5 de Diciembre de 2005
Mucho más que dos líneas
La subtitulación, además de su aplicación como modalidad de traducción audiovisual, ¿podría tener otras aplicaciones?
Pues sí, de hecho las tiene. Se emplea como un método pedagógico para el aprendizaje de lenguas extranjeras, como ya comenté hace algún tiempo.
Las nuevas tecnologías multimedia son también aprovechadas para la enseñanza-aprendizaje de otros idiomas.
En este punto, hablamos de subtitulación intralingüística: subtitulación para personas sordas o con problemas auditivos, subtitulación para el aprendizaje de lenguas y creación de subtítulos para la traducción de productos audiovisuales.
La subtitulación se presenta como otra tecnología que permite acercar la cultura y la información. Asimismo, la tecnología multimedia permite crear nuevos materiales didácticos. Internet también ofrece una solución para realizar cursos a distancia y como herramienta para la difusión de información y favorecer la interacción. En este sentido surge la necesidad de fomentar el conocimiento y utilización de estas tecnologías y de novedosas ayudas técnicas que facilitan la autonomía personal (eLearning).
Otra de las ventajas de la subtitulación intralingüística es que beneficia a personas con discapacidades auditivas, cuyos derechos pone de relieve el artículo II-86 del Tratado por el que se establece una Constitución para Europa. Más adelante os contaré un poquito más sobre este apasionante tema sobre el que pocas investigaciones se han realizado por el momento pese a la proliferación de cursos y seminarios relacionados con la SPS y la AD (subtitulación para sordos y audiodescripción para ciegos).
La Comisión de Cultura y Educación del Paralamento Europeo manifiesta que:
«subtitular las películas permite que los espectadores tengan una experiencia más auténtica de las obras audiovisuales y facilita el aprendizaje de lenguas». Eva Ruiz a las 05:00 PM | Referencias 0
