22 de Junio de 2006
Tartan Asian 4: Temas, recursos y elementos comunes
Quiero terminar esta visita a las películas de horror y suspenso asiático, detallando algunos temas, recursos y elementos que hacen de ellas, a mi parecer, un cine muy atractivo y por lo cual tantas personas nos hemos enganchado con ellas.
-La venganza (tanto entre los vivos como de los muertos a los vivos), la culpa, el apego al pasado, los espíritus como una realidad que vive paralela a nosotros, la videncia, las maldiciones, la soledad, el dolor físico, emocional, el suicidio y los problemas psicológicos, son los temas predominantes. Es interesante ver cómo se acepta como natural la presencia de los fantasmas en nuestro mundo contemporáneo y cómo ellos inciden fuertemente en la cotidianidad. También es interesante ver cómo la soledad del hombre moderno está acompañada del dolor y cómo ambas pueden ser el pasto para alimentar la venganza. La venganza vista como un motivo de vida, como el ímpetu que nos hace levantarnos por la mañana y continuar adelante, aunque una vez realizada la venganza ¿para qué se sigue viviendo?
-Es frecuente el cambio de velocidades. De por sí, el cine oriental tiene una velocidad propia, que no a todo el espectador occidental le place. Tiene una lentitud intrínseca, se pasea por las expresiones de las personas, por los objetos en las habitaciones, por el paisaje, por los sonidos. Estas películas comparten eso, pero casi siempre intensifican la velocidad cuando comienza a resolverse la trama de la historia, y en esa parte hay que estar atentos para no perder los detalles que nos explicarán algunos misterios.
-La tensión se crea precisamente con dicha lenta velocidad. El cineasta nos entrega elementos, ambientes, situaciones, detalles y, haciendo también un excelente uso del elemento sorpresa, de lo inesperado, nos sacude con algo que visualmente no estábamos esperando.
-Es también frecuente el uso de diferentes planos de realidad y tiempo: el pasado, el presente, los sueños y las pesadillas, lo imaginado, las alucinaciones, todo es usado para complementar las soluciones a los misterios.
-La música incidental es por lo general dramática y acompaña los momentos "de susto", para darles mayor intensidad. A veces una escena está en silencio y de pronto aparece un fantasma o cae alguien de algún edificio, por sorpresa, y esos momentos se acompañan con una música muy fuerte.
-Me llama mucho la atención el uso del pelo en las mujeres, sobre todo en los fantasmas. Por lo general, les cubre la cara, el pelo es larguísimo y oscuro y a veces nos permite ver un ojo (con una mirada terrible) o una sonrisa o una gota de sangre. A veces, el pelo cubre por completo la cabeza del fantasma o la persona. En The Eye 2, por ejemplo, hay una muchacha que viaja en un taxi, acompañada de uno de dichos fantasmas. Este fantasma femenino lleva dos trenzas, una hacia atrás de la cabeza y otra hacia adelante. No se le ve el rostro, pero la partición de las trenzas permite ver parte de su cuello y si mal no recuerdo, una de sus orejas.
-Es constante la presencia de niños y adolescentes como punto temático. Varias de estas películas de hecho tienen como escenario colegios (Whispering corridors, Memento Mori, Wishing Stairs). Es interesante ver cómo los directores estudian el mundo adolescente, las envidias, la competencia, el desprecio hacia el alumno menos agraciado o popular, etc. Los niños muchas veces se encuentran como fantasmas para señalar lo que está mal en el mundo de los adultos, para señalar culpables, y también para vengarse o castigar a quien les hizo daño.
-La violencia gráfica extrema es una constante en estos filmes y el motivo por el que muchos originalmente se acercaron a verlas, por morbo. Acá es frecuente ver gente vomitando, miembros amputados, gente que cae de edificios (y se oye y se mira), torturas físicas, auto-mutilaciones, etc. Y aunque suene extraño, debo decir que la violencia está colocada en sus momentos de manera justificada y no gratuita, su presencia es intencional y necesaria muchas veces, para comprender el drama por el que viven los personajes.
-Es notable la ausencia absoluta del humor. Muy rara vez (quizás en las películas con adolescentes), hay de pronto algún guiño gracioso, pero las historias son tratadas con la mayor seriedad y los dramas de los personajes son casi siempre profundamente trágicos.
Debo admitir que cuando comencé a ver estas películas me tomó un rato agarrarles la onda. La primera que vi fue The Eye, en cable. Y recuerdo que tenía gran curiosidad por ver una, porque había leído muchas referencias sobre ellas y porque los que hablaban de ellas, lo hacían con gran entusiasmo.
The Eye me sorprendió pero no me asustó ni me pareció horripilante e inmirable. Pero luego, como recuerdo haber escrito en aquella ocasión, pocas películas o escenas me pueden realmente causar inquietud o asco. No fue sino hasta ver varias de estas películas (e incluso ver los trailers en los DVD), que comprendí todo lo que hay detrás de este tipo de cine.
Las otras películas de este género que he visto hasta ahora (además de las ya comentadas esta semana) son:
The Eye (1 y 2), de los Hermanos Pang (Hong Kong).
Acacia de Ki-Hyuing Park (Corea del Sur).
Ju-on de Takashi Shimizu (Japón). El mismo Shimizu hizo la versión para occidente, titulada The Grudge, con Sarah Michelle Gellar en el estelar.
Memento Mori de Tae-Yong Kim y Kyu-Dong Min (Corea del Sur).
Por supuesto que los estadounidenses han querido repetir el fenómeno y retomar estas películas para hacer sus propias versiones, como ocurrió con The Ring y Dark Water, basadas en originales asiáticos.
Alguien podrá pensar que todos estos elementos (como el frecuente tema de la venganza o la excesiva violencia gráfica) son exaltadas en estas películas. En lo personal, y como ya he dicho durante la semana, siento que los directores tratan estos temas con mucha seriedad y me da la impresión contraria: que las moralejas son otras. Algo así como "dedícale tu vida a la venganza y verás qué mal terminas". Claro, esas son deducciones personales, pero como espectador, puedo llegar a esa conclusión, porque el director me ha planteado una historia inteligente, humana, con conflictos con los que cualquier espectador puede identificarse.
No puedo evitar comparar estas películas con títulos como Jeepers Creepers, Cabin Fever, Chuky el muñeco asesino, y las de Jason y Freddy Krueger. Ahí sí, la violencia es gratuita y es todo lo que hay, el espectador no es retado a pensar, a colaborar en la historia descifrando ningún misterio (porque no lo hay), imposible asustarse ni inquietarse porque el fin último de esas películas es invocar al morbo del público para ver sangre, decapitados, deformaciones y torturas.
Las películas asiáticas de horror y suspenso actuales me parece que han trascendido lo meramente horrorífico y se preocupan por plantear historias inteligentes, que nos ponen a pensar, a respirar más rápido, a pegar un que otro brinco del susto y a pensar en el dilema de los personajes. A pesar de tener tantos elementos y temas comunes, cada película que uno ve es diferente a las otras y sabemos, cada que nos sentamos a ver una de ellas, que estaremos confrontados a algo nuevo y no a las mismas matancingas de siempre.
Si usted pudo ver y soportar todas las versiones de Jason o Freddy o Chuky, bien tendrá estómago para ver las Tartan Asian. Le recomendaría comenzar quizás con Acacia, que es como la más "suave" de las que he visto, tiene menos violencia gráfica y no será peor que ver una película gringa de crímenes.
Espero haber contribuido en algo a llamar la atención sobre un tipo de cine que ha gozado quizás de una prensa algo sensacionalista y superficial pero que, según he tratado de plantear, tiene muchos más elementos y recursos interesantes que lo hacen muy digno de verse y entre el cual podemos encontrar verdaderas joyas.
Jacinta a las 05:49 AM | Referencias 0De tanto ver películas gringas, europeas, latinas, el cine Oriental se nos presenta como un producto fresco, original y entretenido. He descubierto este cine hace no más de un año y me encuentro rendido a sus directores, actores y músicos.
De todas calidades podemos encontrar, las hay buenas, mediocres y malas... pero en general las temáticas que nos muestran son totalmente distintas a lo que estamos acostumbrados a ver en occidente, por ejemplo, el terror de sus películas es aparente y logran asustar con artilugios muy bien pensados, música fuerte de imprevisto, raros sonidos ambientales, los personajes se mueven inconexamente, espectros desmembrados o amorfos... hasta ahí funciona bien como película de terror, pero al acercarnos al desenlace nos llevan a solidarizar con los malos de la película, puesto que fueron asesinados y pedían venganza justificada, o era una niña que la mató algún familiar, etc... entonces, ya no hay terror, sino compasión... en general las películas de terror que he visto tiene esa estructura.
Otras que me han llamado la atención son las afamadas "2046" y "con ánimo de amar", simplemente geniales, música y fotografía sublimes, actores y actrices de primera línea, como Tony Leung, Maggie Cheung, Gong Li, Ziyi Zhang, Michelle Yeoh, Faye Wong... para enamorarse de cualquiera de éstas, y otro elemento común es la cuidada puesta en escena.
El Prolífico cine Oriental es bienvenido, como también los directores de culto, cuyas películas son afanosamente buscadas por mi persona, y cada vez que encuentro alguna siempre hay algo con qué sorprenderse, por ejemplo, en "Hierro-3" de Kim Ki-Duk, los protagonistas no se dirigen una sola palabra en toda la película, el director fiel a su estilo, nos narra con imágenes y situaciones tan simples como originales..., hace poco ví "Ichi, The Killer, y es hermosamente espantosa e insoportablemente soportable... ando detrás de "Chunking Expresss", de Wong Kar-Wai, sólo por ver a la estupenda Faye Wong e incrementar mi modesta colección oriental.
Nada que decir, espero llegar a tener lo que más pueda y disfrutar del arte oriental...
Gracias Victor por tu comentario. Coincido en que la saturación del cine occidental nos hace ver el cine asiático como algo diferente.
Tengo pendiente uno (o varios) post sobre Wong Kar-Wai, pues sus películas, que andan en una onda totalmente diferente a la comentada, son excelentes.
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