20 de Febrero de 2011
John Rambo vs la sociedad
Inconscientemente tenemos en el recuerdo a la cuatrilogía de Rambo como acción pura y dura. Sin más. No es Watchmen u otras películas donde la combinación de géneros aporta más al drama pero aún así, en las películas de John Rambo se saca algo más que tiros, explosiones y muerte.
Se nos presentó a John Rambo como un lone wolf atormentado por la guerra de Vietnam (una lucha contra él mismo). La primera película se centra en este aspecto con un derrumbe al final de Rambo entre lágrimas. Y comenzó de la misma manera. La visita de Rambo a su compañero de equipo, recién muerto de cáncer por secuelas de las armas utilizadas. La parte destructiva mental y físicamente.
Pero lo más importante viene con la introducción de Rambo en la sociedad. De forma explícita, en la primera parte se nos explica el rechazo de la sociedad respecto a gente "expendable". Es importante esta lucha para entender las siguientes entregas de la saga.
En Rambo First Blood Part 2, Rambo lucha de nuevo contra la sociedad en forma de burocracia (y en segundo plano contra la tecnología). Con un Charles Napier interpretando a un marshall designado ahí "para cumplir" sin intención de hacer nada y sobretodo manteniendo el orden establecido.
Esto se liga con la tercera lucha de Rambo, la del individuo y la de marcar la diferencia por sí mismo. Si en First Blood Part II se presentaba su coronel como que esta vez ganar dependía de él mismo (conseguido al final por encima de la sociedad), hay que esperar a la tercera parte para ver esta batalla elevada a la enésima potencia con un John Rambo plantándose a los rebeldes afganos y al final yendo por sí solo a rescatar al coronel.
Tal y como ocurre con la segunda entrega y la tercera, la cuarta trata sobre algo que plantea muy al principio la tercera: eres quién eres y no hay forma de evitarlo. Esto es palpable en la conversación del coronel diciendo a Rambo que ellos (el estado/ejército/sociedad) no le crearon, solo le dieron forma. Aquí Rambo se mantiene al margen (una lucha contra la imposición y la voluntad de cambiar) y no es hasta la captura del coronel que decide entrar en acción.
Y la cuarta empieza con el mismo problema: las pesadillas de John sobre esconder quién es realmente (una máquina de matar) y deciendo ir al rescate de los misioneros. A su vez, se vuelve a plantear el tema de marcar la diferencia. Como ya ocurriera en las otras entregas, un resignado Rambo que ha perdido esa creencia en la decisión de un solo hombre, intenta cambiar de parecer a los misioneros dándoles a entender que no cambiarán nada (como concluye la película).
Tristemente el mensaje que John Rambo manda son dos:
- la sociedad no es culpable ni crea al individuo, por lo que no hay que cambiar a la sociedad sino dar salida a este tipo de individuos (en este caso Rambo rescatando siempre a quien toque).
- pese a que un hombre pueda marcar la diferencia es a tan pequeña escala que no sirve de nada. Por tanto el individualismo (puro y duro) es un fracaso.
Víctor de la Fuente a las 12:39 PM | Referencias 0