21 de Noviembre de 2005
Dualidad escultórica

Me encanta que las palabras también formen parte de las artes plásticas... la mezcla entre lo corpóreo y lo incorpóreo.
El CAC Málaga ofrece estos días una exposición muy interesante del escultor catalán Jaume Plensa.
Plensa se ha dedicado a crear elementos y decorados para montajes de ópera y teatro, principalmente en colaboración con La Fura dels Baus.
Y este otoño su arte transgresor visita Málaga, donde sus obras se mezclan bajo un común denominador: despertar emociones a través del juego de los opuestos -material e inmaterial, presencia y ausencia, razón y espíritu-.
Me gusta porque es una obra muy elaborada y personal en la que he podido interactuar con las piezas, tocarlas, entrar en ellas, caminar junto a ellas...
Como siempre, arramblo con todos los catálogos, octavillas y demás material informativo que me encuentro a mi paso... y tal y como explica Plensa, su obra «tiene como eje central la dimensión del hombre y su relación con el entorno, cuestionando a menudo el papel del arte en la sociedad y de la posición del artista». Asimismo, se define con gran claridad la estrecha relación del cuerpo humano con el "todo".
Una de las obras más curiosas de la exposición, Wispern, muestra palabras y frases grabadas en címbalos extraídas de los Proverbios del Infierno de William Blake y sobre los que van cayendo gotas de agua que se deslizan produciendo un sonido susurrante.
Bloc de notas en ristre, me quedé con estas frases:
Lo que hoy está probado, en su momento era sólo algo imaginado.Eva Ruiz a las 01:37 PM | Referencias 0Un pensamiento llena la inmensidad.
El perfeccionamiento traza caminos rectos; pero los torcidos y sin perfeccionar son los caminos del genio.
La cabeza es lo Sublime; el corazón, lo patético; los genitales, la Belleza; manos y pies son la Proporción.
Quien desea y no actúa engendra la plaga.
El necio no ve el mismo árbol que ve el sabio.
La eternidad está enamorada de las creaciones del tiempo.
No hay pájaro que vuele demasiado alto si lo hace con sus propias alas.
La desnudez de la mujer es obra de Dios.
Para el pájaro el nido, para la araña su tela, para el hombre la amistad.
La verdad nunca puede decirse de modo que sea comprendida sin ser creída.
Los hombres olvidaron que todas las deidades residen en el pecho humano.
