31 de Marzo de 2004
Byrne provoca una rebelión en el Cervantes
Resultó espectacular. David Byrne se presentó en el Cervantes junto a una formación de cámara originaria de Austin (Texas) y varios percusionistas, así como un bajista. Él mismo se encargó de las guitarras.
El programa del concierto (que comenzó con media hora de retraso y bajo el erróneo nombre de "Uh-Oh") comprendió temas de su etapa en solitario y otros de Talking Heads, claro que con arreglos para los músicos que estaban en el escenario. El amigo Byrne siempre trató de dirigirse al público en castellano, logrando levantar ovaciones en muchos momentos, así como peticiones espontáneas por parte del público.
La cosa se fue caldeando y varios asistentes se levantaron a bailar, cosa que los encargados de sala trataron de mitigar. No lo consiguieron. En un momento media sala estaba en pie en los pasillos, bailando, tocando las palmas... para el final toda la sala estaba fuera de sus localidades.
Tres bises, divertida comicidad de Byrne, bailes delirantes por su parte y simpatía a raudales.
Queda clara una cosa: los viejos éxitos de los Talking Heads gustan más que los de su carrera en solitario.
Lo Mejor: temas de Talking Heads como "Naive Melody", "What a Day That Was", "I Zimbra", "Road to Nowhere" o "Once in a Lifetime", cierre genial del concierto. El ambiente de la sala.
Lo Peor: ni un tema del disco "Rei Momo" (por claras imposibilidades técnicas, pues requiere una gran formación musical). El público quería más Talking Heads y no tuvo suficiente.
Sergio Hardasmal a las 10:44 AM | Referencias 0