4 de Enero de 2007
Bebo, luego... ¿escribo?
Hay escritores que les gusta enfrentar su oficio con un par de copas adentro. O en realidad, con un par de botellas. Larga es la lista de escritores aficionados al alcohol: Hemingway, Bukowski, Faulkner, Scott Fitzgerald, Kerouac... esta comunión entre escritores y alcohol sirvió de pretexto a Mark Bailey para escribir un libro sobre el tema.
Hemingway & Bailey's Bartending Guide es un curioso libro aparecido a finales del año recién pasado, donde se enumeran a autores estadounidenses y sus cocteles favoritos, junto a la receta para prepararlos. El libro incluye además ilustraciones de Edward Hemingway, nieto del autor de El viejo y el mar. Junto a todo ello, hay fragmentos de textos de los autores en los que se habla del oficio de beber y alguna frase que posiblemente resuma la filosofía alrededor de beber que, con tanta vehemencia, practicaban estos autores.
"Un hombre no existe hasta que está borracho" dijo Hemingway alguna vez. Y Faulkner aseguró que "la civilización comienza con la destilación".
¿Pero cuál es la relación, en apariencia tan frecuente, entre escritores y alcohol? ¿Se puede escribir estando borracho?
Carson McCullers solía mantener un termo con té caliente mezclado con sherry y bebía del termo durante sus horas de escritura, durante todo el día.
Raymond Chandler había dejado de beber y todo iba bien en su estrenada sobriedad hasta el momento en que se atrasó con un guión que debía entregar pero que no podía terminar porque tuvo un bloqueo de escritor. La única manera de superar el bloqueo fue... volviendo a beber. La leyenda dice que ese guión fue uno de sus mejores trabajos.
Charles Bukowski escribía mientras escuchaba música clásica por radio y bebía whisky o cerveza durante toda la noche.
Hemingway, a pesar de su fama de bebedor, no lo hacía mientras escribía. Lo hacía después de terminar su horas de escritura. Sus años en Cuba lo hicieron preferir el mojito por sobre todas las bebidas.
El alcohol ejerce cierto efecto deshinibidor que quizás, para algunos, es necesario para destrabar las cerraduras de su imaginación, su pudor personal o sus emociones. Sin embargo, pasada cierta dosis, el alcohol también nubla la mente. ¿Será posible escribir por ejemplo, una novela, estando totalmente borracho? Aparentemente algunos autores sí pudieron hacerlo y varios de ellos lo lograron con brillantez. Y aunque no tenemos testimonio exacto de los estados alternos de sobriedad y embriaguez con que fueron escritas algunas novelas, habrá que creer que sí hubo momentos en que el texto debió afrontarse desde la conciencia de la abstención. Porque a fin de cuentas, escribir implica varias etapas de intenso trabajo que no se realizará de manera automática ni de cantina en cantina. El que sigue creyendo que ser escritor es estar borracho todo el tiempo y que los textos se escriben solos, lo siento: escribir implica trabajar, no hay cómo esquivarlo. También es errado pensar que todos los escritores somos aficionados a la bebida y a la parranda, por el simple hecho de serlo.
Es posible que el elemento "soledad" influya grandemente en esto del beber. Recordemos que escribir es el oficio más solitario del mundo. Debe uno aislarse, encerrarse, estar a solas consigo mismo, su mente, sus palabras y sobre todo, con sus obsesiones personales. Y hay gente para quienes la soledad es simplemente invivible. Por otro lado, hay gente que no comprende que un escritor, cuando escribe, necesita, ansía y desea estar a solas, a toda costa. Quizás ahí un par de drinks no caen mal.
Otra suposición es que ese aislamiento, el enfrentamiento con los fantasmas y obsesiones personales y posibles frustraciones a la hora de redactar, "obliguen" a un par de cocteles para desconectar el cerebro del lado oscuro que puede posesionarse de un escritor en dichas soledades. Pensemos también en la cantidad de escritores y poetas suicidas. El mundo de la literatura no es precisamente un paraíso...
Hay gente que cree que quien escribe embriagado o drogado no es capaz de hacer un buen trabajo o que su trabajo no es "meritorio" porque escribió, digamos, en un "estado alterado artificialmente". Me permito disentir. A fin de cuentas, alcohol o drogas no te transportan a otro planeta sino a otras capas de tu interioridad, a lugares que a veces no se está dispuesto a acceder desde la sobriedad. Con esto no estoy insinuando que para escribir es imprescindible utilizar estimulantes. Pero considero que el que escribe debe conocerse bien a sí mismo y saber cómo funciona mejor a la hora de escribir. Y si siente que su lucidez y su fluidez narrativa están en su pico después de varias copas pues... ¡salud! Y a escribir.
Yo he probado ambos mundos al escribir mis tonteras etilizado y sobrio, la diferencia más notable es que mi letra es más pateada (si cabe) cuando escribí tomado. Ah, y era menos poético y más... insultante...
Hace tiempos que no lo he hecho (fue una etapa de mi vida), pero a veces el estar con una copita y con una música para volar como que lo pone a uno "in the mood".
Excelente post, Jacinta.
Saludos
Victor
Victor | 4 de Enero de 2007 - 06:18 PMMuy sabio este comentario: "el que escribe debe conocerse bien a sí mismo y saber cómo funciona mejor a la hora de escribir".
Yo no soy escritor profesional pero me gusta escribir. Lo que sé es que el vino o la cerveza me dan sueño. Por eso, una copa antes de escribir me da razones para tumbarme y no para llenar cuartillas porque mis siestas son interminables. Por otra parte, si de festejar se trata, el vino o la cerveza me despiertan el ánimo, pero para estar sólo y escribir, pues no…
Carlos | 4 de Enero de 2007 - 08:22 PMJa esto me recuerda el otro cliché de viciosos al que se supone debería de pertenecer yo: los arquitectos borrachos y sobre todo pijiados je.
Pues bueno, a veces he llegado a pensar que pasaría si pruebo la mariguana y me doy cuenta que en efecto podría ser buena para mi trabajo... jaja... pero no, tampoco todos los arquis la queman, de hecho diría que después de cierta edad son muy pocos; pero bueno, si alguien siente que lo ayuda, pues adelante, todos nos ayudamos a nuestro modo, yo con música, otro será con una birrita, otro será con un purito o después de hacer el amor.
Todo se vale siempre y cuando sea para bien.
analu | 4 de Enero de 2007 - 11:27 PMAlcohol, drogas, son muchos los métodos que los autores usan para intentar crear mundos originales.
Más que una buena broma o un chiste regular, todos los comentarios sobre el beber y escribir reflejan un casi total deconocimiento de la ADICCION como fenómeno fisico-químico que destruye sin compasión y consideraciones a los que coquetean con el C2H5OH aunque en sus tumbas resalte:Escritor y Poeta en vez de la verdad: OTRO MAS QUE LO MATO EL ALCOHOL!Fenómeno complejo y con poderosos intereses económicos el alcoholismo(adiccion al alcohol)es, después del cigarrillo, la droga que más gente mata (mata 30 veces más que todas las otras drogas juntas)y sigue tan campante!!!Palabrería académica, malabarismos literarios, adornos y demás yerbas aromáticas no pueden, ni podran nunca, disimular la ignorancia..."Mi pueblo perece porque le faltó CONOCIMIENTO"...Los primeros ignorantes de los efectos nocivos del alcohol son los mismos bebedores.Cada uno de esos bebedores tiene su propia justificación pero...:"El alcohol tiene muchos defensores pero, no tiene defensa"(Abraham Lincoln).Gracias...si es que publican el comentario!
Jardany Zincaló | 23 de Septiembre de 2009 - 05:17 PMCreo que Jardany Zincaló es un (a) alcoholico (a) arrepentido de su ingesta alcoholica y que por lo tanto moraliza a los demás. Estoy casi seguro que asiste a AA y que habla desde allí. Opino que si vive amargado por no poder beber màs no trate de amargarnos la vida a los que disfrutamos tanto el alcohol, gracias
José Antonio Vazquez | 5 de Noviembre de 2009 - 07:18 PMAtente al tema del artículo e intenta aportar novedad a la discusión.
Recuerda que el insulto nada tiene que ver con la libertad de expresión, por tanto si tu comentario resulta insultante u ofensivo será borrado.
