6 de Marzo de 2006
Memoirs of a Geisha

Compré la novela Memoirs of a Geisha de Arthur Golden la noche del 4 de Febrero del año 2000 en el aeropuerto de Miami. Iba de camino a Alemania, aquel memorable año en que me la pasé en Europa gracias a dos becas como escritora. Compré la novela porque ya el año anterior la había visto en otro viaje a los USA y me llamaba la atención el tema.
La comencé a leer esa noche en el aeropuerto mismo (tenía algo así como 7 horas de espera y no había llevado libros porque ya me imaginaba que, luego de estar un año en Europa, volvería con un cargamente grande de libros, cosa que se cumplió). Luego, puesta en Alemania la terminé de un tirón. La novela se dejaba leer bastante bien, pero era demasiado previsible el final de la misma. El tono era en plan "yo pobre muchacha víctima de las circunstancias" y cientos de cosas patéticas le pasaban a la tipa antes, durante y después de ser geisha.
Lo bueno del libro era el descubrir el velo de misterio y malas interpretaciones que para el mundo occidental ha tenido la imagen de la geisha, siendo la principal que ellas son "prostitutas refinadas". Si se quiere aprender o saber algo más científico y exacto sobre el mundo y la cultura de las geishas, obviamente no es la novela escrita por un estadounidense la que habrá de develarnos el misterio. Pero como dije, yo accedí por curiosidad literaria y me topé con una novelita leíble.
De lo más rescatable del libro (pese a su muy rosa historia de amor), son precisamente los diversos rituales y procesos de aprendizaje por los que pasa una geisha, la minuciosidad del maquillaje, el significado de los kimonos y las complejas relaciones de poder (y casi que de esclavitud) que se suscitan en el mundo de las mismas.
En fin, un libro que me había dejado un buen sabor de boca pero que, en alguna de las inevitables reducciones que tuve que hacer de mi biblioteca al mudarme, se fue. Y se fue dos veces, porque luego alguien me lo regaló.
Por lo tanto se comprenderá que tenía interés y curiosidad por ver la película dirigida por Rob Marshall (el mismo de Chicago), producida por Steven Spielberg (quien parece estar en todas) y con música de John Williams, aunque debo decir que no iba desbordante de emoción por verla, porque el trailer no me decía mucho.
Cuando iba entrando a la sala, vi que en la de al lado estaban dando Walk the line y estuve a 7 segundos de entrar a repetirla (tanto así me gustó). Y eso hubiera sido lo más sabio de hacer.
Lo primero que me molestó de la película es que estuviera hablada en inglés. Porque digo, a estas alturas del campeonato, que ya hemos visto películas de Kurosawa, Wong Kar-Wai, Zhang Yimou y otros directores tailandeses, iraníes, suecos, en que los actores hablan en cantonés, en mandarín, en tailandés y hasta en lenguas muertas, si tomamos en consideración la película de Mel Gibson en arameo antiguo (y ahora está rodando en maya y en náhuatl), ¿por qué no rodaron ésta en japonés? Me hubiera parecido lo más lógico, dado el tema. ¿Que una china hizo de geisha japonesa (con la consecuente indignación de los japoneses)? Hombre, todos los actores de La Pasión de Cristo aprendieron arameo antiguo. Así es que ya no hay excusas posibles en ese sentido. Y dirán misa los fans de Ziyi Zhang quien interpreta a la protagonista Sayuri y quien también apareció en 2046 y en mi archi-favorita Héroe, pero aquí sí que no me gustó pero para nada.
Luego, no sé, pero me pareció tan aburrida que estuve considerando seriamente dos opciones: salirme o dormirme. Soporté heróicamente despierta y hasta el final. Y no me aburrió porque ya conociera la historia, sino porque había algo que navegaba en lo superficial y que nunca me convenció ni me conmovió.
De hecho, ya no voy a seguir desgastando la preciosa yema de mis dedos escribiendo sobre esta película que bien me hubiera ahorrado ver. No pierda su tiempo yendo al cine a verla. Si al caso mejor tengan paciencia y véanla en cable. No se pierden de mucho. Y de los Óscares que ganó, estaría de acuerdo con el de mejor vestuario, pero ni tanto. En fin...
Recomendación para mi matata.
Aldebarán | 7 de Marzo de 2006 - 05:21 PMA mi tampoco me gusto. La novela es muy floja, es cierto, pero se deja leer. La pelicula, en cambio, no. Resulta superficial, un bodrio y un desperdicio. Lastima que no se aprovechara ese racimo de buenos actores que se ven forazados a mezclar horrorosamente el ingles y el japones.
batcat | 8 de Marzo de 2006 - 11:52 PMola soiy una de tus mas fans y quiero que mañana por la tarde me traigan la cancion de raxim mi que wai porfavor myxas gracias
y muxos saludos.................
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