3 de Septiembre de 2007
Fin de semana con The Guardian
La sección de Libros de The Guardian vino cargada de lecturas interesantes el fin de semana.
Primero, una muy buena noticia para los fans de Orhan Pamuk. El 6 de septiembre sale un nuevo libro suyo titulado Other Colours: Essays and a Story. Del mismo se presenta como avance un fragmento sobre las barberías de Estambul (lo cual me recordó a mi experiencia personal con las barberías, porque de niña no me llevaban a salones de belleza, sino que mi padre me llevaba a una barbería a pelarme como los varones... con la consiguiente burla de medio colegio al día siguiente).
Zadie Smith escribe un largo comentario sobre Their Eyes Were Watching God de Zora Neale Hurston, una novela considerada un clásico de la literatura estadounidense y que me espera entre el montón de libros pendientes que se amontonan por aquí para ser leídos por mi algún día.
Luego, en el Blog sobre Libros del mismo periódico, varias entradas llamaron mucho mi atención:
-Alyssa McDonald habla sobre los escritores que, por desgracia, muchas veces somos exigidos de leer nuestras cosas en público. Y no todos somos buenos lectores. No tenemos por qué serlo. Se supone que debemos escribir, no ser "intérpretes" de nuestra propia escritura. Los autores deben ser leídos y no escuchados, dice la autora. Y estoy muy de acuerdo. Cada vez más la literatura se asemeja más a un espectáculo público y se aleja de su carácter íntimo, misterioso, solitario (el escritor escribe a solas/el lector lee a solas, para sí).
-Jon Evans argumenta que lo mejor que puede hacer un escritor es poner uno de sus libros a disposición en internet, gratis. Eso funciona como una especie de comercial para el autor, para que los lectores sepan de que va su estilo, su tono, aunque las editoriales se preocupen por las pérdidas económicas que tal medida dispondría. Estoy de acuerdo a medias, porque en algunos escritores, los libros pueden ser tan diferentes entre sí que no necesariamente leer uno te da idea de lo que puede ser "su obra en general".
-Joseph Ridgwell propone algo que puede sonar descabellado y por lo demás injusto: que los escritores no publiquen nada antes de los 30 años. ¿Por qué? Porque no necesariamente la "obra joven" es la mejor escrita en la vasta mayoría de los casos. El autor argumenta algo así como "vive primero, escribe después", y que las obras clásicas han sido en su inmensa mayoría escritas después que los autores cumplieran 30 años. No estoy tan de acuerdo con esta posición, pero en lo que sí concuerdo con el autor de esta nota es que incluso para publicar ahora se están haciendo discriminaciones de edad: ¿sos bello, joven, sexy, fotogénico? No importa que tu novela sea floja, una editorial te puede vender por el look, no por lo escrito. A eso estamos llegando y no es broma ni exageración.
-¿Habrá libros que sólo podemos leer cuando estamos muy pero que muy jóvenes? ¿Sentiremos la misma emoción al releerlos en nuestra edad adulta? Eso se pregunta Eloise Millar quien releyó recientemente Cumbres Borrascosas de Emily Brönte y On The Road de Jack Kerouac y no sintió lo mismo que antes. Es algo que con seguridad nos ha pasado a todos. Yo no me atrevería ni a tocar otro libro de Alejandro Dumas para no perturbar el recuerdo que tengo de mis lecturas de niña. Pero me atreví a hacerlo con La Náusea de Sartre, que me había impactado tanto como a eso de los 14 años y no pude terminarlo cuando intenté leerlo varios años después.
"No estoy tan de acuerdo con esta posición, pero en lo que sí concuerdo con el autor de esta nota es que incluso para publicar ahora se están haciendo discriminaciones de edad: ¿sos bello, joven, sexy, fotogénico? No importa que tu novela sea floja, una editorial te puede vender por el look, no por lo escrito. A eso estamos llegando y no es broma ni exageración."
Tristemente cierto, con lo que muchos quedan (quedamos, digo) descalificados por gorditos, feítos y chiquitos, lástima, yo que pretendía publicar al menos una novela en mi vida.
Buen post, lleno de noticias interesantes, gracias Jacinta
Alberto | 4 de Septiembre de 2007 - 03:06 AMAtente al tema del artículo e intenta aportar novedad a la discusión.
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