12 de Octubre de 2006
Manlio Argueta: "Siento que estoy comenzando" (y 2)
(Segunda y última parte de la entrevista a Manlio Argueta...)
Cambiando de tema, en los últimos meses parece haber mucho interés sobre su poesía…
Es cierto. En las próximas semanas aparecerá publicada mi poesía completa en Hispamérica, una editorial de la Universidad de Maryland. El compilador es el Dr. Astvaldur Astvaldsson de la Universidad de Liverpool. Me da algo de pena pues pues tenía tiempo de no sentirme poeta, pero es parte de mi historia literaria. Astvaldsson incluso descubrió poemas de mi adolescencia, que a estas alturas yo preferiría no publicar, pero el investigador dice que en la historia literaria de alguien, todos los textos son válidos, no importando su calidad.
Además, fui honrado con el Premio Naim Frashëri, que se otorga en el marco de un festival famoso en el área de la cultura balcánica, que este año cumple su décima edición. Estoy invitado para el 17 de octubre y la ceremonia de entrega del Premio así como el festival se transmiten en vivo por televisón. También se hará una publicación conmemorativa con 10 poemas míos.
Todo esto me alegra porque de nuevo revivo mi poesía, y con la aparición de mi poesía completa es un reto para mí seguir con dicho género y también con la novela.
Recientemente usted fue jurado de un concurso literario en El Salvador, y una de las cosas que se comentaron mucho es que todos los cuentos enviados tocaban el tema de la violencia y la muerte. ¿No le parece excesivo el tema de la violencia en la narrativa salvadoreña?
Pienso que algo caló de la Generación Comprometida hasta el día de hoy, en el sentido de que el escritor debe estar de cara a la realidad. Cuando los jóvenes escriben sobre la violencia se debe a que es la realidad que están viviendo ahora. Casi todos los cuentos tenían que ver con la muerte y en los poemas concursantes se hablaba de la desesperación, la ansiedad, la depresión y el suicidio.
Los jóvenes escritores tienen la tendencia de ligar la realidad a la literatura y también escriben sobre otros temas, como la homosexualidad. Es claro que hay una violencia y no me extraña que seguirá el predominio de la violencia en nuestra literatura, sobre todo en la narrativa, y en la poesía los temas de la desilusión y la desesperanza.
El tema no lo dice todo sino cómo se maneja. Entre los concursantes noté que hay manejo técnico del cuento, se maneja con imaginación el tema. Creo que lo importante es insistir en que haya disciplina y cultura para escribir. Y tomarlo con seriedad. Hoy hay más medios que los que tuve en mi época, con un click se puede leer en internet poesía de habla española, clásicos y contemporáneos y me parece que los jóvenes de hoy aprovechan mucho ese recurso.
Hablando de insistir en la cultura y disciplina para escribir, ¿cómo combina sus obligaciones como Director de la Biblioteca Nacional con su oficio de escritor?
La verdad me es difícil manipular el tiempo. A veces ni yo me lo explico, porque hago mucha labor cultural y social, no sólo en San Salvador sino en todo el país. Tengo que aprovechar mi tiempo al máximo, aunque parezca un insociable, desprecio invitaciones de amigos o salidas. Porque además de escribir tengo que estar informado, leo mucho en internet y para estar en ese mundo que quiero interpretar necesito tiempo. Es una disciplina de mi tiempo, tengo que dosificarlo bien, organizarme.
Sigo la línea de Vargas Llosa, aunque no a todos les guste la comparación, pero él dice que la disciplina del escritor tiene que ser como la del futbolista o el boxeador: no beber, no tener vicios, ser disciplinado. En nuestras realidades no hay otra salida. Si andas en la bohemia o en las paranoias de nuestros países, si nos dejamos absorber por eso, ya no escribiríamos. Ante eso, el escritor tiene que disciplinarse.
A estas alturas del campeonato, ¿cuál podría decir que fue el aporte de la Generación Comprometida a la literatura salvadoreña y quizás a la centroamericana?
Creo que el mejor aporte fue la actitud del escritor frente a su realidad, a no marginarse, a no sentirse especial ni separado de la realidad. Nuestro grupo tuvo en su momento mucho contacto con otros escritores, grupos, revistas culturales e intelectuales de toda la región y eso creó un intercambio de ideas que, aunque no todos estuviéramos de acuerdo, lo importante era el diálogo.
Pienso por ejemplo que estos muchachos que ahora escriben sobre la violencia es por influencia nuestra. Lo que habrá que ver es qué ocurre con ellos cuando esa realidad se desvanezca, si perderán su tema narrativo. Por eso lo importante es escribir con calidad y pensando en la permanencia, hacer trascender esta realidad en el tiempo.
A mí por ejemplo mucha gente me dijo que acabada la guerra se acabó Manlio Argueta, porque yo había escrito mucho sobre la guerra. Y eso me lo dijeron hasta algunos amigos en son de broma y otra gente que lo decía muy en serio. Pensaron que acabada la guerra ya no tendría sobre qué escribir. Pero todo lo contrario. He seguido escribiendo, y la verdad siento que estoy comenzando, que tengo mucho qué decir todavía.
(La ilustración es la portada del libro Poesía Completa 1956-2005 de Manlio Argueta, recién publicado por Editorial Hispamérica de la Universidad de Maryland, Estados Unidos).
Jacinta a las 03:57 PM | Referencias 0Conocí a Manlio en 1983 en Montreal y luego en 1986. No creo que se recuerde porque nunca trabamos amistad. No hubo oportunidad realmente. Yo era tan solo un jovencito que quería ser revolucionario. Con un amigo lo llevamos a una reunión después de una gran nevada en la ciudad. "La nieve truena" nos dijo. Desde entonces me quedó grabada esa imagen. Cada vez que camino sobre la nieve y mis pasos truenan recuerdo a Manlio. No sabía que era poeta, aunque ese año se publicaría la antología de poetas salvadoreños que él había editado. Tres años después, lo voví a conocer en Washington, DC. Fue el 15 de noviembre de 1986 y fue en mi propia casa que yo y mis compañeros habíamos prestado para una reunión. Aproveché para que me autógrafiara la antología. Desde entonces no he leído sus poemas aunque he leído casi todas sus novelas. Iré a la Universidad de Maryland a ver si consigo el poemario a como dé lugar.
Es interesante también que en esa antología hay dos poemas de Horacio Castellanos Moya. Solo son dos, pero son muy buenos. Tampoco sabía que HCM escribía poesía aunque esos son los únicos poemas de él que he leído.
Gracias por la entrevista, Jacinta. Y gracias de todo corazón por tu Jacintario, por el trabajo tan fino y el amor que le ponés a cada uno de tus artículos. Es una labor admirable.
Gracias Carlos a vos por visitar este espacio.
Jacinta | 15 de Octubre de 2006 - 12:20 AMAtente al tema del artículo e intenta aportar novedad a la discusión.
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