9 de Febrero de 2007
Teddy
La frase que más me gustó: Each of his phrasings was rather like a little ancient island, inundated by a miniature sea of whiskey.
La observación que hace Teddy sobre las cáscaras de naranja que alguien ha tirado al agua es la campanada de alerta que nadie escucha. Teddy mira flotar las cáscaras y piensa (y dice en voz alta) que la única prueba de su existencia es que él las vio, que si no las hubiera visto ni siquiera estaría conciente de su existencia, frase que es interrumpida por su madre que le pide busque a su hermana, ignorando por completo lo recién dicho por su hijo. “Dentro de pocos minutos, las cáscaras sólo flotarán en mi mente”, agrega Teddy después. Más adelante, cuando sale de la cabina del barco hace la comparación consigo mismo: “Cuando salga por esta puerta, puede que sólo exista en la mente de todos mis conocidos (...) Puedo ser como una cáscara de naranja”.
La discusión filosófica que emprende Teddy con Nicholson pareciera sin embargo desviar nuestra atención sobre cualquier idea sombría. Su creencia en la reencarnación, sus ejercicios de meditación, su separación de la idea de la emocionalidad, aunque inusuales para alguien de su edad, parecerían darle un sustento que, cuando menos, convierte a Teddy en una suerte de outsider precoz.
La historia transcurre en un fluir tan sutil que sin embargo, alberga 4 partes distintivas: la cabina y la discusión familiar, Teddy solo escribiendo en su diario, la conversación con Nicholson y el final. Todo se resuelve en las últimas 3 líneas. Y “resolver” es un decir, porque finalmente le queda al lector imaginar su propio final, sugerido de manera tan abierta que cualquier versión personal puede ser correcta. We shall never know.
Desde el punto de vista de los "consumidores de manzanas" (apple eaters), la filosofía de la encarnación de Teddy es una propuesta terrible ya que para Teddy es ridículo temerle a la muerte: "Uno no hace más que salirse del cuerpo cuando uno muere. Por dios, todos lo han hecho miles y miles de veces. El mero hecho de no recordarlo no quiere decir que no lo hayan hecho. Es una tontería".
Por otra parte, parece quedar entredicho que una situación en la que Teddy muriese a causa de una fractura del cráneo por un empujón que su hermana le diera a la orilla de la alberca vacía, NO sería diferente a una situación en la alguien le pusiera a él una bala en el cogote. ¿Por qué temerle a ésto si él simplemente cambiaría de cuerpo? ¿Qué diferencia existe entre esta situación y una masacre causada a mansalva por una dictadura? Entonces, ¿por que temerle a una dictadura? Desde el punto de vista de los comedores de manzana, es "lógico" que las propuestas de Teddy sean terribles, ¿no?
Bien interesante el proyecto, Jacinta. Gracias.
(La traducción del original en inglés al español es mía)
Ciertamente esa resolución sugerida es en mi opinión un fin? excepcional.
legalv | 10 de Febrero de 2007 - 09:58 PMComo nota añadida a este relato, Teddy es una de las encarnaciones de Seymour Glass, "protagonista ausente" de otros libros de Salinger como Franny, Zooey, además de ser el protagonista del día perfecto para el pez plátano.
Excelente propuesta la de examinar estos nueve cuentos.
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