Marzo 15, 2010
07. Asalto al tren de Pelham 123. Tony Scott (2009)

No he visto la película original ni he leído el libro en el que se basa esta adaptación de Tony Scott, pero una película de robos y/o secuestros siempre merece la pena. Lamentablemente, ésta se pierde en lo esencial de las películas de este tipo (medir inteligencias y deslumbrar con planes y contra-planes) y se centra en lo accesorio (metáforas morales sobre vivir, morir y ser un héroe)
Se supone que la película debería ser una aproximación al Nueva York post- 11S y la sociedad videovigilada y híperconectada., pero nada más lejos de la realidad. Los recursos narrativos al respecto se reducen a un ordenador con conexión wireless para que conversen dos adolescentes idiotas. Un recurso muy parecido al utilizado en la magnífica Speed (que tiene ya sus años) y que allí estaba jugado con inteligencia, mientras que aquí es totalmente desaprovechado.
La dirección de Scott es, sin embargo, de lo más eficaz para mantener una tensión que el guión desarrolla poco y le interpretación de Denzel Washington es, como casi siempre, de lo mejorcito de una película que podría haber dado mucho más de sí, pero que termina siendo un entretenimiento agradable.
Febrero 04, 2010
06. Avatar. James Cameron (2009)
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Probablemente sea imposible comentar nada sensato sobre Avatar hasta dentro de unos años. En estos momentos su condición de fenómeno mediático lo impide. James Cameron ha seguido su máxima de “más grande todavía” y dirige (maravillosamente, por cierto) una historia que mezcla los tres elementos marca de la casa: Innovación tecnológica y capacidad narrativa, entretenimiento con un ritmo apabullante y relatos con un fondo moral algo simplista.
En el caso de Avatar, lamentablemente, el tercer elemento prevalece sobre los demás proponiendo un universo plagado de ideas trascendentes (por mucha justificación científica que las adornen) y una representación del “otro” plagada de tópicos new-age, post hippies y colniales.
Lo mejor de Avatar es- sin duda- la experiencia sensorial que supone, las posibilidades que abre su ambiciosa apuesta estética con una imagen sintética sencillamente espectacular y, por último, una reflexión para el gusto de los espectadores 2.0: El “Avatar”, como en un videojuego, permite ser otro en un mundo con reglas definidas (Las del camino del héroe) que nos proporcionan un goce lúdico que no existe en el mundo real y que se resume diciendo: “Si tienes razón y haces las cosas bien: Ganarás”.
Febrero 01, 2010
05. Sherlock Holmes. Guy Ritchie (2010)

Guy Ritchie y su espectacular reparto sientan las bases para una nueva franquicia millonaria sobre tres pilares: La actualización de un mito manteniendo su espíritu y adaptando su ritmo a los tiempos, la elegancia de un buen rock and roll y un carisma desbocado no exento de inteligencia. Poco más es necesario para hacer saltar fuegos artificiales de los buenos. Todo en esta película rezuma química y maravilla. Ritchie y sus guionistas Michael Robert Jonson y Anthony Peckham han hecho los deberes y, si bien nos presentan una historia totalmente holmesiana (quizás alguno de los que parlotean en torno a supuestas traiciones deberían revisan la obra de Conan Doyle) no se olvidan de mezclarla con un “steampunk” que marca la primera apuesta estética mainstream de la década que se abre. Todo aderezado con trazos de la magnífica “El Secreto de la Pirámide” y lo mejor del mejor Alan Moore, de From Hell a La Liga de los Hombres Extraordinarios.
Que en éstos tiempos de misticismo new age y mojigatería religiosa por todos los frentes alguien vuelva a apostar por el pensamiento crítico, la capacidad de observación y deducción y la razón frente a la superstición es motivo de alegría.
Enero 15, 2010
04. Celda 211. Daniel Monzón (2009)

La cuarta película de Daniel Monzón es casi un capítulo de The Shield ampliado. Tiene todo lo bueno de la serie de Shawn Ryan, pero además convenientemente traducido a nuestro territorio socio-cultural. Tiene la complejidad, tiene los diálogos, tiene el fascinante retrato de las relaciones de poder (Maravilloso el “Utrilla” que compone Antonio Resines) tiene la defensa de una ética de la palabra y de la fidelidad a, al menos, el nombre propio, en un mundo dónde impera el cinismo, el oportunismo y el miedo. Y tiene, claro, la violencia.
Las interpretaciones de todos los personajes (Con Tosar a la cabeza con un personaje magistral) son impecables, así como el guión de Jorge Gerricaechevarria (Habitual de Alex de la Iglesia) Pero lo más importante de todo es que ninguna de las cuestiones planteadas en la película, ninguno de sus temas, aparece subrayado como discurso, sino que está perfectamente acoplado a una trama cuyo ritmo es absolutamente imparable.
Y sí, hay algunas casualidades en el guión, pero exactamente igual que sucede con los buenos capítulos de The Shield, general situaciones tan interesantes que casi se perdona.
Con Pagafantas, le mejor película española del año.
Enero 13, 2010
03- Gi-Joe. Stephen Sommers (2009)

Stephen Sommers es un director capaz de conseguir lo mejor (La Momia) y lo peor (Van Helsing) Su cine se mueve entre la autoconsciencia inteligente y el desbarre barroco. Es difícil saber si sus películas son fruto del talento o de la casualidad. Gi-Joe pone la balanza del lado del talento a pesar de contener una serie de imágenes tan sobadas que dan un poco de grimaza.
La adaptación de la popular línea de juguetes de Hasbro intentaba ser el punto de partida de una posible franquicia que quizás nunca se produzca. Ojala, porque así nos dejaría uno de los finales más inteligentes e irónicos del cine de entretenimiento de los últimos años. Por otro lado, la microhistoria particular del universo de los personajes convierte el conflicto en, casi, una dramedia familiar. Y esto hace que sea aún más divertido.
Es una pena que el protagonista de la película tenga tan poco que decir, porque el resto cumple a la perfección su papel, especialmente Sienna Miller.
La secuencia de la persecución en París es todo un ejemplo de una set-piece de acción trepidante y a la altura de los tiempos. Hostias como pianos y mobiliario urbano para destrozar alegremente.
Diciembre 31, 2009
02. Inglorious Basterds Quentin Tarantino (2009)

Como alguna película tiene que ser la mejor de cuantas uno ve en el año, yo creo que la séptima película de Tarantino va a ser la mía. Digamos que todo lo que otros han señalado a mi me ha convencido también: La absoluta falta de respeto por la Historia, la forma de encubrir una historia de mujeres (y que mujeres) dentro de una historia de hombres, la reivindicación del cine como mecanismo para transformar la realidad, lo divertidísima que es, la tensión, los personajes, la falta de respeto por la estructura tradicional de organización de la información, la calidad literaria de los textos, la música, etc, etc, etc.
Pero no es por eso por lo que Tarantino me ha llegado al alma, sino por otros dos motivos. El primero es que vi la película acompañado por dos personas que no sabían lo que iban a ver y pude asistir en directo a la experiencia de un espectador que entra el cine sin sobredosis de información, sin “a prioris”
La segunda es que es una película que juega con los mitos y las representaciones (La importancia del idioma y las diferentes formas de hablar de la gente, por ejemplo) Le da la vuelta al mito del judío como víctima. Conecta el Nazismo de los años cuarenta con la segregación de los negros en Estados Unidos en esa misma época (y en adelante) Y finalmente hace una crítica al oportunismo, a la falta de palabra, a esos hombres que pueden hablar muchas lenguas para salirse con la suya porque el fin y al cabo no tienen palabra y lo deja claro: Hay cosas que no cambian por quitarse el uniforme. Pura dialéctica. Hitler dice “No, no, no”, El teniente Aldo Reine, el último antifascista dice “Sí, sí, sí”.
Diciembre 28, 2009
100x1000 1. Dónde viven los monstruos. Spike Jonze (2009)
Una de las cosas que he aprendido escribiendo la columna mensual para Libro de Notas es que tener límites precisos estimula la imaginación y la disciplina (No es que antes no lo supiera, pero ponerlo en práctica es otra cosa) Por ese motivo he decidido lanzar una mini-maxi iniciativa en el blog viendo que veo muchas películas, dvds, etc. Y luego no me da tiempo a comentarlos aquí como me gustaría.
La cosa es sencilla: 100 post de 1000 carácteres (aproximadamente) 100x1000. El ritmo de publicación será aleatorio, me he hecho un pequeño repositorio de post para ir con cierta ventaja y que no me pille el toro, así que probablemente esto saldrá los días que tenga poco o nada que contar de otros asuntos. Otras de las fuentes de inspiración del asunto son, sin duda, Microcritic y Dosis mínima
Y sin más parrafadas, vayamos al asunto.
01. Dónde Viven los Monstruos. Spike Jonze (2009)

Spike Jonze realiza con su tercer largo un ejercicio quizás algo cerebral, pero que expresa a las mil maravillas la psique infantil y el complejo proceso de madurez que cualquier ser humano tiene que atravesar.
Alejada por completo de moralejas o lecturas tranquilizantes, Jonze nos cuenta como crecer no es una decisión, sino algo inevitable. Un proceso de perdidas y pactos con uno mismo. Pero ojo, sin nostalgia de ningún tipo.
La estética de la película, de un aire casi naive, está plagada de momentos de auténtica sensación de fragilidad, momentos previos a grandes tormentas de violencia y sacudidas inesperadas. Es imposible no pensar que toda paz no es más que el interludio de una nueva guerra.
En medio de eso solo quedan los momentos de total y absoluta libertad. Momentos compartidos entre Max y los Monstruos en los que el niño ve en los otros retazos de sí mismo y su mundo. Casi un relato fantástico de un proceso mental.
Jonze logra el retrato perfecto, pero en el camino no consigue (probablemente no lo pretenda) que empaticemos con ese niño, que nos emocionemos con él. Tan solo que lo entendamos.



