Enero 18, 2011
"No Controles" Dónde la nostalgia se hace hielo

La segunda película del tandem "Cobeaga- San José" no es solo una de las comedias más descojonantes con las que servidor se ha topado en un buen tiempo (Y hablo de descojono del bueno, de lagrimones, de flato) sino también un relato con un fondo triste y bajonero. De esos dos ingredientes: la bajona y el descojono es de dónde sale la potencia de este comedia que roza la tragedia en varios y señalados momentos.
En una de las secuencias más emocionantes de la película, la espectacular Alexandra Jimenez interpreta al piano diversos temas clásicos de anuncios, sintonías de programas televisivos y canciones de los años ochenta. Sin embargo, a la canción principal, la que marca la relación que tienen los protagonistas, le falla una nota que ella no puede tocar bien. Ese error, esa disonancia, no define su historia de amor como problemática, sino al contrario, como auténtica.
La auténticidad a partir del error articula un discurso en torno a la nostalgia que apuntala toda la película y que se condensa en tres elementos fundamentales.
1.- El hielo: La película presenta un paraje desolado en el que los personajes viven un encierro temporal en el que solo tienen rituales sociales (que sistemáticamente salen mal) para sobrevivir. Es en torno al hielo como se construye una de las secuencias más divertidas y de mayor potencia simbólica de la película.
2.- El amor es el pasado: La pareja protagonista está enamorada de su pasado común. No hay forma de proyectar un futuro para ellos (lo cúal permite contar una relaciones románticas desde lo huidizo, lo no dicho, siempre fuera de campo y con los personajes separados) Que solo tienen algo real cuando se proyectan hacia atrás. A su memoria, que se condensa como memoria colectiva en esos fogonazos de cultura popular que salpican la película.
3.- Juancarlitros: No solo es el personaje más cómico (y quizás el mejor construído) de la película, sino que condensa y corporiza el discurso sobre la nostalgia con toda su violencia. Atrapado en un "buenos viejos tiempos" que se extiende hasta el presente, Juancarlitros es una anomalía en un paisaje de nostalgia para turistas. La violencia a través de la que se desata la carcajada se construye poniéndo cerca todo aquello que te hace cierta gracia de lejos: La caja de herramientas de la cultura popular. Un personaje interpretado por Julián López a la perfección.
Una película emocionante y divertidísima que, tiene en su final un doble salto mortal en materia emocional que, me temo, no está siendo suficientemente bien valorado. Algo que está en consonancia con uno de los panoramas críticos (tanto en la blogosfera como fuera de ella) más desoladores que recuerdo en bastante tiempo.
Para el crítico analógico, todas las señas de identidad de la película son problemáticos por ser coherentes con su discurso. Para el crítico digital una película que consigue hacer reír y emocionar al mismo tiempo es una película problemática, una película cuyas claves están en el subtexto es problemática. Una película que no se regodea en sus temas es un problema.
En este panorama yo os diría lo que DJ Desfas, AKA Juancarlitros: "La pelicula es una risión to guapa. Y que va a tope. El tipo de peli que nos gusta a nosotros"



