1 de Septiembre de 2006
Excelsior!
Si Kirby levantara la cabeza posiblemente quisiera que un personaje de Sin City volviera a traer a Stan Lee por sus fueros by any means necesary pero a falta de buenos redaños, y liquidez en los tiempos del bitorrent, se conformaría con borrar de su agenda de contactos del móvil al bueno de Lee.
Todo esto suponiendo que, como yo, no quisiera ver su herencia (La Herencia del comic de antaño) mancillada.
El reality ha salvado a la televisión desde hace una década. El Reality: un super heroe fascinante cuyo poder, la votación por sms, no sólo ha traido los tiempos de gloria de un share por encima del 30% si no que ha conseguido que las arcas de las productoras independientes se llenen de una manera tan sexual que les ha convencido de cometer el mismo desaguisado que la televisiones tradicionales: esto es tener una estructura y gastos fijos. Y eso que "Todo va a cambiar".
Pero el Reality da un giro inesperado y se convierte en una lazada de Mobius. Un reality que se basa en ficción para crear un super heroe real.
Who wants to be a Superhero? es la quintaesencia. Aspirantes, pongamos, profesionales de las convenciones de comics se declaran en público, calándose leotardos de lycra, y frente a la TV declaman retailas de frases y poses Kirby aspirando a convertirse en avatarés de comic, series o, si por favor, películas.
Y Stan Lee observa placidamente. Te iba a desear que Heffner te invitará a una de sus fiestecillas pero veo que ya lo ha hecho.
Los superheroes caen uno a uno dejando para la Final a Fat Momma (Nell Wilson, experta en ventas on line y madre soltera), que puede crecer hasta cinco veces su talla cuando tiene hambre (si, han leido bien) frente a Feedback (Matthew Atherton, ingeniero de software quien absorbe poderes y habilidades de videojuegos generando un retroalimentación que corrompe todo aparato electrónico en un radio de cinco metros; aunque los microondas le dan dolor de cabeza).
Es la gran final. Muchos han sido los superhereos que han pasado por el veredicto de Lee sin conseguir su sueño. ¿Todos? No, es posible que exista un posibilidad. Si un gran poder conlleva una gran responsabilidad también trae parejo un némesis por eso uno puede no ser un gran heroe pero si un gran bastardo.
Es tan surrealista que no se si me encanta o no.
