12 de Junio de 2006
Advergaming, jugando con el producto
El advergaming se sitúa como una de las más herramientas con más potencial y futuro de las técnicas de marketing. Potencial por la versatilidad que ofrece su variante más flexible: crear juegos para interactuar con la marca / producto. Y futuro por pertenecer a un sector con un incremento en horas dedicadas (en contra de ver la televisión por ejemplo). Además, su interactividad aumenta la calidad del impacto en el público ya que éste se encuentra con una actitud mucho más activa mientras está jugando. Siguiendo la estructura del enlace de la wikipedia, el advergaming se subdivide en tres categorías:
Primero, la creación de un juego (mini juego casi siempre) específico para cada marca o producto. Este tipo de juegos suelen recuperar el espíritu de los antiguos videojuegos. Ni alardes gráficos ni trillones de polígonos pero una sencillez y adicción irresistible. Ideal para el objetivo que busca este tipo de campañas: reforzar acciones de otros medios y jugar / interactuar con la marca durante escasos minutos. Y además se integra perfectamente con diversas plataformas como la web o el mobile marketing. Un ejemplo el Australia Open.
Otra opción es convertir al jugador en el entero protagonista de la histor... de la marca. Los mismos ejemplos de la Wikipedia retratan muy bien esta categoría: America's Army, su réplica Special Force o el inocente Food Force. En estos casos, se debería atender más a la historia del juego y su desarrollo que no simplemente al nombre y al simple argumento. Si no, al final te da igual simpatizar con el ejército americano si lo único que te atrae es el motor del juego (aunque eso pueda servir como gancho).
Y la última es básicamente el product placement adaptado a los juegos. Si se consigue sin saturar al jugador, la publicidad de este tipo puede resultar hasta positiva para éste mismo. ¿Cómo? Esta herramienta puede ayudar a aumentar la experiencia real del juego. Adaptar el mundo real al de ficción, incrementa la experiencia de usuario. Obviamente esto no ocurre lo mismo en todos los géneros. Pero por ejemplo, si en el aclamado Rainbow Six (pero los viejos eh que los nuevos son mediocres) se disfruta del realismo de cada característica del armamento ¿por qué no disfrutará aun más cuando dirija a su equipo a través de una ciudad perfectamente recreada? Y eso incluye las marcas. Pero insisto, sin saturar.
Aunque no solo es el formato el que consigue ganar la batalla por sí solo. Si el juego no es entretenido o el producto no está insertado en el lugar correcto, casi mejor realizar una buena campaña de TV. Aunque la principal ventaja del advergaming es que es más propenso a motivar una nueva experiencia e interacción con el producto. Y eso es lo que realmente cuenta, más que el formato.
Víctor de la Fuente a las 10:14 AM | Referencias 0