Paciencia, silencio.
¿Que por qué tanto silencio en este blog? Podría enumerar una camándula de motivos que van desde no tener tiempo debido a mucho trabajo y a un acumulado de pendientes que crecen sin límite alguno pasando por cosas que pasan después de las cuales uno se pregunta ¿cómo volver a la vida normal que parece tan banal? Y lo más reciente: que la computadora de mi casa se arruinó y no parece ser solucionable el problema de aquí al miércoles o jueves y eso ojalá.
Así es que antes del fin de semana, es posible que no pueda apuntar nada por acá. Lo siento y paciencia, es todo lo que puedo pedir y agradecer. Y paciencia también con la publicación de los comentarios, que sólo vengo una vez al día al café internet (no es necesario que manden el comentario 5 veces, con una basta).
Gracias y hasta entonces...
Jacinta a las 10:56 PM