Septiembre 27, 2011
Sobre cómo los internautas demostraron la inutilidad de la Ley Sinde en una hora
Esta es la historia de unas multinacionales del Cine que apoyaron las redadas policiales en España contra las llamadas páginas de descargas. Cuando los jueces resolvieron sin posibilidad de recurso que esas webs sólo contenían enlaces y que sus administradores no cometían ninguna infracción, la presidenta de la Academia de esa industria se hizo Ministra de Cultura, impulsó una reforma que quitaba de en medio a esos mismos jueces y regresó al mundo del cine con una sonrisa. En una de sus últimas entrevistas, que eran todas paseos militares ante periodistas entregados, se despidió de su circunstancial carrera política feliz de haber trabajado por "el bien común".
El resto de la entrada, aquí.
