31 de Agosto de 2007
Otro apacible amanecer en San Salvador
Desde que los veo venir sé que no andan en nada bueno. Son dos. Vestidos de blanco, sucios. Se saludan con un huelepega que va en sentido contrario. Van hacia la parada a un costado de la Biblioteca Nacional, sobre la avenida Cuscatlán.
Pienso, porque ya había ocurrido la semana anterior en la misma parada, que se montarán en un bus y lo asaltarán. Paso junto al bus y me atrevo a ver. Los dos forcejean con un hombre fornido que intentaba montarse. Se dan de puñetazos. Uno de los asaltantes saca un destornillador. El otro, una navaja de las que se ocupan para cortar en papelería y que ahora se compran en cualquier esquina. Lo rayan.
Me sube una sangre caliente por la nuca. El simple hecho de verlos es peligroso. Sueltan al hombre y van caminando en mi misma dirección. Me meto a lo primero que veo abierto, una panadería. Entro y me quedo ahí parada, a medio local. Un tipo que está trapeando me pregunta qué quiero. Nada, le digo, es que acaban de asaltar a un hombre en la parada y quiero esperar acá hasta que se vayan los ladrones. El tipo me mira feo, como si la ladrona fuera yo. Tan así me mira de mal que, sin mediar palabra, doy la vuelta y busco la puerta.
Me quedo parada ahí. Veo a la calle. Los tipos de blanco sucio ya no están. El asaltado tampoco. La calle está extrañamente silenciosa. Las pocas personas que están ahí parecen estatuas de sal. Todo está estático.
Observo a un vendedor de golosinas que seguro vio todo porque fue justo enfrente de él que sucedió. Nada más nos vemos. Mudos.
Respiro profundo. Tomo valor. Vuelvo a caminar. Falta un cuarto para las ocho.
Así comienza otro apacible día en el Gran San Salvador.
(Publicada en La Prensa Gráfica, 13 de marzo 2004).
Jacinta a las 03:58 PM | Referencias 0Hola. Es impactante (y aborrecible) saber que todo esto no es una ficción. Aprovecho para pedir permiso de enlazar tu blog al mío (prometo actualizar pronto). Un saludo desde México,
Beatriz
Beatriz | 2 de Septiembre de 2007 - 12:29 AMAtente al tema del artículo e intenta aportar novedad a la discusión.
Recuerda que el insulto nada tiene que ver con la libertad de expresión, por tanto si tu comentario resulta insultante u ofensivo será borrado.
