22 de Diciembre de 2004
La Justicia sueca prohíbe interrumpir con anuncios las películas en televisión
Extraído de TVDreams (http://www.dreamers.com/foros/tvdreams/index.html):
El «Stockholms Tingsrätt», o Tribunal de Estocolmo, ha condenado a la
cadena TV4 a pagar una fuerte indemnización y los gastos de juicio a
los directores de cine Vilgot Sjöman y Claes Eriksson, por haber
violado la calidad y concepto artístico de sus películas. Lo más
importante de esa sentencia, que por ser la primera en su género ha
sido calificada de «histórica», es que podría servir de precedente
para evitar que las televisiones interrumpan la transmisión de los
largometrajes con fines publicitarios.
Vilgot Sjöman y Claes Eriksson habían demandado a TV4 por «adulterar»
y «destrozar» sus producciones «Alfred» (una polémica biografía del
creador del premio Nobel) y «El tiburón que sabía demasiado» con
anuncios. El texto de la sentencia afirma que «los cortes realizados
durante los largometrajes con objeto de emitír publicidad -costumbre
que por otra parte no viola la Ley de Televisión y Radio del año 2002-
crearon un no deseado anticlimax en los relatos de Sjöman y Eriksson y
violaron la calidad artística de sus obras».
Un gran número de amantes del buen cine que se habían reunido en la
antesala del tribunal celebraron la sentencia con hurras y aplausos.
Según Vilgot Sjöman, esa victoria supone un ejemplo para toda Europa.
El director no cabía de satisfacción y, a pesar de su fama de huraño,
dedicó mucho tiempo a la Prensa para poder arremeter contra las
televisiones nórdicas y acusarlas de haberse americanizado y de
comercializar el arte: «No es deseable que se aprovechen del buen
nombre y fama de los creadores para conseguir los codiciados ingresos.
En la televisión, como en las salas de cine, las películas tienen que
emitirse desde el principio al final sin interrupciones inútiles que
además de cortar el hilo de la narración, destrozan el ambiente creado
por el director». Por su parte, Eriksson aseguró que fue «muy
desagradable» ver su película en televisión: «Desde que rodé «Macken»
en 1986 mi política ha sido siempre no participar en ninguna clase de
publicidad ya que hacerlo es una prostitución o forma de venderse».
En el 2000, la citada televisión adquirió los derechos de autor de las
dos películas. Siguiendo su costumbre, interrumpió la emisión cuando
era mayor el grado de suspense de uno de los pasajes. Ese descanso no
deseado hizo poner el grito en el cielo a los productores que
decidieron llevar a TV4 ante los tribunales por haber «violado el
carácter de su arte». Göran Ellung, jefe de Información de TV4, se
declaró «asombrado» al conocer la opinión del Tribunal, pero opinó que
en el futuro se incluirá una cláusula extraordinaria en el contrato de
compra que les permita hacer las pausas que se consideren necesarias.
Buenas,
la verdad es que ver algunas películas en la TV es una odisea. Que te corten una escena importante, una conversación, que no empiece inmediatamente después de donde se dejó... Además de lo que se comenta en cuanto a que la película está concebida para verse sin interrupciones, perder la atención del espctador (y su implicación con la peli), etcétera.
y con las series de TV, pues suelen marcar una pauta a seguir con fundidos en negro de escena a escena. Claro que cuando llegan a España eso se lo saltan y si hay que poner 40 minutos seguidos de serie y después 14 de publicidad para terminar con los 5 minutos de serie que faltan, pues lo hacen y tan a gusto que se quedan.
byez
Seth_Geko | 23 de Diciembre de 2004 - 09:37 AM