7 de Enero de 2008
Marketing pobre
A riesgo de sonar insensible, quisiera comentar sobre hasta qué punto el marketing está presente en nuestras vidas seamos más o menos conscientes de ello.
La foto corresponde al típico papel que te dejan mientras viajas en tren para luego recibir una limosna. Como no se ve muy bien dice así: Seañoras y senores soy madre de 4 ninos. No tengo marido no tengo trabajo y dificil ser paples me poides ayudar con una moneda para comer mys hijos soy infermo con corazón. Mucheas grasias
No es un mensaje al estilo "HOYGAN", es un mensaje al estilo "si estuviera bien escrito y sin ninguna falta ortográfica sería más difícil de conseguir dinero". Porque más allá de que ciertamente o no el nivel cultural de dichas personas no sea el que nos gustaría, es muy poco probable que el mensaje sea natural.
Seguramente, de estos pequeños trucos seamos conscientes, más al estar a la orden del día, pero os animo a que os fijéis en otros pequeños detalles.
Víctor de la Fuente a las 07:03 AM | Referencias 0Tienes razón y además es triste que jueguen con esas cosas. Más de una vez he visto a mujeres jóvenes (que perféctamente pueden ponerse a trabajar en lo que sea) con ese tipo de papelitos aunque la mayoría para dar más sentimentalismo utilizan cartones.
Pero lo que más me hace "gracia" es cuando en pleno verano, a unos 42ºC, mientras todo el mundo está sofocado y ligeritos de ropa, se te acerca una con "un bebé" en las manos envuelto en mil trapos. Tanto que ni siquiera logras verle la cabeza. Vamos, que si el chiquillo fuera real, estaría o muerto o al borde de perecer.
La verdad es que yo no suelo darles nada, excepto cuando me pillan de buen humor, pero el uso del marketing pobre (como usted lo llama) está llegando a límites que no deberían pasar.
Cris | 12 de Enero de 2008 - 12:07 PM