13 de Agosto de 2007
¿Versión latina? No, gracias
¿Se han dado cuenta? Cada vez que un canal estadounidense decide hacer una versión latina de algún programa, o adecuar los horarios para sus televidentes latinos, los que terminamos perdiendo somos precisamente nosotros, la audiencia.
Tengo varios ejemplos de estas situaciones como el más reciente (y para mi incomprensible) desfase en la transmisión de la última temporada de Los Soprano, por HBO. Mientras el mundo se enteraba, con gran despliegue de publicidad, de lo acontecido en el último capítulo, los espectadores de esta región nos quedamos suspirando, deseando y rabiando poder ver ese capítulo al mismo tiempo que todos los demás, sin que nos aguaran la fiesta del gran final en las noticias.
No sé si ocurrió así en toda Latinoamérica, pero me atrevo a decir que sí en Centro América, donde la versión que recibimos de HBO apenas comenzó a transmitir esa última temporada hace poco y donde será para fines de agosto que veremos el último capítulo.
Otro ejemplo fue la transmisión de la primera temporada de Big Love, también de HBO, una interesante serie sobre la poligamia en una extraña secta religiosa, donde un hombre con 3 esposas intenta vivir una vida “normal” dentro de una sociedad y vecindarios donde la poligamia es más bien considerada un crimen. Mientras en los USA continuaron los capítulos, acá nos dejaron en la expectativa y recién se anunció que se volverá a transmitir hasta septiembre.
Estos desfases de transmisión han ocurrido con varios programas que no van alternados con las emisiones originales. En el mejor de los casos, se transmiten simultáneamente pero con uno o dos capítulos de atraso, como ocurrió con American Idol, transmitido por el canal Sony Entertainment. Por algún motivo me enganché a ver esta última temporada, pero me ahorré el final pues ya sabía, por las noticias, quién había ganado. Ya no me resultaba interesante.
Mucho menos me detendría a ver Latin American Idol, la patética versión latina del programa, con un escenario pequeño, un grupo musical de octava, y que no gasta ni en el despliegue ni en la fanfarria de la versión original, que se daba el lujo de llevar a una estrella reconocida a cada programa, desde Jennifer López hasta Robin Gibb, para instruir a los participantes (ahora que lo recuerdo, creo que fue ése el motivo por el que empecé a ver la versión original).
Otro ejemplo de estas versiones latinas es el cambio hace pocos meses hechos en el canal E! Entertainment en su noticiero E! News. Solía transmitirse antes, con subtítulos, la versión original con los presentadores Giuliana Dipandi y Ryan Seacrest. Pero se le ocurrió al canal que para la audiencia latina sería mejor tener presentadores latinos, así es que la versión de E! News que vemos por estos lados ahora está presentada por dos personas cuyos nombres ni siquiera recuerdo, aunque claro, la parte femenina cuenta con un buen par de siliconas (muy importante estos días para trabajar en la tele, supongo) y a quien ya he visto en otro programa de televisión, intentando hacer entrevistas a personalidades. El programa de esta tipa bien podría servir de ejemplo sobre como NO hacer una entrevista, así de torpe es. E! News en esta nueva versión, ha perdido tanta calidad que ya no dan ganas de verlo.
Ejemplos como estos lamentablemente hay demasiados y no se limitan a la TV. Por ejemplo, la reciente avalancha de animaciones infantiles, cuando llegan a nuestros países, son presentadas ya dobladas al español, cuando precisamente parte del interés sobre estas producciones es que detrás de los personajes está la voz de un famoso (desde Robert DeNiro hasta Madonna). Comprendo que se doblen al español para facilitarle el asunto a los niños pero ¿por qué no presentar la versión subtitulada también, para quienes querramos escuchar a los actores originales, como se ha hecho con películas como Piratas del Caribe? ¿Por qué me tiene que gustar más escuchar en la voz del burro de Shrek al mexicano Eugenio Derbez que a Eddie Murphy (cuando de remate Derbez ha contaminado al personaje con un montón de localismos mejicanos)?
Internet tampoco se escapa de esto. Bájese el explorador Firefox, el Acrobat Reader o programe su Gmail en español, y se encontrará con que tienen menos funcionalidades que la versión original en inglés.
Estas situaciones no son nuevas. Ya en 1999 el canal Telemundo, la cadena en español que le hace competencia a Univisión para ganar el público de habla hispana en los USA, emitió su versión al español de Charlie’s Angels, llamada simplemente Ángeles y que tenía, entre sus estelares a Patricia Manterola, ex cantante del grupo Garibaldi y actriz de telenovelas mexicanas. Jamás vi algún episodio, pero creo que el programa pasó sin pena ni gloria.
Todo esto podrá parecer una inmensa frivolidad. ¿Qué de importante tiene ver E! News o American Idol en tiempo y forma? Seguramente ninguna. Pero lo que yo veo detrás de toda esta “latinización” de programas y servicios es una actitud de “pobrecitos los latinos, hagamos una versión que ellos puedan comprender y gustar”.
No permitir a los espectadores ver programas como Los Soprano (que les guste o no, se ha convertido en todo un paradigma cultural contemporáneo), al mismo tiempo que el público estadounidense me envía un mensaje de exclusión muy directo y en una sola palabra, me parece simple y llana discriminación.
Coincido totalmente contigo. He visto E! News y la tipa se oye tan tonta cuando dobla las declaraciones que alguna persona dio. Yo prefiero ver las series, películas con subtítulos, aunque por tener un niño pequeño también disfruto las películas / caricaturas dobladas.
Creo que el problema es que no te dejan escoger, entre doblado o subtitulado, sino que simplemente te dan todo en tu idioma, aunque suene más feo.
¿La serie está bien? Es que veo todos esos carteles con todos mirando así en plan chungo-interesante, "ey, mírame, mira mi mirada profunda y penetrante, soy guay como house, aunque a veces me siento mal porque soy super profundo, ¿a que molo mazo?" y me tiran para atrás.
jose | 13 de Agosto de 2007 - 08:38 PMHola José, supongo que te referís a Los Soprano... fijate que es muy difícil que yo me enganche con una serie televisiva, pero desde la primera vez que la vi me super-enganché. Tiene de todo y los carteles con la mirada esconden mucho de lo que en realidad hay detrás. Dale una probada, de ser posible desde los primeros episodios...
Saludos.
ok le daré una bala
jose | 14 de Agosto de 2007 - 01:46 AMAtente al tema del artículo e intenta aportar novedad a la discusión.
Recuerda que el insulto nada tiene que ver con la libertad de expresión, por tanto si tu comentario resulta insultante u ofensivo será borrado.
