15 de Octubre de 2005
Traduttore, traditore...
Contundentes fueron las palabras de Cervantes:
«... y lo mesmo harán todos aquellos que los libros de verso quisieren volver en otra lengua: que, por mucho cuidado que pongan y habilidad que muestren, jamás llegarán al punto que ellos tienen en su primer nacimiento.»

A pesar de estas descorazonadoras palabras, lo cierto es que gracias a los traductores literarios hemos podido disfrutar de obras de todos los tiempos: clásicos greco-latinos, literatura inglesa y norteamericana, literatura francesa, italiana... Clásicos como éstos, vienen a formar parte de nuestro acerbo cultural de la mano de traductores como Francisco Valverde o Agustín García Calvo.
Malas, redundantes, pedantes, precisas, cómicas, sobretraducidas, infratraducidas... las traducciones pueden adoptar cualquiera de estas características. De ahí, a llegar a ser incluso más bellas que el propio original.
Don Miguel de Cervantes, usted lleva razón, pero gracias a la pluma de fantásticos traductores de la lengua española hacia su lengua materna, su obra fue difundida por todo el mundo y como consecuencia de ello hoy es la más leída. Quizás los traductores se dejaron muchas gotas en el tintero, pero aún hoy El Quijote continúa sus andanzas allende los mares.
Tras tantos años, ha decidido darle un respiro a Rocinante y ahora se mueve por la red. ¡Incluso tiene su propia bitácora!
Eva Ruiz a las 06:47 PM | Referencias 0Sin rebuscar si es traducible el "Ulises" de Joyce por su intecionada gestación y plasmación, o algo como "Las flores del mal" de Baudelaire por su forma, creo que la primera y universal frase de El Quijote es muestra palpable y clara de la imposibilidad de la traducción.. y ya no digo llegar a la "adarga antigua" y el "rocín flaco"... pero caeríamos una vez más en bizantinas discusiones, sobre que obras son traducibles, adaptables o "versioneables" (valga el palabro).
A riesgo de alargarme dejo a consideración dos ejemplos de traducción reciente con resultados muy opuestos a mi entender. La traducción al inglés de "La sombra del viento" que Lucia Graves (la hija de Robert) ha realizado, realmente plana, literal hasta rayar el ridículo en situaciones e insulsa; y por el contrario, las traducciones que Mariano Antolín Rato realizó de las novelas de Bret Easton Ellis, llenas de ritmo y que hacen que desees saborearlas tanto como lo original (ojalá esté trabajando ya sobre la recientísima Lunar Park).
Pero en todo caso, un mal necesario, la traducción. (yuy interesantes respecto a este tema, las anécdotas de Saramago supervisando particularmente y corrigiendo las traducciones de "su" Pilar del Río).
SpotlessMind, gracias por tus interesantes notas al respecto.
Me ha picado la curiosidad y he buscado cómo tradujeron "adarga antigua" y "rocín flaco" en inglés (an old buckler, a lean hack) y en italiano(targhe antiche e magro ronzino).
Supongo que no tuvieron otra alternativa. O perder como pierden en la traducción, o emplear más tiempo del que Cervantes dispuso para escribir la obra ;)
Eva Ruiz | 16 de Octubre de 2005 - 02:33 PM¿Y qué me dicen de la traducción al español de la frase al final de "Angels and Demonds" de Dan Brown?:
"... I plan to prove neutrinos have mass".
"Neutrinos have 'mass'?" Langdon shot her a stunned look. "I didn't even know they were Catholic!"
Un saludo
Lamento eso de llamar nuestra profesión 'un mal necesario'. He palpado con tristeza que para muchos es una actividad que merece el anonimato y que debe ser pagada a regañadientes.
Como casi todo lo que es cultura, por lo demás.
