12 de Julio de 2006
Tokio Blues (Norwegian Wood), Haruki Murakami
Mientras el avión de Watanabe aterriza en el aeropuerto de Hamburgo, se escucha en la música ambiental de la nave aquella preciosa canción de The Beatles llamada Norwegian Wood. La melodía desencadena una serie de recuerdos sobre su adolescencia. La historia transcurre pues, en el pasado del protagonista, quien nos habla sobre personajes que lo marcaron profundamente: su amigo Kizuki, quien se suicidó. La novia de Kizuki, Naoko, a quien encuentra un par de años después y con quien vive una relación complicada. Midori, la joven que conoce en la Universidad donde estudia. Reiko, la compañera de Naoko en la clínica de reposo y otros tantos.
Tokio Blues (Norwegian Wood), del japonés Haruki Murakami hace honor al blues del título. El pretexto proustiano para recordar, en este caso una canción, revive con todo detalle una época de la vida que el protagonista pensó olvidada y que prefería, por lo demás, no revisitar debido a lo doloroso de muchos de aquellos recuerdos.
El hecho de involucrar a personajes que están en la difícil transición de la adolescencia al ser adulto, podría suponer que se trata de una novela enfocada en la educación sentimental de los personajes. Pero es obvio que el talento de Murakami hace que el conjunto sea mucho más profundo. El amor, la muerte, el deseo, la soledad son los temas que rodean a los personajes constantemente.
Sin embargo, acá hay un misterio. Y para mí el misterio es cómo una novela de historia en apariencia sencilla, escrita de manera lineal, sin mayores pretenciones de lenguaje, centrada en contar la historia de sus personajes, puede llegar a apasionar al lector tan profundamente. Éste es un libro que se comienza y uno quiere leer ávidamente hasta el final. La prosa es ágil y fluida y sabe mantener la atención del lector de principio a fin.
Narrada en primera persona, describiendo lo necesario para formarnos una idea de lo que se habla, pero sobre todo, examinando fríamente los sentimientos y dudas interiores, Watanabe se nos presenta como un ser solitario y confuso tratando de comprender en sus escasas relaciones con los demás de qué va la vida, y sobre todo, hacia dónde lo lleva el futuro.
Las novelas de Murakami se han convertido en libros de culto, no sólo en Japón sino en todos los países a cuyas lenguas ha sido traducido. Son también conocidas su Crónica del pájaro que da cuerda al mundo y Sputnik, mi amor (en castellano, ambas en Tusquets).
Una lectura altamente recomendable.
Es mi libro favorito junto con El GUARDIAN ENRE EL CENTENO, TOKIO BLUES no hay comparación, la forma en que es narrada, la soledad, la persona que lo lea se sentira parte del libro.
Anonimo | 26 de Agosto de 2010 - 05:07 AMAtente al tema del artículo e intenta aportar novedad a la discusión.
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