28 de Diciembre de 2005
«Pentálogo» para traductores
Siempre es agradable encontrarte con alguien de tu gremio en la blogosfera. Las palabras son pistolas cargadas publica este curioso artículo, con varios consejos para traductores principiantes.
1. Cuídate, duerme todo lo que quieras. No traduzcas más de 10.000 palabras al día; es malo para la vista.2. No trabajes por una miseria, pero tampoco te preocupes demasiado por el dinero. De todas formas, no van a dejar que te hagas rico. Vivimos en el mundo de la compasión obligatoria: cuanto más haces, más te sacan.
3. ¿Confuso y cansado? ¿Estás perdiendo la noción de quién eres, qué es lo que estás haciendo y por qué? Relee If, de Kipling -en español aquí-. Si no te sirve de ayuda, relee The Gods of the Copybook Headings, de Kipling. Si esta medida tan drástica no da resultado, tómate un lingotazo de brandy. Pero no se te ocurra traducir estando borracho. Los clientes no tienen sentido del humor; creen que siempre tienen razón.
4. Si sabes escribir muy bien en tu lengua materna, ya posees una habilidad necesaria para llegar a tener éxito como traductor. El resto es trabajo duro.
5. Si no sabes escribir muy bien en tu lengua materna, cualquier consejo te será inútil. El resto es silencio.
Este texto forma parte del artículo A Fitting Trade for a Misfit (Un oficio adecuado para un inadaptado), publicado ya hace algunos meses en Translation Journal.
Desde el punto de vista del completo desconocedor de el mundo de la traducción, añadiría otra regla que seria "documentate sobre la sociedad donde se hizo la obra original". Demasiadas veces veo adaptaciones equivocadas, incorrectas y ridiculas por desconocer determinados usos, costumbres y giros linguisticos.
Josema | 12 de Enero de 2006 - 02:48 PM