13 de Abril de 2005
Inauguración oficial del Congreso "Mundo Internet 2005"
A las 10:30 comienza la inauguración oficial. Siete señores de edad mediana (con traje todos, vaya) se sientan y les ajustan los micrófonos. Comienza hablando Miguel Pérez Subías.
Pérez Subías da la bienvenida a todos en nombre de la AUI y agradece la participación en este X Congreso, en activo desde 1996. Lo define como el punto de encuentro para todos los que trabajan con las nuevas tecnologías.
Hace una breve descripción de los bloques y las conferencias más destacables de esta edición, los temas “que marcarán el futuro próximo de la sociedad de la información”: el concepto de ciudad digital en su concepción más amplia, el tema de la voz sobre IP con Telefónica, los aspectos sociales de Internet --aquí habla de Internet como medio de comunicación, de la participación ciudadana y las iniciativas para acercar Inet a los no conectados, y menciona especialmente la del futuro Día de Internet (25 de octubre de 2005)-- y los derechos de autor.
Pérez Subías se mueve con delicadeza en este último punto, donde parece que a más de uno le va a correr una gotita de sudor por la frente. Afirma que es un tema en el que ellos suscriben el comunicado de las asociaciones de internautas, un tema de gran importancia para el desarrollo de la red, que hay que “abordar con tranquilidad” y “escuchando a todos los que intervienen en la cadena de valor” para buscar medidas de consenso. Por último Pérez Subías habla de la exposición comercial, que presenta novedades de los productos y servicios de distintas empresas, y que también es otro “punto de encuentro” para obtener la deseada firma electrónica.
Jesús Figueroa Granados abre su intervención, como harán casi todos los demás después de él, dando las gracias y corroborando que el Congreso es un referente para los que trabajan en el tema de la sociedad de la información. A propósito de ésta, comenta Figueroa con orgullo, España se encuentra en el grupo de cabeza de los países europeos del uso y difusión de la banda ancha, lo que implica que la SI en España sigue avanzando.
Telefónica invierte para este desarrollo 700 millones anuales, y no sólo eso, sino que pone en marcha importantes iniciativas que se van a reforzar en relación con la infraestructura de la banda ancha (y aquí hace una referencia, también delicada, a las sociedades “un tanto desfasadas” por parte de los Ayuntamientos y la Administración autonómica).
Figueroa destaca que es necesario fomentar el uso y el interés ciudadanos por la SI, darles a conocer sus posibilidades. Antes “había que ir a una biblioteca para preparar un trabajo escolar o universitario”, ahora el proceso es mucho más interactivo. Para ello también es necesario incrementar el uso de las TIC en las PYME, para ser más eficientes y mejorar la competitividad. El informe refleja que se sigue avanzando, pero esto debería avanzar mucho más. Las TIC son piezas fundamentales en mundo empresarial actual.
Figueroa enumera los agentes del cambio hacia un desarrollo de las TIC: el sector público, que ofrece una visión estratégica de la potencialidad de la SI y se ocupa de concienciar a los ciudadanos, así como de la relación de éstos con la empresa; las universidades, colegios profesionales, asociaciones empresariales y grandes empresas, que son todos elementos desde los que se expande la SI a la sociedad, y que por tanto es necesario en muchos casos que colaboren entre ellos para aumentar el impacto; y los operarios de las TIC, que deben desarrollar unos servicios más atractivos que generen confianza y seguridad en los ciudadanos. Es importante que los ciudadanos no tengan “resquemor” ninguno hacia la utilidad de las TIC.
Enrique Fernández-Laguilhoat habla con el aplomo típico de un joven manager de una gran empresa. Dice que la presencia de Microsoft en este Congreso recalca el enorme compromiso de la empresa --una empresa global, pero también “muy local”-- en potenciar la SI. Habla de la importancia de la innovación, de la cual vive Microsoft. Microsoft destina un gran presupuesto a la I+D, para hacer las vidas más eficaces y divertidas. Ellos apuestan por varias cosas:
- por que las empresas españolas usen su tecnología y puedan desarrollar proyectos sobre ella (por un momento casi pienso que se está refiriendo al software de código libre y estaba por pegar un brinco, pero no, resulta que sólo es “crear cosas nuevas” utilizando su tecnología... como por ejemplo inventar algo para “hacer la compra de manera más eficaz”).
- por la movilidad del usuario y el desarrollo de nuevas tecnologías que la potencien
- por la diversión. El directivo de Microsoft afirma que “la vida es trabajo, pero también es lúdica y divertida”. Por eso se muestra entusiasta con temas como el hogar digital y la posibilidad de la red “como medio en el que juguemos todos juntos”. Sobre esto se han hecho ya enormes avances, como el desarrollo de las videoconsolas y nuevas formas de divertirse. Entre ellas (vuelve la gotita de sudor sobre las frentes antes mencionada) está la posibilidad de descargar cosas de la red como forma estupenda de divertirse, pero siempre respetando los derechos de autor, que Microsoft apoya.
También hay un asunto que preocupa especialmente a Microsoft, que es el de la seguridad en Internet (robo datos, pornografía infantil...). Trabajan duro para evitarlo. Es un problema de la industria que todos juntos podremos resolver.
Llega el turno de Ramón Palacio, el director de Red.es, que afirma que el hecho de que este Congreso ya sea el número 10 indica que es un tema en fase de madurez. Las TIC, señala, son un reto para todos, y habría que abordarlo de manera compartida y cooperativa entre las administraciones públicas y el sector privado.
Palacio dice que la banda ancha es fundamental, porque permite la disponibilidad, pero además se necesita estimular el uso de los servicios y aplicaciones de las TIC. El objetivo es que esto sirva para algo: que el país “gane competitividad”. La mezcla de competitividad y cohesión social significa que los más avanzados tiren del carro y los que no están en la media se unan a la media.
Para todo ello, dice Palacio, es importante evitar el riesgo del analfabetismo digital. Red.es contribuye ahora ahí fuera (hay una furgoneta --él dice un autobús-- llamada todos.es, aparcada junto al edificio), poniendo a disposición del público un aula con ordenadores y conexión por satélite, para “probar” la utilidad de Internet.
Rafael Sagrario pertenece a la Administración pública, y se nota. Tiene un estilo al hablar muy diferente de los otros: es pausado, lento. “Desde el punto de vista de la Administración”, comienza, reconoce el poder de la AUI, que ofrece importantes posibilidades para tratar de percibir lo que los internautas buscan, y reconoce también su trabajo e importancia, incrementada en los últimos años.
Voy dándome cuenta, sobre todo cuando admite que “han estado por delante de nosotros”, de que lo que quiere decir es que se han peleado bastantes veces y que la AUI ha sido un rival que representaba mejor a los usuarios que ellos. ¡Vaya, está bien eso! A pesar de todo, Sagrario considera que la relación de la AUI con la Administración ha sido positiva, ya que ellos les han hecho una crítica positiva y documentada (aunque, puntualiza de nuevo, han estado más veces en su contra que a su favor...).
Sagrario informa del apoyo de la Administración central al día de Internet, que debe ser un día positivo, de alegría, “no sé si de júbilo”, reflejado en el eslogan elegido: “Vívelo”. La Administración está dispuesta a aportar dinero y su soporte en lo que sea.
Domingo Laborda también es del bando de los... funcionarios, y tiene esa ironía con poca gracia que también poseen muchos de mis profesores de universidad. Sorprendentemente, comienza su intervención diciendo que a ver si el próximo año le dejan presentar alguna ponencia y conferencia, porque a él no le gusta lo ceremonial; el público se queda un poco perplejo y los participantes un poco incómodos.
Laborda cuenta que la historia de la informática siempre ha sido un negocio, y que desde el principio se asumió que el sector privado estaría al frente de la renovación tecnológica, porque las administraciones públicas “no siguen la lógica de triunfar o perecer” (y vuelve a dejar incómodos a algunos de los presentes, que tanto saben de eso).
Sin embargo, la falta de presión de las reglas del mercado ha sido sustituida por una presión social: la Administración, como el sector privado de los servicios, también debe modernizarse. La observación empírica --Laborda da datos-- contradice eso de que el ciudadano sea escéptico en el uso de los servicios de la Administración vía tecnológica; como vemos, el último experimento ha arrojado datos muy favorables al uso del certificado electrónico.
Laborda habla de un “diabólico proceso de retroalimentación negativa”: hay una falta de medios para garantizar que nosotros somos nosotros en las relaciones de la Administración y el usuario, y esto hace que uno no se fíe del otro. Dice que hay que romper ese círculo, promover el uso de la firma electrónica y su extensión, los certificados electrónicos, y poder recibir en nuestro “buzón electrónico” las notificaciones de la Administración.
España, dice Laborda en su último intento de incomodar (y gracias por ser un poco más realista), no está bien situada en el ranking electrónico. No está mal, pero tampoco está bien, y donde peor va es en el sector público. En general, estamos corriendo deprisa, pero aún estamos muy retrasados.
Por último habla el señor Fernando Merry del Val. Cuenta que en sus tiempos estudió muchas cosas que no le sirvieron para nada, como por ejemplo la física nuclear. Una vez un catedrático citó un estudio del Banco Mundial, según el cual en el año 2000 se consideraría un analfabeto a alguien que no supiera leer, escribir Y programar.
En aquel momento les parecia una locura, pero hoy la profecía se ha cumplido. Hoy quien no sabe navegar en Internet y usar lenguajes digitales, es un analfabeto digital. La gente de 15-20 años es la alfabetizada, pero la gente mayor no sabe para qué sirve Internet y “no se sabe manejar”. Esto crea una brecha digital.
Del Val dice que la Comunidad de Madrid intenta que la SI alcance a todos los municipios madrileños. Su objetivo es la cohesión entre municipios, que desaparezca brecha digital. Para ello colaboran con Bruselas y la Administración central (a quien dan las gracias por su “apoyo, financiación y liderazgo”). Los objetivos de su legislatura son:
- que los CAPIs (centros de acceso a Internet) estén presentes en todos los municipios, porque son “las bibliotecas del s. XXI”. Ellos consideran que hay que navegar en Internet, pero “no sólo las casas que tengan buena conexión y banda ancha”.
- formalizar un contrato con Telefónica para que en el 100% de los municipios haya banda ancha. Creen que será posible.
Con eso Madrid se situaría en la comunidad líder en la SI. Pero después de estos objetivos hay un siguiente paso (y no estoy segura de si del Val ha decidido acortar su intervención y dejarlo ahí, porque no parece concretar qué paso es).
Participantes:
- Excmo. Sr. D. Fernando Merry del Val y Díez de Rivera
Consejero de Economía e Innovación Tecnológica de la Comunidad Autónoma de Madrid
- D. Domingo Laborda
Director General de Modernización Administrativa del Ministerio de Administraciones Públicas
- D. Enrique Fernández-Laguilhoat
Director de Operaciones y Marketing de Microsoft
- D. Rafael Sagrario
Director General para el desarrollo de la Sociedad de la Información del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo
- D. Ramón Palacio
Director General de Red.es
- D. Jesús Figueroa Granados
Director General de Gestión de Productos y Servicios de Marketing de Telefónica
- D. Miguel Pérez Subías
Presidente de la Asociación de Usuarios de Internet
Habria que recordar al Sr. con ironia y poca gracia, que despues de pasar por la Direccion General de Modernizacion y tener la opotunidad de cambiar las cosas, España sigue igual o bajando en el ranking.
Su gestion no ha contribuido a mejorar este pais. Esta ha sido su responsabilidad y por su mala gestion le han premiado con el observatorio. No seremos un pais profesional hasta que no exijamos cumplir objetivos a los responsables.
