26 de Enero de 2007
El lado humano de los blogs
Aunque las estadísticas y los estudios aseguran que la mayoría de las personas que escriben un blog son adolescentes y adultos jóvenes no mayores de 30 años ¿cómo saberlo a ciencia cierta? Se estima que hay millones de blogs (el último conteo que encontré decía que eran más de 80 millones), no todos ellos activos. Rastrear con exactitud la edad de todos los que escriben uno es una tarea muy difícil.
El caso es que hace poco Boing Boing, uno de los blogs más leídos, mencionó al que podría ser el blogger de mayor edad del mundo: se trata de Donald Crowdis, de 93 años. Su blog, llamado Don to Earth habla de los más variados tópicos. Muchas de sus entradas son recuerdos de su vida y esta semana conmocionó a sus lectores con un post titulado “It bothers me I have to go” (Me molesta tener que irme), donde hace una seria reflexión sobre su deseo de no morir. Su honesto planteamiento no parte del temor a la muerte sino de todas las cosas que le ha faltado hacer en la vida y las que todavía quiere hacer.
Interesante es también el alud de comentarios que generó la entrada y la actitud de muchos, compartiendo sus impresiones sobre la muerte de familiares mayores o sobre su propia vida, sobre todo porque la muerte, a pesar de ser la única certeza que tenemos, sigue siendo un tema delicado y casi tabú de discusión.
Siempre hay gente que le parece que es superfluo que algún desconocido escriba sobre su vida y sus pensamientos, pero me parece que reflexiones como la de Crowdis son comunes a todos nosotros. Y ahí está, sin duda, el gran valor de los blogs. Obviamente hay miles que podrían desaparecer por su contenido totalmente inútil, pero poco a poco, leyendo referencias aquí y allá, es constante ir encontrando blogs sobre los más diversos tópicos con los cuales podemos nutrir nuestra propia curiosidad sobre los demás seres humanos. Y es de lo más normal hasta crear amistades entre blogueros o reconectarse con amigos con los que se había perdido contacto.
Es curioso cómo los blogs, lejos de ser una moda pasajera, se están consolidando como una fuente de diverso tipo de información y como auxiliares para complementar un lado de las noticias que por lo general no leemos o vemos en ninguna parte, digamos, un lado más humano. Muchas de las páginas electrónicas de los principales periódicos cuentan ya con una sección de blogs. Algunas los utilizan para plantear discusiones interesantes, como la que se lleva a cabo en los blogs dedicados al arte en The Guardian, que pregunta “Can critics and artists be friends?” (¿Pueden los críticos y los artistas ser amigos?).
Uno de los asuntos que me parecen fascinantes de esto de los blogs es, para los que han continuado con la disciplina de mantenerlo activo, esa necesidad indiscutible de decir algo a los demás. Una especie de lanzamiento cibernético de mensajes embotellados, para que arribe a la costa de cualquier computadora. Los blogs han convertido a internet, sin duda, en un espacio más democrático y más flexible que otros medios como la prensa o la televisión. No se necesita ser famoso, ni saber redactar muy bien, ni ser un gran intelectual para abrir uno. Tampoco se necesita tener una vida espectacular llena de aventuras. En realidad, ni siquiera se necesita decir la verdad.
Acceso a una computadora y ganas de escribir es lo único que se necesita para formar parte de una inmensa red de voces que, si un extraterrestre viniera y las examinara en otra galaxia, tendría un vasto mosaico de la vida contemporánea en la tierra con sus experiencias, sus noticias, sus tonterías, sus frivolidades, su cultura, sus miserias, sus recetas y todo lo que compartimos en este mundo virtual, espejo de la realidad.
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Rodrigo Peñalba | 27 de Enero de 2007 - 12:05 AMGracias Rodrigo por compartir el link de The Guardian mencionado acá. :)
Jacinta | 27 de Enero de 2007 - 12:09 AM=)
Rodrigo Peñalba | 27 de Enero de 2007 - 12:13 AMHola Jacinta. No he leído el artículo de Donald Crowdis todavía. Me parece conmovedor. En lo referente a morir sin cumplir metas en la vida, me parece interesante el concepto japonés del "ikigai" que básicamente se traduce en la razón de vivir, aquello que en la vida lo hace querer despertarse a uno todos los días. Es una forma de vivir lo que uno quiere hacer día tras día, sin esperar. Valga la paradoja: uno se muere por realizar el ikigai.
El ikigai, o cualquier correspondencia cultural, es uno de los elementos particulares de la vida en comunidades del mundo con el mayor número de ancianos mayores de cien años que viven en excelente estado de salud física y mental. Estas comunidades son poco comunes. El 29 de enero, en efecto, comienza un estudio en alguna parte de la península de Nicoya en Costa Rica, en donde existe una buena cantidad de personas mayores de cien años que viven en buenas condiciones físicas y mentales. Es un tema importante para los blogueros viejos como yo. Si te interesa saber más sobre este tema, dale un vistazo a mi blog (http://literatura.typepad.com).
Y no es que mi blog sea mi ikigai, pero sí es un instrumento que me sirve para expresarlo.
Hola Jacinta. Como te decía anteriormente gracias a tu blog he encontrado muchos otros que ahora forman mi lista de los lugares que visito, incluso diariamente. A mí me parece que los blogs ofrecen una sensación de cercanía con personas que en otras condiciones no podríamos contactarlos, como tu caso, por ejemplo. Así que es genial poder conversar a través de los comentarios con el autor /a del blog y los otros asiduos lectores.
Buen dato sobre el posible blog mas antiguo, y sensible el caso del autor. De hecho creo que los blog han humanizado al internet, los que escribimos ya no somo meros buscadores de informacion, sino somos generadores de informacion, e interactuamos con otras personas, a las que leemos cuando comentan, a las que respondemos... simplemente lo que pasa ahorita. somo dos personas que tal vez nunac nos veamos, sin embargo podemos compartir este momento son las sensaciones y sentimientos que implica.
Una abrazo desde Lima.
Javier | 24 de Febrero de 2007 - 09:04 PMAtente al tema del artículo e intenta aportar novedad a la discusión.
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