11 de Mayo de 2006
Dot the i
En la noche de su despedida de soltera, Carmen es incitada a cumplir un dizque ritual de besar a un extraño, su último beso de soltera. Pero, mmm, el beso es demasiado largo, les gusta demasiado a ambos... y comienza lo que aparenta ser una película de amor más, donde el triángulo es el centro de un drama que pensamos ya saber para donde nos lleva. Pero ojo, no es tan así. Y no puedo decir más de la historia de esta película cuyo argumento nos reserva algunas inesperadísimas sorpresas que hacen de Dot the i una película interesante.
Dirigida por Matthew Parkhill (con un historial cinematográfico bastante corto, siendo esta apenas su segunda película), Dot the i (o Punto sobre la i, como se llama en español), cuenta con la actuación estelar de Gael García Bernal, interpretando al extraño que hace tambalear las intenciones de Carmen, interpretada por Natalia Verbeke, y James D'Arcy quien interpreta al millonario Barnaby y novio de Carmen.
El argumento no nos ofrece demasiadas pistas de lo que realmente está ocurriendo, lo cual es un acierto pues así los acontecimientos inesperados hacia la última media hora de la película tienen más impacto. Éstos ocurren bastante rápido y ahí tenemos que tener todos los sentidos aguzados para no perder el hilo de lo que se va destapando. El giro argumental de hecho salva la película a nivel argumental, porque si no habría sido una regular película más con un final sentimentalón. Un riesgo que se toma el director, porque a quien no le gusten las historias de amor (en apariencia, repito), quizás no tenga el ánimo de continuar con la película, pero vale la pena esperar por el twist de los eventos.
A pesar del logro argumental, creo que las actuaciones estuvieron algo flojas. Ninguno de los 3 actores principales tuvo la fuerza suficiente para asumir su personaje. La Verbeke la sentí fuera de lugar (no supo transmitir los diversos matices de sentimientos que el personaje exigía: culpa, pasión, enamoramiento, furia, decepción, desconcierto, miedo) y Gael García no se esfuerza demasiado, quizás porque tenía que estar muy concentrado en hablar en inglés con un acento algo british, que por ratos no le salía muy mal.
De todos modos es entretenida y da para revivir una noche de tedio. También para reflexionar un poco sobre la perversidad a la que puede llegar a veces el ser humano y de hasta qué punto es capaz de utilizar a los otros (sentimientos incluidos), para lograr sus mezquinos propósitos.
Con lo del acento británico de Gael García, no creo que le cueste tanto. Me parece que estudió actuación por aquellos lugares.
Aldebarán | 11 de Mayo de 2006 - 05:25 PMSiempre es bueno ver a Gael! y en esa película...bueno es Gael
viole | 12 de Mayo de 2006 - 08:03 AMme pareció que la película abusa del recurso ese de presentar las cosas inesperadas. Al final de la película ya casi no la quería seguir viendo.
Bueno... cada uno con sus gustos.
Atente al tema del artículo e intenta aportar novedad a la discusión.
Recuerda que el insulto nada tiene que ver con la libertad de expresión, por tanto si tu comentario resulta insultante u ofensivo será borrado.
