7 de Septiembre de 2007
Addio Pavarotti

La página oficial de Luciano Pavarotti tiene, desde ayer, una foto sonriente de él y una frase (en inglés e italiano): "Pienso que una vida dedicada a la música es una vida vivida buenamente y a eso es a lo que me he dedicado".
El día de ayer fue muy extraño. Pasé el día completo con la pesadumbre de que alguien conocido había muerto. Alguien conocido y cercano aunque ni siquiera hubiera tenido la oportunidad de asistir a una presentación de Pavarotti. Imposible concentrarse. Trabajé poco y dispersamente. Tenía la cabeza llena de ópera. Tuve la suerte de venir a tiempo al mediodía para ver por CNN el momento justo en que su ataúd llega a la catedral de Módena mientras la multitud congregada lo aplaudía.
Estuve en Módena en el 2000. Me consta que para sus habitantes, Pavarotti era un orgullo del que alardeaban siempre que les era posible. La gente hablaba de él y volvía a señalarme una y otra vez que aquella ciudad era la natal de Pavarotti. Y yo sonreía y asentía con paciencia porque ya lo sabía, pero porque me encantaba ver esa manera tan casual y el profundo orgullo con que te lo contaban.
También lloré intermitentemente. Cada aria de aquella voz tan limpia me revolvía el corazón y ayer, todavía, con más razón. Pienso que no deja de ser conmovedor que una persona toque así la vida de tantos, por el don de su voz, por su manera de emplearla pero también por su generosidad para con sus colegas, emergentes o establecidos, y también para con los más necesitados. Además, tuvo la visión de hacer accesible la ópera para quienes no pudieran entrar a una sala de conciertos y cantó en estadios, plazas y eventos públicos ante miles de espectadores que lo ovacionaban a rabiar. Se dice que la ovación más larga que recibió duró una hora y 7 minutos.
Vi precisamente ayer, entre varios videos, uno en que en cuanto comienza a cantar la sublime "Nessun Dorma", la gente aplaude, algo que no suele hacerse, y en cuanto termina con el último "vincerò", sin que la orquesta termine de tocar, la multitud lo ovaciona, de pie.
Y siempre, siempre, esa gran sonrisa.
Verdaderamente, una buena vida.
Hola Jacinta, soy Carlos Bautista ¿me recuerda? Aunque respeto la ópera y tuve contacto con ella en mi niñez, pues mi papá era barítono semi-aficionado, nunca he sido lo que se dice un amante del Bel Canto; llegó un momento en que Los 3 Tenores me cansaron. Pero ayer, volviendo a mi casa, escuché ue espacio dedicado a Pavarotti, después de algunos testimonios se escuchó el "Ave María" cantado por él, y me emocioné:se me puso "la piel de gallina" y se me salieron unas lágrimas que no quise evitar; me estacioné un rato, tomé aire y continué. No sé si eso alcance para ser homenaje, pero coincido: Qué buena vida.
Carlos Bautista | 7 de Septiembre de 2007 - 11:42 PMEl luto por el cantante es general,al menos en Occidente. Ayer durante todo el día se escuchó su voz, de forma intermitente, aquí en España. Ponías la televisión y aparecia su imagen. Ponías la radio y alguien comentaba un detalle humano del gordo alto de voz luminosa. Un crítico lo cubrió de grandes epitetos y la voz, bella y de ahora de luto, no dejaba de sonar.
Es extraño, han muerto cinco pescadores en un naufragio y lo lamento, pero te soy sincero, no tengo esa sensación de que alguien cercano ha muerto. No siento que algo se ha apagado en una esquina del mundo. No.
Hay personas que condensan el tiempo del mundo, personas en cuya voz se condensa un tiempo de tu vida,son los mitos, su ocaso arrastra un luto que tiene el tamaño del cielo, pero que cabe en una esquina de tu cuarto.
alvaro | 8 de Septiembre de 2007 - 09:43 PMCarlos, por supuesto que su detenerse a escuchar la voz de Pavarotti y permitirse la emoción y el llanto es un homenaje. Creo que eso fue lo mágico de su voz, que tocaba incluso a aquellos que no gustaban particularmente de la ópera.
Alvaro, creo que lo dice muy bien, "hay personas que condensan un tiempo de tu vida" sea en su voz, en sus actos, en su presencia. Pavarotti es de aquella gente que se nos metió en la vida cotidiana y ni supimos cuándo ni cómo. Por lo menos era parte de mi vida (y hasta de mis imaginaciones, pues lo estudié un poco para basar uno de mis personajes en mi última novela), por eso siento como que se hubiera muerto alguien cercano.
Saludos.
Jacinta | 9 de Septiembre de 2007 - 12:58 AMDesde hace unos 30 años, quizás más, he venido siguiendo muy de cerca la carrera artística de este irrepetible y grandioso hombre, que fue LUCIANO PAVAROTTI. He comprado todos y cada uno de sus CDs y vídeos que han llegado a esta ciudad de Cali, Valle del Cauca, Colombia. Como anécdota tengo que contar que al fallecimiento de mi adorado Pavarotti, recibí muchas llamadas de mis amigos y hasta de mi hijo mayor, para darme las condolencias por la muerte de Pavarotti, puestos que todos ellos saben cómo lo he amado, cómo he amado la música interpretada por él. Les he dicho que el Nirvana se sintió envidioso y decidió llevarse a LUCIANO PAVAROTTI para escucharlo tan sólo ellos, pero que no importa, en poco tiempo iré yo también al Nirvana y podré escucharlo personalmente.
Laddy | 11 de Septiembre de 2007 - 10:27 PMAtente al tema del artículo e intenta aportar novedad a la discusión.
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