27 de Julio de 2006
You may have my body & my soul, but you will never touch my pride
You may have my body & my soul, but you will never touch my pride.
Vegeta, Prince of Saiyans. Tv-Serie / Comic: Dragon Ball Z
Para aquellos a los que les marcó Dragon Ball, seguro que el personaje de Vegeta no les es indiferente. Su dualidad entre el bien y el mal y su carácter le han hecho único. Jugaré con esta misma dualidad para sacarle un mínimo de provecho a esta pequeña perla que nos dejó Vegeta.
Seguramente no sea injustificado, pero llamar a una persona orgullosa, se suele hacer de forma despectiva. Esto ocurre porque el orgullo es la perdición de mucha gente. Porque se transforma en una cabezonería irracional, que no se admitan los errores, y que ni mucho menos se solucionen. Será cierto que es más fácil decir que 'no' desde un principio que, después de haber dicho 'sí', admitir que es que 'no'. Ejemplos muchos y en todos los aspectos de la vida que queramos buscar.
Pero el orgullo puede ser justo lo contrario a la perdición. El orgullo por uno mismo o por lo que hace puede ser el motor para la superación. Hay que sentirse orgulloso de lo que uno hace y de cómo lo hace -otra cosa es alardear de ello, etcétera-.
Ésta misma dualidad en la palabra orgullo marcó al mismo Vegeta. Se hizo poderoso gracias al orgullo. Pero también vivió muy amargado por culpa de éste.
Seeking the balance in life
Víctor de la Fuente a las 04:51 PM | Referencias 0