26 de Septiembre de 2007
Dios es brasileño
Hasta Dios se cansa y necesita vacaciones. Así es que un día decide venir a la tierra y se planta en un lugarcito de Brasil para buscar a alguien que pueda ocupar su lugar mientras él se toma un tiempo libre. Busca a alguien que sea decente para convertirlo en santo y cree saber quién es esa persona. Así emprende un viaje por el noreste brasileño junto a Taoca, un pescador más bien tirado a la pereza y la sinvergüenzada, lleno de un sentido muy práctico pero también algo cínico sobre la vida y las personas. También los acompaña Madá, quien poco a poco se comienza a enamorar de... ¿Dios?
Deus É Brasileiro es una divertida comedia brasileña que con el formato del road-movie presenta una reflexión sobre cómo los humanos vemos (o nos inventamos) a Dios. Los comentarios hechos por Dios y que resumen su cansancio son elocuentes sobre cómo solemos hacer descansar todo en los hombros de una entidad divina superior, de cómo recurrimos a Él sobre todo y nada más en situaciones urgentes (o para pedir las cosas más insólitas), pero cómo olvidamos otros aspectos que engloban las prácticas espirituales, sobre todo cuando nos encontramos bien.
Dios, interpretado por el reconocido actor Antonio Fagundes, también tiene sus momentos. Se enoja en más de alguna ocasión con Taoca, pierde la paciencia con relativa facilidad, no sabe cómo cambiar una llanta o arreglar un camión y resulta tan lleno de atributos humanos que Madá, quien no sabe quién es realmente aquel hombre de pelo blanco, paraguas y mochila ligera a la espalda, está convencida de que es un hombre común y corriente. Hasta lo cree con dotes de mago, ya que en alguna población donde pasan, y con la necesidad de comer y pagar hospedaje y transporte, Dios monta un espectáculo de magia: primero saca un conejo blanco de un sombrero y Taoca le dice “no, eso ya no impresiona a nadie, todos los magos hacen eso”... así es que Dios, digo, el mago, saca un cocotero completo de la chistera y hace volar a Madá para poder recibir las propinas de un par de niños que están viéndolo desde un balcón.
Seguramente lo más hilarante es cuando por fin encuentran a Quincas, el hombre que Dios piensa puede ser el santo para suplirlo durante sus vacaciones. Quincas ha regalado todas sus pertenencias y se ha ido a vivir a una remota comunidad de indígenas. Cuando por fin lo encuentran, y cuando Dios le plantea lo que necesita, Quincas por supuesto no le cree. Dios tiene que hacer un par de artilugios para convencer a Quincas de que Él es Dios. Pero Quincas no cree por una razón más que sencilla: es ateo (y además tartamudo), y nada de lo que pueda hacer lo convencerá jamás de que Dios existe.
Una comedia refrescante, con buenos momentos fotográficos, que basa su humor en la irreverencia y la ironía sobre nuestra concepción de y nuestra relación con Dios. Muy recomendable si se quiere desconectar totalmente de la vida y sus dramas.
Cinemax la presentó este fin de semana en su programación, y no la vuelve a presentar hasta octubre, así es que consulte aquí para saber horarios en su país. En Costa Rica la he visto alquilándose en DVD en el Videocentro de San Pedro.
Pues que bien! Me dieron muchas ganas de verla!! La voy a buscar!
Catalina | 27 de Septiembre de 2007 - 07:56 AMMe parece una película original y divertida con ciertos tintes de cristología muy pero muy interesantes.
Oswaldo Ixcayau Lopez | 21 de Septiembre de 2008 - 04:59 AMme gustaria conseguir esta pelicula pero no se como, la he buscado en las tiendas pero no la encuentro? alguien me recomienda algo?.. como se podra conseguir estando en panama?
carlos tapia | 11 de Octubre de 2008 - 08:47 PMAtente al tema del artículo e intenta aportar novedad a la discusión.
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