20 de Febrero de 2006
Pelea en el barro
Por que a mi si que me gustó Munich. Y mucho.
El pequeño Lebowski que esto escribe disfrutó medianamente en la sala pero Munich es de esas que te van gustando más a medida que te distancias del momento de verlas.
Por que nada sobra, nada falta y la sensación de larga duración: tostón en la sala; desaparece en cuanto sales.
Entiendo el ruido generado, prepotencia no me falta. La película busca posicionarte en una juego que nadie gana, hacerte entender que el pobre Eric Bana aprieta el gatillo por algo que él cree justo. Pero también juega a posicionarte en todo lo contrario. En que si bien nadie gana es seguro que todos pierden y que nunca aprietan el gatillo por algo justo.
Casi todas las críticas negativas que leo sobre Munich apelan a que "Este no es mi Spielberg, que me lo han cambiado". Problemón. Cuando uno ya es una marca no puedes trabajar tranquilo pero no es así. Spielberg ya viene avisando desde hace unas cuantas películas que se la viene sudando todo.
Creo, me da la sensación, que su distancia frente al posicionamiento le enriquece como perfeccionista. Creo que está buscando lo que Kubrick consiguió a partir de Espartaco: el funcionamiento perfecto de una película como hecho fílmico.
No hay emoción apenas en Minority Report, sólo descoloque, incomprensión. No hay motivo en "La Guerra de los Mundos". Sólo matanza indiscriminada. No hay por qué.
No hay sensación en "Munich", si bien el protagonista la busca sin parar pero, no tio, aquí no hay búscala, en otra película. Preste atencíon a los ultimos momentos de la cinta donde Eric Bana invitá a Geofrey Rush a cenar. Uno compasivo, confidente quiere zanjar todo, sentirse a gusto. "No" contesta Rush. Su cara es una máscara, mira al otro con cara de "¿no has entendido nada verdad?". No, como muchos espectadores.
No hay posicionamento en esta obra engranada como un puñetero reloj de cuco. Nada sobra y nada falta y cada momento es inevitable. Es el que tiene que venir después. Hay un desapasionamiento brutal en varios puntos de la película: la muerte de la asesina a sueldo, la muestra del cadaver desnudo del impresionante Ciaran Hinds, las escenas de sexo, el duelo dialéctico con el palestino. Nadie gana.
Por eso no es una película de Spielberg pero si una de las mejores que Spielberg ha hecho. De la misma manera que ha conseguido un punto todo lo equidistante posible, ha elegido filmar desde un bando (el que conoce) y ha conseguido que encima todas las piezas sean desde un punto de vista técnico impresionante.
Los actores, la escenografía, el movimiento de la cámara, la música.. Técnicamente es una película de estudio. Un "Casino", por referenciarla.
¿Su único problema? (no para mi) estar firmada por Steven Spielberg.
Juanpi a las 06:04 PM | Referencias 0