. Se trata de un documental en varias partes que documenta la vida de 5 personas de diferentes procedencias y culturas que han migrado a Alemania y que intentan abrirse paso, instalarse y lograr su documentación migratoria.
Una mujer iraní, un hombre de Togo, un cantante de coro ruso, un chino y una mexicana conforman el variado grupo que la serie va siguiendo en las tareas y las inquietudes que sus nuevas vidas les plantean.
Por mis vínculos con Alemania y por haber vivido y viajado varias veces allá, me identifico por supuesto con muchas de sus vicisitudes. El shock cultural resulta muy fuerte, sobre todo cuando no se ha estado antes en un país europeo.
La iraní por ejemplo se sorprende de ver que las mujeres en Alemania pueden trabajar en oficios como la panadería, cosa que en Irán no es permitido. El muchacho del Togo, que además es refugiado político, se aferra a su religión, el islamismo, para no perder su centro y su identidad. El ruso, encima de tener las tribulaciones de comenzar una nueva vida en otro país, tiene ahora que enfrentar el abandono de su esposa que se ha ido con su pequeña hija pues se ha enamorado de otro hombre.
Pero hubo un detalle que me dejó pensando más que los otros. La mexicana, Florina, llegó a Alemania para trabajar como guía en el Mundial de Futbol y se quedó. En una escena, la vemos nadando en un río y dijo algo que me impresionó: dice que allí en Alemania puede hacer cosas que en México nunca pudo ni podría hacer, cosas como ir a caminar, como ir a nadar o tomar vacaciones.
Ella nunca pudo completar sus estudios pues comenzó a trabajar desde muy joven para ayudar económicamente a sus padres y sus 7 hermanos. Dice que trabajaba tanto que no tenía tiempo para descansar y aunque trabajaba como guía de turistas, conoce muy poco de su propio país y nunca ha tomado vacaciones en sus 30 años de vida.
El estilo de vida tan diferente la ha hecho por primera vez pensar en sí misma. Florina se ha pasado la vida volcada a ayudar a toda su familia y se había relegado a sí misma al último lugar. Ahora se le plantean opciones diferentes, opciones que le resultan atractivas y que planea llevar a cabo, siempre y cuando migración allá le conceda los dichosos papeles.
Algo tan sencillo como salir a caminar, era algo que ella no podía hacer, sea por falta de tiempo, por cansancio, por demasiado trabajo... pero me pregunto si en ello no va también implícita la inseguridad de nuestras ciudades junto al hecho de que hemos convertido nuestros espacios urbanos en lugares poco amigables. Digo, a mí no me dan ganas de caminar (como forma de paseo, por descanso) cuando además de tener que estar pendiente de que nadie vaya a asaltarme, tengo que escuchar el ruido del tráfico, tragarme el humo de los vehículos y ver las muchas veces feas fachadas de edificios sin ningún gusto arquitectónico, los anuncios comerciales, los cables de la televisión y el teléfono... caminás y no encontrás espacios verdes donde descansar. ¿Un café al aire libre? Sólo si te metés en un mall y eso no es “el aire libre”. ¿Ir a nadar? Nada más en piscinas de gimnasio, hoteles o en casa ajena.
Todo esto resulta irónico en un continente cuyo clima permitiría que nuestras actividades estuvieran más orientadas a los espacios abiertos y no a los espacios cerrados. En Alemania (como en muchos países de Europa), en cuanto brilla el primer rayito de sol de la primavera, la gente sale en manada a tirarse en los espacios públicos a disfrutarlos, hartos del encierro en apartamentos. Ya es célebre en Paris que, cuando es verano, la municipalidad organiza “playas” a las orillas del Sena, con arena y todo, para que los citadinos se tiren ahí a tomar el sol, leer y descansar. Y lo mejor, una mujer puede tirarse sola por ahí a leer un libro, tomar el sol y no ser molestada. Eso acá es impensable. Nuestra cultura le dice al hombre “¿mujer sola en un lugar público? Seguro busca hombre...”
En Centro América se oyen de pronto voces de gente que quiere hacer de las ciudades espacios más amables para sus habitantes. Pero la verdad es que lograrlo no será un asunto limitado a medidas urbanísticas. Debe haber un cambio en nuestra mentalidad y nuestra cultura. Un cambio bastante profundo.
Desafortunadamente vivimos en países que nos obligan a trabajar demasiado para salir adelante en lo económico, siempre con la ilusión de que en un hipotético futuro al cual nunca llegamos, las cosas serán más agradables.
Ni en Alemania, ni en muchos lugares de Europa, la vida es de ensueño. Alemania pasa por una crisis económica y de desempleo bastante grave, por ejemplo. Pero siempre admiro cómo, a pesar de las dificultades, sus habitantes pelean por conservar esos espacios, aparentemente innecesarios y frívolos, pero que sirven de contrapeso en la balanza para eso que se llama “calidad de vida” y que aquí, simplemente, ignoramos existe.
P.S. Si le interesa ver esta serie, puede ver los capítulos ya emitidos desde esta página.
Jacinta a las 04:43 PM | Referencias 0Muy cierto, vivimos encerrados y los espacios públicos, que cada vez son menos, se han privatizado.
Ya no se puede por la delincuencia y como decís por el 'progreso' caminar tranquilamente.
Dá tristeza ver donde juegan los niños, en colonias cercadas, con vigilantes armados. Después dicen que vivimos en libertad.
Por lo menos pude ir a corretear en fincas y terrenos baldíos.
Me imagino que en europa ha de ser agobiante vivir en espacios tan reducidos, es de admirar sus parques y como los cuidan.
Saludos cordiales
luis | 25 de Octubre de 2007 - 01:51 AMCuando leí esto, me sentí tan identificada. Nunca me había percatado tanto de que guatemala era una ciudad no apta para peatones, hasta que después del nacimiento de mi hijo, compramos un carruaje se suponía que para pasearlo. Fueron escasas las ocasiones en que pudimos utilizarlos, pues simplemente la ciudad está hecha para los vehículos. Las banquetas (aceras) en algunos lugares son inexistentes y cambian de altura, de estilo, cada casa, cada cuadra, en fin, no te sirven aunque existan.
marielos | 25 de Octubre de 2007 - 06:44 PMhola, los vi todos, en una sentada, ufff..
estan muy buenos, interesante...
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