5 de Julio de 2007
The World's Fastest Indian
Una de las grandes lecciones de vida que me dejó mi padre, sin decirlo expresamente sino a través de su actitud de vida, fue que la edad no es impedimento para hacer absolutamente nada, ni siquiera para soñar hacerlas.
Tuvo su último hijo a los 63 años, compró su primera computadora a los 90, manejó hasta los 94 años y viajó y cruzó el Atlántico todavía en su ochentena. Mi padre no fue un hombre de sueños extraordinarios ni obsesiones rocambolescas, pero nunca tomó una actitud derrotista ante sus años. Para mí todo aquello era natural hasta que me di cuenta que, en la vida real, hay ancianos de 30 años o gente en la cuarentena que asume una actitud derrotista y se pone en plan de "las cosas que hay que hacer a nuestra edad". Algo que me causa un rechazo visceral. De gente así, ancianos en cuerpos jóvenes, huyo como de la peste porque insisten en contagiar a los demás con su "vejez", concebida como el pretexto excelente para no hacer ni intentar cumplir nuestros sueños y esperar con mansa resignación a la muerte.
Pensé esto viendo anoche The World's Fastest Indian, la historia de Burt Munro quien viajó desde Nueva Zelanda hasta Utah (USA) con su moto, una Indian de 1920 modificada por él mismo, y estableció el record mundial de velocidad en 1967 para motos de 1000 cc al manejarla a más de 300 kms. por hora, un record que al día de hoy no ha sido superado.
La película narra su vida en un pequeño poblado de Nueva Zelanda, sus exhaustivos trabajos y experimentos con la moto, su viaje a los USA, la confrontación con los organizadores de la competencia donde desea correr quienes no quieren dejarlo competir, no sólo porque su moto les parece que no reúne las condiciones sino (y sobre todo), porque él "está muy viejo" (tenía en ese momento 67 años), a lo que Munro contesta: "yo tengo el espíritu de un muchacho de 13 años".
El viaje desde Nueva Zelanda hasta Utah ocupa poco más de la mitad de la película y se convierte en un interesante "road movie", donde un hombre solitario conoce a los personajes más extraños que le ayudan a llegar hasta Utah, como Tina, el trasvesti que trabaja en el motel de paso donde Munro dispone pasar un par de días en Los Ángeles o Jake, un indio que lo encuentra en la carretera luego que ha perdido una de las llantas la moto.
Precisamente el encuentro con Jake fue una de mis escenas favoritas de la película. Jake lo lleva a su casa para ayudarlo y termina regalándole un collar con una turquesa para la buena suerte y un polvo de testículos de perro secados y molidos para el buen funcionamiento de la próstata.
De hecho todos los encuentros de Munro en el camino son significativos y precisamente son su actitud, su gran humor y su determinación los que terminan conmoviendo a los organizadores de la competencia en Bonneville Salt Flats y que le permiten participar, pese a que la moto presentaba supuestas irregularidades, pero que para Munro significaban la única manera de alcanzar las mayores velocidades, como en efecto lo demostró al establecer el record mundial.
Burt Munro es interpretado por el siempre maravilloso Anthony Hopkins quien, de nuevo, demuestra la versatilidad de la que es capaz. Hopkins nos presenta a un personaje tierno sin caer en lo cursi, obstinado en su empeño pero sin caer pesado ni intentar imponerse ante los demás. Excelente la escena de cuando llega a Bonneville y donde, con lágrimas en los ojos, enumera todos los records que se han establecido en aquella llana e interminable pista de sal. Y la escena de la carrera final es realmente emocionante (yo estaba con las manos en la cara y con el aliento contenido de la tensión).
The World's Fastest Indian es una de esas películas que te dejan con una gran sonrisa en el rostro, con mucha calidez en el corazón y con el aliento para renovar la fe en nuestros sueños, sean de la dimensión que sean, porque como muy bien dice el personaje en la película "si uno no persigue sus sueños, termina por convertirse en un vegetal".
La película fue estrenada anoche por Cinemax y sus próximas presentaciones (horario centroamericano), serán el 18 de julio a las 7 p.m.; 1 de agosto a las 4:45 p.m.; 4 de agosto a las 2 de la tarde; 9 de agosto a las 8:30 p.m..
Para horarios en otras ciudades, consultar la página de Cinemax.
Y atentos a la programación de este canal, que estrenará este mes El Aura, la última película de Fabián Bielinsky y Thumbsucker (una película que me han recomendado mucho), entre varias buenas cintas.
Mas información sobre Burt Munro:
-Burt Munro, una página de homenaje.
-Página oficial de las motos Indian.
Gracias por la recomendación, me parece que si es cierto, muchas veces tener actitudes positivas nos llena de esa juventud... que con las penas y los años se van perdiendo... yo soy muy soñadora y aunque caiga en lo cursi no me importa sigo avanti...
como siempre Jacinta la felicito...
Karin de Guatemala...
karin | 10 de Julio de 2007 - 12:59 AMGracias Karin, saludos.
Jacinta | 10 de Julio de 2007 - 02:04 AMMi padre fue como el tuyo. Nunca se dejo vencer por nada, hizo todo lo que un hombre quisiera hacer en la vida hasta muy avanzada edad. Cuando vi esta película no pude mas que recordarlo a el... y como no, si también tuvo una Indian.
Marko, Chile
Marko | 3 de Agosto de 2007 - 08:45 PMHola Marko, supongo que nos pasará a muchos que esta película nos recordará a esos padres para quienes la edad es un accesorio. Y qué buena onda que el tuyo haya tenido una Indian (a eso sí no se metió el mío, a las motos, digo).
Saludos hasta Chile y gracias por leer.
Quisiera saber si se consigue el libro impreso de " the world fastes indian" para poder tenerlo conmigo y en mi biblioteca de coleccion.
matia ramirez, muchas gracias por su atencion.
matias ramirez | 18 de Enero de 2009 - 06:31 PMAtente al tema del artículo e intenta aportar novedad a la discusión.
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