Abril 14, 2011
11. Black Swan (Darren Aronofsky (2011)

El Cisne Negro es una película que puede resultar incómoda al espectador cinéfago por el uso de ciertos referentes (Dario Argento o las pesadillas de Polansky) que se presentan quizás despotenciados para construir una película que busca obstinadamente ser “importante”.
Esto puede ser verdad, sin embargo, es necesario valorar también que no es nada habitual que una película tan moralmente ambigua, tan sádica y tan fiel en el retrato del dolor físico y psicológico tenga el éxito que está teniendo El Cisne Negro.
Quizás se deba a la espectacular interpretación de Natalie Portman, componiendo un personaje con muchos más matices que la mera “dupla” a la que parece llevarle el argumento. Quizás sea la pericia narrativa del propio Aronosky (que llega a superponer el trucaje a la interpretación en el momento más importante de la película) O quizás sea porque conecta con determinada forma de psique femenina actual, neurotizada por la exigencia constante de una perfección imposible.
Marzo 28, 2011
10.- Valor de Ley. Joel y Ethan Coen (2011)

Los hermanos Coen, anteriormente maestros del cine posmoderno por la vía dela distancia irónica (que siguen transitando de tanto en tanto con historias tan maravillosas y esquivas "Quemar después de leer") han ido construyendo cierta forma de clasicismo a partir de películas con hilos comunes como “Muerte Entre Las Flores”, “No es País para Viejos” o éste western, adaptación de la novela de Charles Portis.
Valor de Ley tiene en la interpretación de Jeff Bridges y en la fotografía de Roger Deakins sus dos mejores bazas, pero está historia de amor entre un viejo y una niña, a veces paternofilial, a veces de un erotismo frío encuentra, tras un último acto quizás algo abrupto, un epílogo que alcanza una hondura imprevista y que convierte la película en una reivindicación del “salvaje oeste” como mito, más allá de la domesticación que produce, a veces, la distancia irónica. Una forma de contar que los mitos que no mueren terminan convertidos en caricaturas. Y que merecen un respeto.
Agosto 19, 2010
09.- Avatar. The Last Airbender. M. Night. Shyamalan. (2010)

The Last Airbender es una película lastrada por graves problemas, empezando por un guión empeñado en que todos los elementos importantes de la primera temporada de la serie de animación en la que se basa aparezcan en la película. Así, se da la paradoja de que el fan más ortodoxo (ese que se rasga las vestiduras ante cualquier cambio o mutilación sobre el material de partida) crítica la película por intentar por todos los medios ser fiel al original.
Si a eso le unimos la sensación de ver una película eternamente remontada, podemos entender parte de las nefastas críticas recibidas por Shyamalan.
Pero esas críticas olvidan (a veces conscientemente) que la película cuenta también con numerosas secuencias de un lirismo y una belleza que lanzan la película a un terreno incierto y difícilmente clasificable y que la apabullante capacidad narrativa de su director se muestra de lo más fértil.
Shyamalan demuestra que se pueden rodar secuencias épicas de batalla sin recurrir a la constante dialéctica entre grandes planos generales de situación y planos detalle más o menos expositivos, rodando majestuosas peleas que se sostienen sobre un único personaje, en planos-secuencia llenos de intensidad.
Mayo 07, 2010
08. Up In The Air (Jason Reitman. 2010)

Jason Reitman dirige películas de amor disfrazadas de otra cosa. El problema para mi es que si bien fumar o no, quedarse embarazada o no tiene un porcentaje de decisión individual y el debate en torno a esas opciones tiene que ver con los valores de cada cual, el despido no es un problema cultural. Los despedidos no eligen.
En ese sentido, la historia de amor de Up In The Air se acompaña de un relato en el que el mundo de las relaciones laborales aparece como un medio muy poco conflictivo, casi individual, terapéutico. Así, los pasajes de la película que tienen que ver con “lo laboral” resultan prácticamente increíbles: Parados que reconocen que el sueño de su vida es no tener dinero, que lo importante es la familia y no estar solo y empresas que desprecian avances tecnológicos que les permitirían optimizar los beneficios y reducir su propio personal a costa de dar un “trato humano”.
Reitman filma la película con una precisión apabullante, crea imágenes bellísimas y desoladoras acompañado de un reparto magnífico, componiendo una comedia triste que tiene en su intento por dibujar una cierta crítica al modelo económico y social en el que vivimos su mayor defecto y que rebela el éxito de ese sistema al desactivar la potencia de la cultura como un factor de cambio y convertirla en un dispositivo de “cuidado” de la sociedad. Es decir, de perpetuación de lo existente.
Marzo 15, 2010
07. Asalto al tren de Pelham 123. Tony Scott (2009)

No he visto la película original ni he leído el libro en el que se basa esta adaptación de Tony Scott, pero una película de robos y/o secuestros siempre merece la pena. Lamentablemente, ésta se pierde en lo esencial de las películas de este tipo (medir inteligencias y deslumbrar con planes y contra-planes) y se centra en lo accesorio (metáforas morales sobre vivir, morir y ser un héroe)
Se supone que la película debería ser una aproximación al Nueva York post- 11S y la sociedad videovigilada y híperconectada., pero nada más lejos de la realidad. Los recursos narrativos al respecto se reducen a un ordenador con conexión wireless para que conversen dos adolescentes idiotas. Un recurso muy parecido al utilizado en la magnífica Speed (que tiene ya sus años) y que allí estaba jugado con inteligencia, mientras que aquí es totalmente desaprovechado.
La dirección de Scott es, sin embargo, de lo más eficaz para mantener una tensión que el guión desarrolla poco y le interpretación de Denzel Washington es, como casi siempre, de lo mejorcito de una película que podría haber dado mucho más de sí, pero que termina siendo un entretenimiento agradable.
Febrero 04, 2010
06. Avatar. James Cameron (2009)
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Probablemente sea imposible comentar nada sensato sobre Avatar hasta dentro de unos años. En estos momentos su condición de fenómeno mediático lo impide. James Cameron ha seguido su máxima de “más grande todavía” y dirige (maravillosamente, por cierto) una historia que mezcla los tres elementos marca de la casa: Innovación tecnológica y capacidad narrativa, entretenimiento con un ritmo apabullante y relatos con un fondo moral algo simplista.
En el caso de Avatar, lamentablemente, el tercer elemento prevalece sobre los demás proponiendo un universo plagado de ideas trascendentes (por mucha justificación científica que las adornen) y una representación del “otro” plagada de tópicos new-age, post hippies y colniales.
Lo mejor de Avatar es- sin duda- la experiencia sensorial que supone, las posibilidades que abre su ambiciosa apuesta estética con una imagen sintética sencillamente espectacular y, por último, una reflexión para el gusto de los espectadores 2.0: El “Avatar”, como en un videojuego, permite ser otro en un mundo con reglas definidas (Las del camino del héroe) que nos proporcionan un goce lúdico que no existe en el mundo real y que se resume diciendo: “Si tienes razón y haces las cosas bien: Ganarás”.
Febrero 01, 2010
05. Sherlock Holmes. Guy Ritchie (2010)

Guy Ritchie y su espectacular reparto sientan las bases para una nueva franquicia millonaria sobre tres pilares: La actualización de un mito manteniendo su espíritu y adaptando su ritmo a los tiempos, la elegancia de un buen rock and roll y un carisma desbocado no exento de inteligencia. Poco más es necesario para hacer saltar fuegos artificiales de los buenos. Todo en esta película rezuma química y maravilla. Ritchie y sus guionistas Michael Robert Jonson y Anthony Peckham han hecho los deberes y, si bien nos presentan una historia totalmente holmesiana (quizás alguno de los que parlotean en torno a supuestas traiciones deberían revisan la obra de Conan Doyle) no se olvidan de mezclarla con un “steampunk” que marca la primera apuesta estética mainstream de la década que se abre. Todo aderezado con trazos de la magnífica “El Secreto de la Pirámide” y lo mejor del mejor Alan Moore, de From Hell a La Liga de los Hombres Extraordinarios.
Que en éstos tiempos de misticismo new age y mojigatería religiosa por todos los frentes alguien vuelva a apostar por el pensamiento crítico, la capacidad de observación y deducción y la razón frente a la superstición es motivo de alegría.
Enero 15, 2010
04. Celda 211. Daniel Monzón (2009)

La cuarta película de Daniel Monzón es casi un capítulo de The Shield ampliado. Tiene todo lo bueno de la serie de Shawn Ryan, pero además convenientemente traducido a nuestro territorio socio-cultural. Tiene la complejidad, tiene los diálogos, tiene el fascinante retrato de las relaciones de poder (Maravilloso el “Utrilla” que compone Antonio Resines) tiene la defensa de una ética de la palabra y de la fidelidad a, al menos, el nombre propio, en un mundo dónde impera el cinismo, el oportunismo y el miedo. Y tiene, claro, la violencia.
Las interpretaciones de todos los personajes (Con Tosar a la cabeza con un personaje magistral) son impecables, así como el guión de Jorge Gerricaechevarria (Habitual de Alex de la Iglesia) Pero lo más importante de todo es que ninguna de las cuestiones planteadas en la película, ninguno de sus temas, aparece subrayado como discurso, sino que está perfectamente acoplado a una trama cuyo ritmo es absolutamente imparable.
Y sí, hay algunas casualidades en el guión, pero exactamente igual que sucede con los buenos capítulos de The Shield, general situaciones tan interesantes que casi se perdona.
Con Pagafantas, le mejor película española del año.
Enero 13, 2010
03- Gi-Joe. Stephen Sommers (2009)

Stephen Sommers es un director capaz de conseguir lo mejor (La Momia) y lo peor (Van Helsing) Su cine se mueve entre la autoconsciencia inteligente y el desbarre barroco. Es difícil saber si sus películas son fruto del talento o de la casualidad. Gi-Joe pone la balanza del lado del talento a pesar de contener una serie de imágenes tan sobadas que dan un poco de grimaza.
La adaptación de la popular línea de juguetes de Hasbro intentaba ser el punto de partida de una posible franquicia que quizás nunca se produzca. Ojala, porque así nos dejaría uno de los finales más inteligentes e irónicos del cine de entretenimiento de los últimos años. Por otro lado, la microhistoria particular del universo de los personajes convierte el conflicto en, casi, una dramedia familiar. Y esto hace que sea aún más divertido.
Es una pena que el protagonista de la película tenga tan poco que decir, porque el resto cumple a la perfección su papel, especialmente Sienna Miller.
La secuencia de la persecución en París es todo un ejemplo de una set-piece de acción trepidante y a la altura de los tiempos. Hostias como pianos y mobiliario urbano para destrozar alegremente.
Diciembre 31, 2009
02. Inglorious Basterds Quentin Tarantino (2009)

Como alguna película tiene que ser la mejor de cuantas uno ve en el año, yo creo que la séptima película de Tarantino va a ser la mía. Digamos que todo lo que otros han señalado a mi me ha convencido también: La absoluta falta de respeto por la Historia, la forma de encubrir una historia de mujeres (y que mujeres) dentro de una historia de hombres, la reivindicación del cine como mecanismo para transformar la realidad, lo divertidísima que es, la tensión, los personajes, la falta de respeto por la estructura tradicional de organización de la información, la calidad literaria de los textos, la música, etc, etc, etc.
Pero no es por eso por lo que Tarantino me ha llegado al alma, sino por otros dos motivos. El primero es que vi la película acompañado por dos personas que no sabían lo que iban a ver y pude asistir en directo a la experiencia de un espectador que entra el cine sin sobredosis de información, sin “a prioris”
La segunda es que es una película que juega con los mitos y las representaciones (La importancia del idioma y las diferentes formas de hablar de la gente, por ejemplo) Le da la vuelta al mito del judío como víctima. Conecta el Nazismo de los años cuarenta con la segregación de los negros en Estados Unidos en esa misma época (y en adelante) Y finalmente hace una crítica al oportunismo, a la falta de palabra, a esos hombres que pueden hablar muchas lenguas para salirse con la suya porque el fin y al cabo no tienen palabra y lo deja claro: Hay cosas que no cambian por quitarse el uniforme. Pura dialéctica. Hitler dice “No, no, no”, El teniente Aldo Reine, el último antifascista dice “Sí, sí, sí”.
Diciembre 28, 2009
100x1000 1. Dónde viven los monstruos. Spike Jonze (2009)
Una de las cosas que he aprendido escribiendo la columna mensual para Libro de Notas es que tener límites precisos estimula la imaginación y la disciplina (No es que antes no lo supiera, pero ponerlo en práctica es otra cosa) Por ese motivo he decidido lanzar una mini-maxi iniciativa en el blog viendo que veo muchas películas, dvds, etc. Y luego no me da tiempo a comentarlos aquí como me gustaría.
La cosa es sencilla: 100 post de 1000 carácteres (aproximadamente) 100x1000. El ritmo de publicación será aleatorio, me he hecho un pequeño repositorio de post para ir con cierta ventaja y que no me pille el toro, así que probablemente esto saldrá los días que tenga poco o nada que contar de otros asuntos. Otras de las fuentes de inspiración del asunto son, sin duda, Microcritic y Dosis mínima
Y sin más parrafadas, vayamos al asunto.
01. Dónde Viven los Monstruos. Spike Jonze (2009)

Spike Jonze realiza con su tercer largo un ejercicio quizás algo cerebral, pero que expresa a las mil maravillas la psique infantil y el complejo proceso de madurez que cualquier ser humano tiene que atravesar.
Alejada por completo de moralejas o lecturas tranquilizantes, Jonze nos cuenta como crecer no es una decisión, sino algo inevitable. Un proceso de perdidas y pactos con uno mismo. Pero ojo, sin nostalgia de ningún tipo.
La estética de la película, de un aire casi naive, está plagada de momentos de auténtica sensación de fragilidad, momentos previos a grandes tormentas de violencia y sacudidas inesperadas. Es imposible no pensar que toda paz no es más que el interludio de una nueva guerra.
En medio de eso solo quedan los momentos de total y absoluta libertad. Momentos compartidos entre Max y los Monstruos en los que el niño ve en los otros retazos de sí mismo y su mundo. Casi un relato fantástico de un proceso mental.
Jonze logra el retrato perfecto, pero en el camino no consigue (probablemente no lo pretenda) que empaticemos con ese niño, que nos emocionemos con él. Tan solo que lo entendamos.



