23 de Octubre de 2006
Cigala, Picasso, Flamenco
Diego Ramón Jiménez Salazar fue rebautizado como Diego El Cigala por el mismísimo Camaron de la Isla, uno de los cantaores de flamenco más populares de todos los tiempos. Diego nació en el barrio popular de El Rastro, en Madrid, en 1968, y como muchos otros cantaores, comenzó cantando en las calles, en tablaos y peñas. A los 12 años ganaba su primer premio. Muy pronto, y gracias a su habilidad para marcar el ritmo, comenzaría a ser llamado para acompañar en el cante a bailaores tan importantes como Mario Maya, Faíco, Farruco, El Güito, Manuela Carrasco, Cristóbal Reyes, Carmen Cortés y Manolete. Luego se lanza como cantaor y graba su primer disco, Undebel, en 1998.
En el 2002, ya con una reputación consolidada y la admiración y el respeto de todos los seguidores del flamenco, ocurre uno de esos encuentros en que la magia y el genio se combinan para dar a luz una obra maestra: El Cigala canta boleros cubanos acompañado al piano por el gran maestro Bebo Valdés. De este encuentro, producido por Fernando Trueba, nace Lágrimas Negras. Este disco se convirtió en una sensación internacional que proyectó mundialmente al Cigala.
Después de varios premios, entre ellos el Grammy y varios discos de platino, El Cigala decide regresar al flamenco y graba Picaso en mis ojos, un homenaje al pintor hecho música. Este disco es un lujo musical, no solamente por las geniales interpretaciones del cantaor, sino también por los músicos que lo acompañan: Paco de Lucía, Tomatito, Paquete, Raimundo Amador, Josemi Carmona y Manuel Parilla, entre muchos más. Las letras de sus canciones incluyen dos poemas de Rafael Alberti, entre ellos La Paloma (en una versión absolutamente diferente a la que algunos conocimos con Joan Manuel Serrat); otros letristas de sus canciones fueron Javier Ruibal, Carlos Chaouen, Javier Krahe y Juan Antonio Salazar (uno de los letristas de Camarón).
¿Por qué un homenaje a Picasso? Lo explicó en un chat con fans en El Mundo:
(...) porque lo encontraba flamenco. Se relacionó con gente como Manitas de Plata, le hacía sus decorados al maestro Manuel de Falla, pintó tauromaquia, pintó guitarras, era trasnochador, flamenco, le gustaba el cante por malagueñas y su pintura cubista me identificaba un poquito a la manera mía a la hora de cantar y de buscar nuevos horizontes en la música, que cuelen o no cuelen, el público lo decidirá. Pero yo lo hago de corazón.Calarán, estoy segura. La canción con la que abre el disco, Chanelando, tiene un ritmo pegajoso y un estribillo que no se olvida (Y tú y tú me estás enamorando/Con esa manera de bailar por tangos).
El disco está lleno de bulerías, alegrías, fandangos y hasta una rumba con un aire cubanísimo, la movida Apenao. Destacan también Guernika (que El Cigala tuvo oportunidad de cantar en el Museo Reina Sofía, frente al famoso cuadro), Amparo y Acuarela, aunque todas las canciones forman un conjunto compacto, digno de escucharse una y otra vez, y a todo volumen. Jacinta a las 03:34 PM | Referencias 0
Sencillamente maravilloso, musica que llega al alma y te traslada a todos los confines del Universo, gracias por compartir tu talento.
MariAn | 20 de Enero de 2010 - 09:46 PMAtente al tema del artículo e intenta aportar novedad a la discusión.
Recuerda que el insulto nada tiene que ver con la libertad de expresión, por tanto si tu comentario resulta insultante u ofensivo será borrado.
