4 de Julio de 2006
Siete segundos antes de entrar al Arca de Noé...
... y justamente cuando estoy a punto de salir a la calle, comienza a llover, así es que tomo el paraguas, me pongo zapatos cerrados y salgo porque ni modo, debo entregar un trabajo a las 3 de la tarde, camino hasta la parada del bus, me subo tratando de no pringar a nadie con mi paraguas mojado y cuando llego a mi destino, la lluvia está peor. Camino por la acera, entro al lugar, pregunto por el señor fulano, está en reunión me dicen, pero espérelo y me siento a esperar mientras pienso en la inmortalidad del cangrejo (he pensado tanto en ello que ya concluí que los cangrejos son inmortales), mientras por una ventana puedo ver que la lluvia se pone todavía peor y peOR y PEOR, entonces no tengo prisa y puedo esperar y me ofrecen un café y lo acepto, juego memoria en mi celular, estoy lamentando no haber llevado el libro de Haruki Murakami que estoy leyendo pero es que nunca me han hecho esperar en aquella oficina, a la media hora pienso en todo lo que todavía tengo qué hacer y le entrego el trabajo a la secretaria y salgo a la calle y la lluvia está MUCHO PEOR y arrecia, no tiene intención de parar ni de disminuir, espero cruzar la calle para tomar un taxi, tengo que devolver las películas alquiladas del fin de semana hoy y luego pasará la veterinaria por casa para darle el antiparásito a las nenas.
Me cuesta encontrar un taxi vacío pero por fin se detiene uno que me lleva en cámara lenta (por lo recio de la lluvia y por lo intenso del tráfico), hasta el Videocentro de San Pedro y luego va hasta mi casa y ya cuando estamos en mi callejón me dice el taxista aterrado "la calle está inundada" y yo "¿qué? acá jamás se inunda" pero me basta ver por la ventanilla y todo es agua, no está la acera, no está el asfalto, estamos en medio de una lagunilla, pienso dos segundos, el taxi no quiere seguir, son 10 pasos a mi casa, pago y el chofer me dice que cuidado se meta el agua si abro la puerta, la abro tantito con cuidado, el agua está a 2 milímetros del borde de la puerta, así es que ni modo, me quito los zapatos, me los pongo bajo el brazo, me enrollo el pantalón hasta la rodilla y salgo, meto el pie en el agua que está helada, pego un grito de lo fría que está y camino así, con el agua hasta casi la rodilla para entrar a mi casa. Mientras tanto, la Boni y la Loli ya están esperándome con sus maletitas empacadas (ratoncitos de juguete, catnip y abundante comida) por si tenemos que salir huyendo para meternos al Arca de Noé, a ellas les gusta ver llover en Macondo pero esto es demasiado, "seguro El Gran Papá Gato dejó encendidas las mangueras del cielo y por eso se está inundando la tierra", les explico a las nenas que están hechas un puñito junto a mí oyendo el golpeteo de la lluvia que dura todavía una hora mientras yo me cambio y me pongo ropa seca y tengo una reconfortante sensación de limpieza y de tranquilidad mientras afuera el mundo es una inmensa gota de agua que está lavando, destruyendo, desmoronando...
Jacinta a las 06:04 AM | Referencias 0Acaba de desvanecerse un aguacero que pasó saludando por Antiguo Cuscatlán. La colonia vecina está sin energía. Por la ventana observé las últimas gotas que cayeron sobre los techos cercanos.
Arbolario | 4 de Julio de 2006 - 06:19 AM"El coloquio de las gatas" (para la Boni y la Loli de parte de Ché):
"Hey, cuties, aquí en Washington también estuvo lloviendo a cantarotes la semana pasada. Hubieron tremendas inundaciones y hasta cerraron varios edificios de gobierno y algunas estaciones del metro porque se les coló el agua. Lo que más me saca de quicio son los rayos, truenos y centellas. ¡Grrrr! Esta noche tendré que lidiar con los cuetes, bombas y otros "juegos" pirotécnicos que la gente saca a la calle para celebrar el 4 de julio, Día de la Independencia de USA, que más bien es el Día del Terror de Las Gatas. Ya tengo reservado un escondite bien cozy en el cuarto de Celia, la hija mayor de Carlos.
Oigan, eso del Arca de Noé es un cielo. Está llena de ratones que le dan tremendo sabor a la vida. A que no saben cuál fue el primer animal que llegó al Arca de Noé… ¿Y el último? Ah, y ¿cuál es el animal más ciego de todos? Si quieren saber la respuesta visiten el blog de Carlos. By the way, para que me conozcan Carlos puso una foto mía . No es la mejor, pero creo que me veo, uh, ¡guapa!
Ronroneos,
Ché
P.D.
Eso de los parásitos es un fastidio. Buena suerte, nenas."
ANTES ME GUSTABA LA LLUVIA Y HASTA ME ENCANTABA MOJARME, PERO LUEGO DE LO QUE PASO EL ANO PASADO ...MMMM ME DA MIEDO. NO HAY NINGUN LUGAR SEGURO EN ESTE PAIS PARA VIVIR, VIVIMOS EN UN SOLO BARRANCO A PUNTO DE COLAPSAR (ESA PALABRA SE PUSO DE MODA CON STAN).
CUANDO LLUEVE MIS NENES (DOS PERROS, PORQUE AUN NO TENGO HIJOS Y MIS PERROS SON NUESTRO PORQUIEN VELAR..JAJAJAJA) SE SUBEN AL SILLON Y LOS TRES NOS DAMOS CONSUELO. CLARO, A LA PERRA LA AGUANTO PORQUE ES ENANA PERO EL GRANDE ES UN MONSTRUO TIPO GODZILA QUE JURA QUE ES PEQUENO COMO UN DUENDE ES EL MAS MIEDOSO Y AL QUE HAY QUE CHINEAR Y ABRAZAR.... DIRE YO, QUIEN CUIDARA A QUIEN, MIS PERROS O YO???
Jacinta: Así como llueve Costa Rica supongo que no queda de otra que acostumbrarse.
A propósito cuando espero en algún lugar que pase la lluvia me gusta jugar con el Poema de Cortázar que dice así:
APLASTAMIENTO DE LAS GOTAS
Yo no sé, mirá, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo,
afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana,
se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea,
ya va a caer y no se cae, todavía no se cae.
Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes mientras le crece la barriga, ya es una gotaza que cuelga majestuosa y de pronto zup ahí va, plaf, deshecha, nada,
una viscosidad en el mármol.
Pero las hay que se suicidan y se entregan en seguida,
brotan en el marco y ahí mismo se tiran,
me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse.
Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.
Pues sí, ojalá que las nenas se acostumbren (tienen en promedio 11 años de vida y les siguen asustando los truenos y la lluvia muy fuerte).
Y gracias por "el juego".
Leí el post hasta el final, suponiendo qu no se te había inundado la casa.
Ojalá que no.
saludos a las niñas
Aldebarán | 7 de Julio de 2006 - 06:16 AMY en Costa Rica que para estas aguas lo único que hay son sombrillas.
Ayer me tocó correr bajo un aguacero detrás de un bus, batallando para mover las piernas sin perder los zapatos con el agua a media pantorrilla. Casi, Casi grito Forrest! Forrest Gump! para llevar el ritmo de mis chapoteos.
medea | 7 de Julio de 2006 - 04:01 PM
Por suerte la casa no está al nivel de la calle, sino que hay que subir algunas gradas, lo cual garantiza que la inundación de la calle no se mete a la casa, por suerte, porque si no... En todo caso, las chiquillas siempre se alteran cuando llueve muy recio.
Jacinta | 8 de Julio de 2006 - 02:22 AMTienes un fragmento copiado de el Aplastamiento de Gotas de Cortazar...no lo hagas...
Cinta | 13 de Julio de 2006 - 05:00 AMAtente al tema del artículo e intenta aportar novedad a la discusión.
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