31 de Julio de 2007
Recomendaciones para escritores (1)
Hace algunos días, un lector de este espacio me escribió. Se auto-denomina un “joven escritor”. Tiene publicado un libro de cuentos y está a punto de publicar su primera novela. En el correo me pregunta si tengo “consejos que darle” y formula una curiosa inquietud: dice que le cuesta llamarse a sí mismo “escritor”, dificultad que proviene en parte porque estudió algo que no tiene remotamente nada que ver con la literatura. Le propuse que, en vez de contestarle de forma privada, le contestaría acá ya que estaba segura que, a partir de sus inquietudes, mi respuesta no iba a ser corta. Y también para poder compartir dichas reflexiones con otros a los que quizás pueda interesarle el tema.
Por lo demás, no es la primera vez que alguien me pide “consejos” para escribir. Apenas podría compartir algo de mi experiencia personal, tratando de recordar algunas etapas significativas que he desarrollado en mis años de escritura, con la esperanza de que ojalá alguien se sienta identificado con dicho proceso y que puedan servirle para pulir algunos aspectos de su oficio como escritor.
Parto de una premisa fundamental: creo que no se puede aprender a escribir ni tampoco se puede enseñar a escribir. Esto lo digo a pesar (o quizás precisamente) por los talleres de escritura que he dado en más de alguna ocasión. Estoy convencida de que se trae un talento natural y que lo que otros pueden medianamente hacer es compartirnos algunos tips desde sus propios procesos personales o enumerar algunos conceptos de carácter estrictamente técnico, cosas que van desde redacción y ortografía hasta la capacidad de poder expresarse con coherencia.
Cuando me han hecho aquella pregunta de si el escritor nace o se hace, siempre respondo que las dos cosas: se puede nacer con el talento pero si no se trabaja (y muy duro), se pierde o queda ahí, latente. ¿Y en qué consistiría ese talento?
Para comenzar, una tendencia a la imaginación que se enchufa de automático en toda situación. La posibilidad de escuchar una sola palabra o ver un cuadro y de inmediato, imaginar una historia completa en nuestra cabeza, concebir personajes, ambientes, paisajes.
Luego, la posibilidad de transformar esa imaginación en palabras, de poder contarla a otros de manera tal que el otro pueda verlo, interesarse, ser provocado en su propia imaginación y visualizar y comprender lo que el narrador le está contando.
Si el talento viene acompañado de cosas como la disciplina y la habilidad de terminar lo que se comienza, de una buena dosis de pasión por la literatura, capacidad de estar a solas, intuición y perseverancia, tenemos bastante a nuestro favor.
Quizás todos lo que pueda recomendarse al que quiere ser escritor o profundizar en su oficio se resume apenas en dos palabras: leer y escribir.
Leer mucho, de todo, permanentemente. Leer a los clásicos, leer autores contemporáneos, leer autores nacionales y de otros países, literatura buena y mala, bestsellers, novelitas rosa, de detectives, novelas históricas, cuento, poesía, teatro, ensayo, biografías, crónicas, memorias, las instrucciones de los artefactos domésticos, las viñetas de los enlatados… en fin, leer absolutamente de todo porque de todo podemos aprender y con todo podemos tener material para lo que nosotros escribamos.
A mí me gusta leer con un lapicero en la mano e ir marcando los párrafos, páginas o capítulos que me gustan, aquello con lo que me siento identificada. A veces marco algo que me gusta por su redacción, otras por las ideas novedosas que plantea, otras por las palabras utilizadas. Como la lectura me puede provocar ideas o recuerdos o imágenes propias, también las anoto, a veces en el margen mismo del libro o en un cuaderno de anotaciones que tengo. A veces, al final del capítulo o del libro anoto lo que me pareció. Luego me gusta repasar los libros a partir de lo marcado y lo anotado. (Si usted es de los puristas que creen que el libro es un objeto sagrado e intocable puede de todos modos hacer estas anotaciones con los famosos papelitos Post-it y colocándolos en la página o el párrafo que le llamó la atención o, si de plano es obsesivo, consígase un cuadernito y anote sus impresiones de lectura en él, anote número de página o la frase que le impresionó y coméntela en el apunte). Recordemos que esas anotaciones suelen ser personales y que (a menos que prestemos el libro), nadie las leerá, así es que podemos ser todo lo sinceros que querramos.
Y escribir mucho, todo, siempre. Obsesivamente, sin plantearnos que estamos escribiendo un cuento o comenzando una nueva novela, nada más escribir, escribir, escribir. Porque por cada página decente o eventualmente publicable que escribamos, tendremos que descartar muchas, pero muchas páginas.
Yo recomendaría también no botar ninguna página escrita porque pasa que un día, 23 años después, recordamos un párrafo, una línea que escribimos y que caería de perlas en algo que estamos escribiendo pero no recordamos de memoria la línea o párrafo en cuestión. O también porque a veces, abortamos ideas o proyectos pero igual, años después la retomamos y releer lo que se había escrito puede iluminarnos para retomar el argumento abandonado o para precisamente, detectar por qué no funcionó en el primer intento.
Esas páginas escritas pero no publicadas o no trabajadas pueden servir también como detonantes en períodos de sequía y también, por qué no, para levantarnos el ánimo en esos períodos oscuros que nos agarran a los escritores cuando creemos que escribir es inútil, que somos pésimos escritores, que mejor seguimos con la ingeniería o la medicina y nos olvidamos de esa tontería de la literatura. Leer la evolución y la mejoría que con el tiempo pueden tener nuestros textos podrán quizás persuadirnos de no liberarnos de la dulce esclavitud de la escritura.
(Continuará...)
Jacinta a las 04:38 PM | Referencias 0Yo tengo ganas irresistibles de esconderme debajo de la cama más próxima cada vez que a alguien se le ocurre que soy escritora y lo dice en público. Posiblemente porque no se si soy capaz de escribir "un libro", uno de esos objetos sagrados llenos de post-its y fantásticas ideas ajenas. Espero la segunda parte con emoción y admiración.
Itzpapalotl: tu comentario me deja preguntándome si habrá gente que es escritora y no lo sabe... trataré de descifrar algo de eso cuando hable sobre llamarse o asumirse a sí mismo como escritor (en la tercera parte de estas entregas).
Abrazos.
Yo creo que eso de ser escritor o no es más una cuestión de actitud (al inicio quiero decir), mucho más que de si alguien te dice si lo sos o no.
Yo personalmente no me considero un escritor, tal vez más por un temor interno que por una total incapacidad de escribir.
Como sea, aquel "gusanito" de escribir, todos los traemos, sólo que algunos lo matan, otros lo mantienen por ahí y otros le permiten convertirse en mariposa. Todo depende.
Saludos Jacinta
Alberto Enrique Chávez Guatemala
Alberto | 31 de Julio de 2007 - 10:40 PMHola Jacinta. En algún momento pensé que sería "escritora" así como título. Yo me reconozco purista y si pegaba post - its, y tenía mis cuadernos para comentar lo que me gustaba, y también escribía, muchísimo. Pero yo lo hacía cuando emocionalmente me encontraba muy mal, cuando tenía muchos problemas. Luego, cuando dejé lo que me tenía en ese estado, y más aun, cuando estaba (estoy) feliz, me resultaba imposible escribir y si lo hacía, me salían unas cosas horrorosas. Alguna vez leí aquí que los que escribían así solo estaban haciendo catarsis. Y creo totalmente que ese era mi caso. Me fascina leer y me gustaba escribir, incluso hubo algunas cosas que les leí a otros y se asombraban de lo que escribía, porque aparentemente gustaba, pero simplemente si mi vida no está muy mal, no me sale.
marielos | 1 de Agosto de 2007 - 01:12 AMHola, Jacinta, creo que tengo mucho a mi favor, ahora que leo los truquillos (por llamarlos de alguna forma). Alguna vez dejaré de entrecomillar el oficio.
Gracias, seguiré leyéndote.
Hola,
Primera vez que entro aquí, pero de veras debo comentar que cuando comencé a escribir lo hacia como un pasa tiempo, algo que me gustaba, algo que me llevaba a algún lugar desconocido para muchos y detalladamente intimo para mi. Miraba una montaña, un cuadro o hasta una persona en una actitud en particular y la incluía en mi mundo ficticio en donde la más grande de las aventuras se desenvolvía. Logre durante mucho tiempo plasmarlo en papel, luego de un par de años me di cuenta que había escrito algunas cosas. Leí cosas que había escrito años antes y me parecieron aun magnificas. Fue cuando me comencé a llamar a mi mismo escritor. Sin embargo mi genero literario (La fantasía épica) no estaba para nada de moda, quizás antes del 2000 mis escritos hubieran sido considerados una locura... Pero (A todo perro le llega su día) llego esta época de fantasía donde historias como "el Señor de los anillos", "la rueda del tiempo", "Harry potter" tienen un espacio en el mundo en el mundo de la literatura.
Hay tantos escritores como yo que son capaces de construir mundos maravillosos a través de su imaginación. Tantos de ustedes que les da miedo intentarlo.
Para ser escritor solo hace falta poder imaginar algo y ser capaz de dibujarlo a través de palabras. Así describiría esta experiencia. La experiencia de ser escritor.
Hola, primera vez ke entro porke estoi escribiendo un libro y necesito consejos. Estoy muy chica la verdad ni catorce años tengo pero desde muy chika me gusto la lectura, siempre he querido escribir un libro, asi ke le dije a mi papa y el me apoyo, he escrito muy poco por eso deseo saber mas acerca de escribir inclusive mis amigas ya lo saben, y me han apoyado como lo ha hecho mi papay cuando mi papa me dice "ecritoraa" me da pena. Gracias
Maria Joce | 11 de Junio de 2008 - 11:36 PMMe creo escritora pero no escribo. A los 14 años, escribí una novela completa, con capítulos y todo aquello que estructura una novela escrita por algien de 14 añs en la década del 70. Después escibí algunos cuentos y muchas cosas sueltas. Hace años que no produzco literatura. El ambiente en que vivo me lo impide. Creo tener la esencia del escritor. Falta poco para que vuelva a escribir y sé que será para siempre
mary ann | 10 de Noviembre de 2008 - 12:42 AMhola, tengo apenas 15 años. muchas veces me entretuve escribiendo y fue tan emocionante como leer un libro. Parece q las palabras de la imaginacion toman vida en las hojas.
Como, a la mayoria de los autores se les ocurren ideas de la vida cotidiana que viven y de los libros q han ampliado su imaginacion, quisiera escribir uno. las ideas estan, pero siempre estoy mas de una hora pensando en tan solo la primera palabra. luego escribo con mayor facilidad. me detiene el hecho de ser menor de edad, y tener que estudiar. el tiempo lo tengo, pero no creo que mis padres esten de acuerdo en que pase horas frente al ordenador con esta idea absurda, q seguramente nunca podre publicar, ya que pienso seguir otra carrera.
Gracias por tu atencion,
ATTE Karen.
Bueno, pues, este artículo es muy interesante y conincido con algunos detalles clave para poder escribir. Creo que me identifico con las características del talento, pero mi caso es diferente, pues mi estilo ha sido moldeado por la educación; inconscientemente escribo con puntos, comas y me cuesta escribir una sola palabra, porque siempre estoy pensando si en realidad funciona. Esto es porque soy comunicadora y desde primer semestre me metí en la camisa de fuerza de la sintáxis. Creo que la técnica aleja la inspiración y me preocupa saber que tengo el talento, pero lo estoy dejando de lado, porque llevo mucho tiempo escribiendo textos académicos y no personales... Recibo sugerencias!
Nátali Herrera | 18 de Septiembre de 2009 - 06:00 PMesto me fue de bendicion me ayudo bastante tengo una pasion por escribir y se me es muy facil aunque se que tengo que pulir bastantes cosas como la ortografia pero en finesto me ayudo mucho
gracias
Dtb jacinta
Daniel | 23 de Octubre de 2009 - 07:37 PMHola soy un joven de 15 años, en realidad yo si me considero un escritor porque lo he manifestado participando en una serie de concursos,algunos a nivel nacional y otros no. He tenido la suerte de sacar el primer lugar en uno y el tercer lugar en otro. En en colegio soy unos de los mejores escribiendo redacciones y cuentos, narrando manifestaciones y escribiendo que es lo mejor que hago aparte de leer mucho.Tambien tengo unos cuantos cuentos propios que mis profesores han calificado de buena manera.Mi inquietud es la sgte nose si puedo o atreverme a ecribir un libro, en realidad no me siento preparado o quizas si, estoy confundido, porfavor te escribia esto para que me aconseje,porfavor.
UN beso se despide
FDo
... Soy un chico que tiene 18 años de edad.
Para ser completamente sincero yo no he estudiado Literatura ni nada que tenga que ver con lo literario, sin embargo me encanta -sin exagerar- escribir y leer -pero esto tiene que ver con la escritura-. Me la paso escribiendo todo el tiempo que es posible, tengo un pequeño gran tema que Pulido desde ace 4 años. Siempre rebeeo el tema, le agrego cosas, lo estoy retocando y mejorando siempre.
Sin embargo tengo severos problemas a la hora de comenzar un escrito, aun no se que sera, no encuentro la forma de remediarlo y se me hace dificil la tarea, dia a dia.
Me gustaria que me ayuden con este temita que me rebienta en muchos niveles, voy a esperar una grata respuesta -aca entre nos-, espero que me sirva, si no es asi gracias de todas formas.
Desde ya agradecido Un Escritor...
ELEN SILA LUMENN´ OMENTIELVO.
Nicolas | 19 de Febrero de 2010 - 01:37 AMCreo que el problema consiste en que la literatura a diferencia de otros artes a los cuales se llega de manera más directa, como la Pintura, la Escultura, o las Matematicas, podría ser. Esta está sustentada por unos elementos de uso frecuente que todos poseemos: las palabras. Por eso es más común que en nuestra infancia más de alguna vez hayamos (¿se dice hayamos?) escrito alguna poesía, llevado un pequeño diario, y caso contrario, es muy raro encontrar niños que pinten al óleo o toquen guitarra. Lo que pasa es que las palabras, que son la materia prima de la literatura, las tenemos tan cerca que se nos hace dificil verlas. Para ser un escritor hay que darle vuelta a todas estas palabras de uso frecuente como los jabones, hay que sacar esas pelusas y ponerlas sobre la mesa, da tanto trabajo, pero a lo mejor se logra. Creo que debemos aprender a descomponer el lenguaje con el que nos venimos bañando desde que tenemos dos años de edad.
Walter | 24 de Febrero de 2010 - 05:43 PMAtente al tema del artículo e intenta aportar novedad a la discusión.
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